Desde mediados del pasado mes de setiembre, el Perú ha vivido en un debate constante respecto a uno de los temas más polémicos de los últimos años: el reconocimiento de las uniones entre personas del mismo sexo de manera legal. El conflicto, que tan diversas opiniones ha generado, se desató cuando el congresista Carlos Bruce presentó el proyecto de ley sobre “unión civil no matrimonial para personas del mismo sexo”, que busca brindar seguridad tanto emocional como financiera a uno de los sectores más injustamente marginados por nuestra sociedad.

La propuesta sin duda ha dividido al país. No es solo en el Perú en el que fuertes reacciones tanto en contra como a favor se han presentado, pero resulta esta situación tan importante para nosotros dada la tradición conservadora que aún existe en el imaginario colectivo.

Respondiendo a tan especial coyuntura y con el fin de generar un debate de altura dentro de nuestra universidad, la FEPUC convocó a debate a cuatro personas con opuestas posiciones sobre el tema “Matrimonio entre personas del mismo sexo” el día jueves tres de octubre en el Café Cultural de Estudios Generales Letras.

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Los participantes de este versus fueron: Sergio Burga, asociado del Population Research Institute – Iberoamérica; Elizabeth Contreras, estudiante de la PUCP y miembro de GPUC; Óscar Escalante, estudiante PUCP y miembro de la Agrupación Universitaria Riva Agüero; y Giovanni Infante, presidente del Movimientro Homosexual de Lima. La moderación estuvo a cargo de Karl Palomino, miembro de la Sociedad Debate PUCP.

La primera en exponer sus argumentos fue Elizabeth Contreras, quien abogó por el matrimonio igualitario sosteniendo que el matrimonio no tiene una base biológica y que resulta tan antinatural en nuestra sociedad el hecho de que dos heterosexuales se casen a que dos homosexuales lo hagan: sencillamente es una institución creada por el hombre que ha ido evolucionando a través del tiempo y que debe seguir haciéndolo. Respecto a la familia, aclaró que la adecuada crianza de los niños no se debe a la orientación sexual de los padres, sino al afecto y soporte que aquellos que desempeñen los roles paternos ofrezcan.

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A continuación, Óscar Escalante sostuvo una posición contraria. Según lo que dijo, el matrimonio  y la familia han sido desde siempre el núcleo fundamental de la sociedad y se trata de instituciones incluso anteriores al Estado, el que solo las ha adoptado; por lo tanto, no habría razones para crear nuevas formas de estos. Resaltó también la importante diferencia entre “diferenciación” y “discriminación” para, finalmente, explicar que si no se presenta evidencia empírica de que debería darse el matrimonio homosexual entonces solo estamos hablando de una necesidad ideológica.

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  • Meli

    Muy buen artículo Nessie!