El seminario del mes entrante “Nuevos Paradigmas en Competitividad”, organizado por las efemérides de la Universidad ESAN, trae a un peso pesado de la ciencia económica: el Premio Nobel de Economía en el 2008, Paul Krugman. El polémico y mordaz economista vendrá a nuestro país por unos días para tocar el álgido tema de la competitividad, visto desde una perspectiva nacional e internacional el día 19 de marzo en el The Westin Lima Hotel. Sobre el particular, se verá cómo se establecen las diferencias entre naciones y corporaciones cuando se habla de competitividad, la solidez de los mercados nacionales ante los shocks externos  y cómo los actores en juego influyen en la vida de las personas. Dada la realidad de nuestro país, los tópicos a tocar resultan sumamente interesantes.

El evento llama la atención por dos cosas. En primer lugar, Krugman se ha destacado por ser un acérrimo crítico de las cabezas de las economías mundiales. Sea el Partido Republicano, la administración Obama o Ángela Merkel , Krugman siempre ha tenido el argumento preciso para desbaratar sus políticas desde algún medio internacional. Razones no le faltan para ello. Las políticas que los republicanos han querido llevar a cabo, como la de recortar el gasto público en programas sociales o la de desarrollar, mediante lobby’s, grandes proyectos energéticos que atentan contra el  medioambiente, en la mayoría de los casos, han sido sumamente contraproducentes para el  ciudadano norteamericano promedio. Por ello, los “halcones de la austeridad”, como él los llama, generalmente son el blanco favorito de sus críticas.

Educado en el keynesianismo –la escuela económica que apuesta por un Estado más presente en la vida social- Krugman aboga por un Estado que dé igualdad de oportunidades para todos mediante la creación de empleo, servicios universales de salud y una educación pública de calidad, entre otros importantes derechos y beneficios sociales. Este liberalismo político, que en parte está en la agenda de la administración  Obama -aunque muy tímidamente- no es aceptado por el poderío transnacional que, encaramado bajo los medios de prensa de la extrema derecha, fustiga con su terrorismo mediático para cerrar el paso a estas reformas. Precisamente, las columnas de Krugman se encargan de revelar esto y para ello recurre a todos los saberes que están al alcance de su mano. En ese sentido, Krugman es un intelectual que no se guarda nada y que, al igual que su colega Joseph Stiglitz, resulta incómodo para el egoísta e injusto poderío internacional de las empresas transnacionales y gobiernos que se subyugan ante ellas.

Por eso, y esto queda en segundo lugar, concita la atención su venida a nuestro país. El territorio nuestro, en donde la informalidad campea en forma de oligopolios y monopolios, sería la perita en dulce para un intelectual que en una de sus últimas columnas arremetió contra los mercados concentrados en pocas manos, llegando a decir que es hora de que renazca de sus cenizas la crítica a los monopolios y oligopolios; crítica que fue borrada del mapa desde la llegada de Ronald Reagan al poder en los ochenta.

Como para amenizar más la situación, Julio Velarde, presidente del Banco Central de Reserva (BCR); Luis Castilla, Ministro de Economía; Luis Carranza, ex Ministro de Economía durante el segundo gobierno de Alan García; y el empresario minero Roque Benavides (recordado por su renuencia a la licencia social en proyectos mineros) compartirán mesa con el célebre economista de la Universidad de Princeton. Quienquiera que lea los diarios (no tanto los que administra el pulpo El Comercio que, paradójicamente,¡también es auspiciador del evento!) y preste atención a las recientes protestas sociales en el país sabrá que estas “autoridades destacadas en materia económica” , ligadas al alanismo y a un puñado de ricachones, no son del agrado del grueso de la ciudadanía peruana. En un país que tiene a las instituciones (las piedras filosofales del liberalismo peruano) sumamente desprestigiadas, índices de educación lamentables, informalidad que supera el 75% y un sueldo básico que no sirve para llegar al mes –entre otros innumerables lastres–nuestros tecnócratas solo reciben el “check” de parte de la Confiep y su gran prensa.

En resumen, parece que será una velada interesante y lo más probable es que Krugman les dé una zarandeada pero de aquellas. Aunque se corre el peligro de que pocos sean los informados en caso Krugman ponga el dedo en la llaga. Es importante reconocer que la economía tal como está no nos llevará al paraíso y que ni un ejército de emprendedores salvará al país de no darse las reformas imprescindibles para lograr la justicia social.

 

20-02-14

  • Mantís

    Muy buena noticia! Espero la entrada al evento sea accesible de algún u otro modo, escuché que los estudiantes de Masters en la ESAN podrán entrar, pero no sé sí existe otra forma.