Es muy probable que si estás leyendo este artículo, ya hayas visto los ocho capítulos que la tercera temporada de La Casa de Papel trajo consigo.

El éxito de las dos primeras temporadas se debió, en gran parte, a que fue subida en la plataforma digital que ya todos conocemos. Sin embargo, esta serie no fue originaria de Netflix desde un principio.

En mayo del 2017, Álex Pina lanzó esta serie en España. Un total de quince episodios con una duración de setenta minutos cada uno. La acogida no fue como la conocemos ahora. Cuando Netflix adquiere los derechos, recorta los capítulos a la versión actual (cuarenta y cinco minutos aproximadamente).

Si eres un verdadero fanático, sabrás que, en un principio, el nombre de la serie iba a ser “Desahuciados”, ya que cada uno de los personajes tendría una enfermedad terminal; sin embargo, la idea fue cambiada a “La Casa de Papel” para hacer referencia al lugar en el que se da el robo.

Fueron cinco arduos meses en donde ocho personas trabajaron en el guión de esta serie. Además, buscaron que el rodaje durara el menor tiempo posible, por lo que las escenas se grababan en simultáneo. Es decir, mientras algunos se encargaban de las tomas en la Fábrica de Moneda y Timbre, otro grupo se encargaba de filmar las escenas del Profesor, mientras que otros se dedicaban a grabar a los agentes policiales. En total, el rodaje duró ocho meses.

¿Sabías que se crearon más de cincuenta versiones del capítulo piloto? Esto se debió a que ninguno los lograba convencer del todo. Y no es para menos. El capítulo que da pie a esta trama debería ser perfecto para enganchar con el público.

Ahora bien, luego de su traspaso a Netflix, La Casa de Papel fue la serie de habla no inglesa más vista en su plataforma. Ello produjo que anunciara la tan esperada tercera temporada.

Tuvo que pasar más de un año para poder disfrutar de los ocho capítulos que Netflix nos dio y, al analizarlos, pudimos darnos cuenta de muchos puntos a favor y en contra.

La historia busca continuar la trama de una manera, diría yo, algo forzada y haciendo presente el estilo de Netflix. Esto ya que es muy probable que al finalizar el primer capítulo hayas maldecido e insultado al personaje interpretado por Úrsula Corbero, Tokio, por la detención de Miguel Herrán, Río.

La historia continúa con una Tokio que se siente culpable por lo sucedido, y con justa razón. Ello da pase a su búsqueda de la única persona que puede arreglar lo sucedido, Álvaro Monte, el Profesor, quien ahora vive en Tailandia con pareja, la ex agente Murillo, ahora Lisboa. La detención de Río es la razón por la cual se desarrolla esta tercera temporada.

Al reunir a la banda, y luego de algunas diferencias sobre si deberían o no ayudar a Río, inicia el plan para robar, nada más y nada menos que el oro de España. Esta vez, el plan no es el del Profesor, sino del tan recordado Berlín. Para esto, Netflix utiliza, a mi parecer, demasiados flashbacks, que nos ayudarán a entender de qué va la trama.

Para no hacer más largo este artículo, nos saltaremos a lo más impactante de esta temporada: el último capítulo.

Río, luego de ser rescatado, decide terminar con Tokio de manera abrupta. Esto porque lo hace aún con el plan en marcha y dejando a Tokio en un estado de desequilibrio. Cuando el profesor y Lisboa comienzan a ser perseguidos por la policía, se pone en marcha el plan Alcatraz: una estrategia para ganar tiempo. Sin embargo, Raquel (Lisboa) es encontrada y comienza a negociar para que no la delaten. Ahora, como ya sabemos, al final Raquel es entregada a la policía y todo parece sugerir es asesinada, lo que causa que el Profesor se desmorone emocionalmente y declare la guerra. Luego de sorprendernos con tal impactante escena, nos muestran que todo fue un plan de la nueva inspectora. En este punto, considero que hubiera sido bueno no saber que Raquel estaba viva, sino mantenerlo en reserva para una próxima temporada y así mantener a los espectadores en intriga. Ahora bien, lo que la policía provocó con esto es que el Profesor tome una drástica decisión y no solo busque que el atraco termine con éxito, sino que, probablemente, le dejase de importar que se pierdan más vidas con el plan (algo que el antiguo Profesor jamás hubiese querido).

Nairobi, quien para mí es el personaje que más sobresale en esta temporada, es chantajeada con su hijo y, lamentablemente, recibe un disparo en el pecho. De este hecho no sabemos nada más y queda incierto en la trama. Ello fue un golpe bajo y será una gran pérdida para el equipo si no llega a salvarse.

Pero aquí encontramos varias cuestiones que analizar. Si bien puede que el destino de Nairobi sea desconocido, lo más probable es que haya una negociación por parte de la policía para que sea atendida por un médico, lo que implicaría que ella salga y pueda ver a su hijo. Además, si prestamos atención al lugar donde impactó la bala, fue debajo de la clavícula, donde pudo haber impactado con una arteria principal o perforado un pulmón, pero parece no tratarse de ello, ya que la vemos seguir viva durante mucho tiempo.

Con respecto a Alicia, la nueva inspectora, vemos que, a comparación de Raquel, es más rápida para entender las maniobras del Profesor y tiene mayor disposición a actuar.

Otro punto a tomar en cuenta son las cajas rojas que la banda tiene en su poder: los secretos del Estado. Si bien la policía decidió crear rumores falsos para que el impacto no sea tan grande, no sería sorpresa que la revelación de la información sea usada después como recurso para chantajear. Además, esta vez ninguno tendrá reparos en matar al rival si es necesario, para lo cual, los atracadores, tal como en la primera y segunda temporada, tienen a su rehén estrella para su beneficio.

Por otro lado, se encuentra el triángulo de Denver, Mónica (Estocolmo) y Arturo. Como vimos, este último no tuvo reparos en sobrepasarse con ella. Sumado a ello, su odio hacia Denver hizo que le dijera a la policía que él era el objetivo a quien debían ejecutar primero.

Para finalizar, lo único que se sabe de la cuarta temporada es que desde que anunció la tercera, sabíamos que no sería la última, ya que el pedido de Netflix fue de 16 episodios. Lo más probable es que esta nueva temporada salga todavía para el próximo año. Lo que sí es verdad es que Netflix hizo un gran forcejeo para que se realice esta temporada, así que, aunque el éxito sea increíble, no sería bueno seguir alargando la serie si ello conlleva una pérdida de su calidad.