Alejandro Toledo podría ser uno de los ejemplos de superación más reconocidos dentro de los conceptos de individualización que propone el neoliberalismo. Es, sin duda, la prueba que confirma el desarrollo personal a base de esfuerzo y, cómo no, de talento. Una copia gringa –claro que marcando la diferencia- de Bill Gates o Steve Jobs, personajes que han superado todo tipo de barreras que los condenaba la desigualdad de origen. Para Toledo, ese pasado cuando visitaba las fronteras del hambre o hacía de limpiabotas parece ya muy lejano.

El problema del ex presidente –por estos días- es la disyuntiva de dejar que su suegra, Eva Fernenbug, vaya presa o salvar su agonizante carrera política luego que la fiscal Elizabeth Parco formalizara la denuncia penal contra ella y su abogado David Eskenazi. Sin embargo, esto no significa que Toledo haya sido excluido de la investigación en el caso Ecoteva; contrariamente, la fiscal se ha reservado el derecho de denunciar a Avraham Da On, Josef Maiman, Eliane Karp y a Toledo hasta tener nuevas pruebas.

No obstante, en la bancada de Perú Posible existe opiniones diferentes sobre la resolución fiscal. Algunos, como José León Rivera, consideran que esto es un avance para que el ex presidente quede libre de culpa. Además, confirmó la presencia de Toledo a partir de julio para la campaña de las elecciones municipales. Menos triunfalista se mostró el renunciado postulante a la alcaldía de Lima, Juan Sheput. El dirigente peruposibilista no ha ocultado su malestar -luego de la negativa del partido a su candidatura- con la vinculación de su líder en el caso Ecoteva, por la reacción que ha generado en contra de los de la chakana.  “Esto es una agonía porque mantiene al partido en una situación expectante, y la ciudadanía tiene una percepción negativa de la resolución de la fiscal Parco, y eso puede ser justo e injusto en medida de que no se sepa la verdad. Las consecuencias de este proceso más que judiciales son políticas”, manifestó Sheput, dejando en claro su posición.

La situación, El caso Ecoteva, es delicada para la transcendencia política de un partido que parece en revuelta y, que para mala suerte de ellos, todo indicaría la  implicancia de su líder en el delito de lavado de activos. Así lo demuestra la Procuradora de Lavado de Activos, Julia Principe, quien afirma que existen pruebas suficientes para que la fiscalía acuse a Toledo, y,  más bien, esto parece una “lavada de manos” de parte de la fiscal Parco y un salvavidas para Toledo. Un salvavidas para Perú Posible que, ante las elecciones tan cercanas, quiere evitar en jaque mate antes de jugar. Sin duda, esta es la oportunidad de Toledo para librarse de Ecoteva. Este caso en el que el culpable parece ser uno de los dos: el yerno o la suegra.