Acostado en la cama, pensando,

este cansancio me gana por mucho

pero, ¿debo rendirme?

¿Debo dormir e imaginarme que estoy en un lugar mejor?

¿Debo evadir la realidad con lo que yo deseo?

 

Medito otra vez somnoliento,

pienso todo lo que hice en el día:

Las cosas buenas, los amigos que hice,

todo lo que aprendí y todo lo que enseñé.

 

Pero también viene a mi mente todo lo negativo:

mis malas acciones, las decepciones que generé,

molestia, y hasta la furia generada por mi culpa.

Comparo todo esto y pienso en el mañana.

 

Todas las cosas que me esperan y que haré:

buenos actos, sonrisas que me agradecerán;

errores y desaciertos que cometeré,

todo esoy muchas cosas más me esperan.

 

Pero esta noche, después de dar tantas vueltas,

mejor dormiré, hallaré mi lugar feliz,

solo paz y felicidad en este sueño

sin problemas que me fastidien todo el día.