El Mundial arranca el jueves a las 3:00 p.m. -hora peruana- con el debut del anfitrión y máximo favorito: Brasil.

La Copa Mundial de fútbol es el evento deportivo más grande a nivel mundial; en su mes de duración acapara todas las miradas de los medios de comunicación, hasta de aquellos que no son deportivos. La emoción y simpleza del fútbol se verá elevada desde esta semana en Brasil, donde 32 selecciones se disputarán la máxima presea. Aquí, un análisis de lo que nos puede deparar esta edición.

Brasil – 2, Alemania – 0, ese fue el resultado de la última coronación del scratch en Corea-Japón 2002. Hoy, Brasil es anfitrión del Mundial y máximo favorito para alzar por sexta oportunidad la copa. Con Neymar como figura del equipo, una defensa con nombres del más alto nivel y sin algunos jugadores históricos (Kaká, Ronaldinho y Robinho), el equipo de Meneses aspira cumplir con las expectativas que caen sobre sus dirigidos.

España, el último campeón, es otra de las selecciones que llegan con las expectativas altas; el vistoso y buen juego del equipo de Vicente del Bosque se conserva. Sin embargo, pareciera que el ciclo dorado está por terminar para la selección ibérica y el recambio generacional comienza. Con jugadores vitales que han bajado el nivel -como Xavi e Iniesta- y con un Fábregas que no termina por acomodarse, España apuesta a la reivindicación de sus figuras del pasado que tanto éxito le dieron y al peligroso Diego Costa que prefirió jugar por la roja antes que por Brasil. Junto a Holanda -algo desmejorada-, Chile -con su impetuosidad ofensiva- y Costa Rica, España conforma el grupo de la muerte.

Alemania es siempre candidata, y más aún esta versión de Joachim Low que cuenta con nuevas y jóvenes figuras que le dan un juego vertiginoso a los bávaros además de contar con el único jugador que puede romper el récord de goles de Ronaldo en los mundiales: Miroslav Klose.

Distinta es la perspectiva hacia otros equipos. Por ejemplo, Inglaterra se encuentra en un grupo muy complicado. Uruguay e Italia chocarán contra los ingleses por uno de los dos cupos para pasar a octavos. Los italianos llegan a este mundial con el perfil bajo que los ha caracterizado pero que, cuando menos se espera, el capitán puede azzurri terminar levantando la copa. Basta con recordar a Cannavaro en 2006.

Por lo que resta de equipos, encontramos en Bélgica a la selección que se perfila a ser la revelación de esta edición del Mundial. Eden Hazard y Thibaut Courtois encabezan la lista de figuras con las que cuenta Marc Wilmots, y una mención para el juvenil Adnan Januzaj del Manchester United, que de jugar, puede ser el jugador revelación.

Impredecible es la suerte que le depara a la totalmente desequilibrada Argentina que cuenta con un impresionante poderío ofensivo -por qué no el mejor del mundo-, pero con una línea defensiva bastante austera y un arquero que no da garantías -extraña la no convocatoria de Willy Caballero-. Eso sí, Messi está en este equipo y con él en cancha el resultado puede cambiar. Otra selección de incierto rendimiento es Francia. El equipo galo perdió hace unos días a Frank Ribéry, su máxima figura, aunque en sus últimas presentaciones el equipo de Didier Deschamps ha encontrado un funcionamiento bastante positivo y, además, el grupo en el que se encuentra no es muy complicado. Portugal y Colombia se unen al grupo de los equipos que pueden sorprender en este mundial pues ambas selecciones cuentan con jugadores de talla mundial. Por un lado, los lusos, con Cristiano Ronaldo a la cabeza, conservan una columna vertebral que ha jugado junta ya hace varias temporadas (Rui Patricio, Pepe, Joao Moutinho y Ronaldo) por lo que se espera una actuación destacada. El caso de Colombia es complicado pues, pese a la lesión de Radamel Falcao García -su jugador más importante y referente-, los cafeteros son una de las selecciones que mejor ha trabajado en las eliminatorias y cuenta con jugadores que destacaron en Europa la última temporada.

Hay mucho que comentar sobre el Mundial aún. Sin embargo, solo queda disfrutar del encuentro deportivo más importante del mundo que vuelve a Brasil luego de 64 años. A dos días de la apertura, las expectativas son altísimas.  Lo único cierto es que el resultado en el fútbol es incierto y hasta el favorito puede ser eliminado por el menos esperado, basta con recordar el maracanazo, quizás esta vez la copa sea celeste o de un tono más oscuro.