A puertas de entrar a la tercera semana del ciclo, la tensión se empieza a sentirse. Probablemente, muchos de nosotros sintamos que, de hecho, empezamos este ciclo con el pie izquierdo. Lecturas acumuladas, faltas, tardanzas y clases no entendidas…

¿Qué hacer en estos casos? ¿A quién recurrir cuándo no sabes por dónde empezar? En el artículo de hoy, repasaremos dos breves consejos que podrán ayudarnos a equilibrar la balanza antes de que sea demasiado tarde.

1. Lecturas acumuladas

Si tu primer semestre o si eres de esas personas que sufren al momento de organizarse es muy fácil que todo se te acumule. Por lo general, los profesores dejan lecturas semanales de las cuales debes ocuparte a su tiempo, ya que, si las dejas pasar, se volverán una tortura. Si a esto le agregamos que las clases prácticas inician también, déjame decirte que estás en la etapa de desesperación. ¿Qué hacer, pues, si esto ya ocurrió?

  • Imprime todas las lecturas, desde la primera semana primera hasta la actual. No olvides conseguir, sea virtual o en la biblioteca, los libros que necesitarás durante el ciclo, si ese es el caso.
  • Lee en la biblioteca, no donde normalmente lo haces. Esto te ayudará a concentrarte mucho más. No importa si eres de las personas que estudian en casa, la cafetería o en la terraza. Ir a la biblioteca y ver a tu alrededor a personas leyendo en un ambiente silencioso y calmado te ayudará a concentrarte.
  • Has anotaciones en la misma lectura. Por lo general, las personas leen primero y luego, en una ficha u hoja aparte, hacen un resumen. Sin embargo, eso implica darle una segunda leída, lo cual nos quitará el tiempo que ya no poseemos. Lo más efectivo será realizar anotaciones a medida que vayas leyendo.

*TIP EXTRA: Usa diferentes colores o resaltadores para jerarquizar conceptos.

2. Faltas + tardanzas = No entiendo un %@&)!

Muchas veces, debido a que una clase comienza muy temprano, el tráfico o la flojera puede jugarnos una mala pasada y hacer que lleguemos tarde a clases o faltemos. La distracción de estar con amigos o una infinidad de razones más pueden tener el mismo resultado.

¿Qué ocurre? Pues a medida que las clases vayan avanzando y sigas sin asistir, más difícil será luego retomar el hilo de los temas tratados. En la mayoría de los casos, todos los temas se conectan y el día que vuelvas a clases te sentirás perdido/a en las nubes. Si no hay marcha atrás y ya has faltado lo suficiente como para sentirte así, esto es lo que puedes hacer:

  • Pregúntale a algún compañero por las clases avanzadas. Eso sí, no te asombres si hay quienes no quieran pasarte sus apuntes, pues es tu responsabilidad haber asistido. Si atraviesas esa situación, lo mejor que puedes hacer es enviarle un correo o un mensaje por WhatsApp a la/el delegada/o del curso. Es casi seguro de que te dará una mano, pues su principal deber es ayudar a los demás.
  • Contacta a quienes también buscan ayuda. Si tienen un grupo de alguna red social, deja la timidez y pregunta si alguien más está en misma situación que tú. Podrían reunirse antes de la primera práctica para repasar e intercambiar comentarios. Nada mejor que oír las perspectivas de los demás. De esta manera, recolectarás, incluso en mayor medida, todo lo que te atrasaste. Además, podrás complementar, pues todos recepcionan la información de diferentes formas.

*OJO: No te confíes en que siempre van a apoyarte. La gente no es tonta y se da cuenta de quienes realmente necesitan ayuda porque se les complican los temas y quienes solo quieren aprovecharse de sus conocimientos.

  • Evita faltar en lo que queda del ciclo. Es posible que algunos profesores tomen lista o consideren la participación en clase como una nota extra, lo cual te puede salvar de repetir el curso. Por esta razón, guarda tus faltas para cuando sea realmente necesario.