Durante este último año, deportistas de diferentes disciplinas han puesto en mesa el tema de la salud mental y su cuidado: hasta qué punto estos necesitan priorizarla. Sin embargo, ¿todos los atletas pueden llegar a realizar lo mismo? 

Por Diego Du Pont (@diegodupontg):

Era la noche final de los equipos femeninos de gimnasia artística del Centro Ariake, y la delegación estadounidense partía como favorita para continuar con el legado campeón, mantenido desde el 2012. Todos los reflectores enfocan a Simone Biles, aquella niña de Columbus, Ohio, quien había pasado la última olimpiada bajo presiones extra-deportivas que afectaron seriamente su salud física y mental.

No obstante, ante una mala ejecución en la prueba de potro, Biles, con el aval de su entrenadora, con quién se entrelaza en un abrazo, decide ya no competir. Por ende, sus compañeras seguirían en lo que resta de la final, sin ella, cuya victoria se la llevaría el Comité Ruso. La atención mundial por saber qué había ocurrido con la considerada “mejor atleta de todos los tiempos” fue inevitable.

Y en la conferencia de prensa, post-competencia, Biles encendería al mundo para los siguientes días con sus siguientes declaraciones: “Tenemos que proteger nuestros cuerpos y nuestras mentes y no hacer siempre lo que el mundo quiere que hagamos. Creo que el problema de la salud mental es ahora más importante que nunca en el deporte”.

En búsqueda de mantener a la gimnasta en buenas condiciones físicas y mentales, el equipo norteamericano decidió mantenerla fuera de las pruebas individuales hasta la competición de viga, realizada este viernes. En consecuencia, Biles conseguiría la medalla de bronce, junto a una rutina baja en dificultad para que pueda realizarlo a su manera.  

Salud Mental en el deporte: Un tema cada vez más al descubierto

Este último año, más de un atleta ha expresado su opinión acerca de la salud mental. Semanas atrás, la tenista japonesa Naomi Osaka se retiraría de la segunda ronda del Roland Garros, en medio de una polémica sobre posibles sanciones por su decisión de no responder a la prensa.

“Nunca voy a trivializar la salud mental o usar el término a la ligera. La verdad es que he sufrido episodios de depresión desde el US Open de 2018 y he sufrido para lidiar con ello. Todo el que me conoce sabe que soy introvertida y los que me ven en torneos se darán cuenta que uso audífonos para controlar mi ansiedad social”, anunció Osaka en su comunicado a través de Twitter:

En nuestro país, el futbolista uruguayo Felipe Rodriguez tomó los micrófonos hace dos semanas, durante el post-partido de su equipo, Carlos Mannucci, para expresar su preocupación ante los diferentes casos de suicidio ocurridos en el fútbol uruguayo:

“Tenemos que hablar, vivimos en una sociedad machista y al hombre le da vergüenza o miedo decir lo que le pasa. Yo sufrí de depresión cuando estuve en México, me dio mucha vergüenza y miedo, pero pedí ayuda y pude salir adelante. De mi parte, pedirle a todas las personas, sean futbolistas o no, que hablen del tema porque es importantísimo. Vamos perdiendo mucha gente querida y, la verdad, no la pasé nada bien”, comentó afligido el futbolista.

Dante Nieri, psicólogo deportivo y miembro de la Sociedad Peruana de Psicología del Deporte y el Ejercicio (SOPPSIDE), considera que la salud mental en el deporte ha sido ignorado hasta el momento: “Durante mucho tiempo se ha tomado el tema de la salud mental a la ligera y no se debe olvidar que los deportistas son personas. Si bien son personas que hacen cosas increíbles y trabajan mucho para ello, tienen muchas expectativas, sueños que cumplir”, comentó mediante una entrevista a través de Zoom.

Si bien Biles y Osaka han sido las máximas exponentes de Salud Mental en el deporte, en el pasado hubieron momentos en los que muchos otros atletas no pudieron decir que no.

“Ni siquiera me importaba mi bienestar”: La historia de las “Siete Magníficas” (Magnificent Seven)

Las “Siete Magníficas” (Magnificent Seven) fue el equipo estadounidense que ganó el oro en la Competición por Equipos de los Juegos Olímpicos de 1996, en Atlanta. No obstante, años después, muchos de estos denunciaron que sufrieron diferentes temas de salud mental en su trayecto como deportista. (Foto: NBC)
Las “Siete Magníficas” (Magnificent Seven) fue el equipo estadounidense que ganó el oro en la Competición por Equipos de los Juegos Olímpicos de 1996, en Atlanta. No obstante, años después, muchos de estos denunciaron que sufrieron diferentes temas de salud mental en su trayecto como deportista. (Foto: NBC)

Mientras gran parte de la comunidad felicitaba a Simone Biles por su valentía al pronunciarse acerca de la salud mental en el deporte, otro grupo buscaba compararla con Magnificent Seven, equipo estadounidense que ganó la medalla de oro en la misma disciplina, durante los Juegos Olímpicos de Atlanta 96 en la última prueba.

Sin embargo, la líder de aquel equipo, Dominique Moceanu, recordó lo difícil que fue para ella aquella competencia: “La decisión de Simone me hizo pensar en ese momento y en cómo no hubo compasión, cuidado y ninguna voz. No se me permitió decir que tenía dolor hasta que colapsé“, recordó la gimnasta a BBC.

Aquel equipo, comandado por el rumano Bela Karoly, fue implacable con sus atletas. No obstante, el mundo quedaría “conmovido” con las imágenes de Karoly cargando a Kerri Strug tras la competición de potro, la misma que Simone Biles realizó antes de retirarse.

Strug había competido lesionada, pues estaba con el tobillo torcido durante los ejercicios previos. Sin embargo, su entrenador, tras preguntarle si era necesario que ella saltase, éste respondió lo siguiente: “Lo necesitamos para ganar. Puedes hacerlo”. Sin embargo, Estados Unidos no necesitaba que saltara, Rusia había fallado y el oro ya era para la delegación local.

Por consecuencia, aún lesionada, Strug saltó el potro y cayó en una pierna, asegurando así la victoria local por más de un punto, pero ella no fue la única: Moceanu había participado en toda la competencia con una fractura por estrés en la tibia derecha.

“A veces comparan a Biles con Kerri Strug, que termina saltando con el tobillo torcido. ¿Ahí es fortaleza mental o estaba tan exigida que Strug no podía atreverse a decir «no lo hago»?”, comentó el doctor Nieri. 

La respuesta se conoció años después: el entrenador Karoly era agresivo con sus seleccionadas. Asimismo, muchas deportistas – de acuerdo al libro Little girls in pretty boxes de Joan Ryan – desarrollaron desórdenes alimenticios y baja autoestima. Una de ellas fue Monceau: “Nunca pude decir nada. Para ser honesta, ni siquiera me importaba mi bienestar, porque nunca le importaba a nadie. No vale la pena arriesgar tu cuerpo y tu mente”, comentó a BBC.

Años después, Monceau se convirtió en una de las activistas más importantes de la gimnasia, y ha colaborado con el Senado de los Estados Unidos en el proyecto de ley para los jóvenes atletas. Por ende, tanto ella como Strug felicitaron a Biles por su decisión tomada durante la competencia.

¿El Inicio de una nueva era en el deporte?

“La nueva propuesta de la psicología del deporte es atender al rendimiento del deportista, pero también a su salud mental y sus enfermedades mentales. Esto no sólo lo deben trabajar los psicólogos sino también el sistema deportivo debe incorporar este tema”, afirma Nieri.

Tras el retiro de Biles en medio de la competición durante los Juegos Olímpicos, la salud mental en el deporte ha vuelto a ser debate en la opinión pública. Por otro lado, distintos estudios científicos mencionan que los deportistas son propensos a desarrollar diferentes cuadros de desórdenes y trastornos mentales que pueden afectar su carrera.

Un estudio realizado en el 2019 por la Universidad de Ámsterdam afirma que alrededor del 34% de los atletas en competencia sufren de cuadros de depresión y ansiedad. El número de deportistas retirados con el mismo cuadro es alrededor del 26%.

Ante este caso de deportistas retirados, Nieri menciona que existen varias cuestiones por abordar: “¿Cómo queda la persona? ¿Cómo se reinserta a la sociedad luego del deporte? Terminan siendo poblaciones vulnerables ¿Qué otros retos tienen hoy que antes no existían?”.

Normalmente, varios ex-atletas eligen entre ser entrenadores u otro puesto relacionado con la industria deportiva. No obstante, muy pocos asumen puestos de analistas o comentaristas en medios de comunicación, pues no todos tienen el mismo futuro.

Por ejemplo, Paul Gascoigne, ex-jugador de la selección inglesa de fútbol, ha pasado por un serio problema de adicción a las drogas y alcohol, que lo convierte de vez en cuando en la comidilla de la prensa inglesa debido a sus apariciones bajo alguno de estos efectos.

Ante estos hechos, ¿cómo logramos que los deportistas se sientan bien consigo mismos durante un evento de alta competencia – como los Juegos Olímpicos – o a lo largo de su carrera?, y aquí los psicólogos deportivos toman relevancia. Sin embargo, en Tokio 2020, la delegación peruana no tiene un psicólogo deportivo para los 35 atletas que representan a nuestra nación:

“Perú tiene 35 deportistas en los juegos y no hemos llevado psicólogos del deporte aunque el IPD tenga. Es preocupante por el doble compromiso: el rendimiento y la salud mental de nuestros deportistas” critica Nieri.

La salud mental en el Perú ha sido un tema que ha tomado una mayor relevancia durante estos últimos años; y recién en el gobierno de Martin Vizcarra se desarrolló por primera vez una legislación (Ley Nº 30947) sobre el asunto. Sin embargo, esto aún no está institucionalizado en varias federaciones.

Ante esto, no nos debería sorprender si alguno de nuestros atletas levanta su voz en los próximos días o meses frente a un tema, que se ha mantenido en silencio durante mucho tiempo, tal como ocurrió con Naomi Osaka, “Felucho” Rodríguez o Simone Biles:

“No solo somos deportistas. Al final del día somos personas y a veces tenemos que dar un paso atrás. Sí, y creo que hablar, decirlo todo, ayuda. Estamos en algo tan grande, son los Juegos Olímpicos, que si no estás al 100 o al 120% al final del día te tienen que sacar en una camilla, porque acabarás haciéndote daño a ti misma”, sentenció Biles.

NOTA DEL EDITOR: Debido a que este tema analiza sobre Salud y Enfermedades Mentales y necesitas ayuda, puedes llamar al 113 del Ministerio de Salud para recibir atención y apoyo psicológico y/o psiquiátrico. Si eres atleta, puedes contactar a la Sociedad Peruana de Psicología del Deporte y el Ejercicio (SOPPSIDE) a través de sus redes sociales.