Una de las cosas que más se le destacó a Ollanta en su Mensaje a la Nación fue el énfasis en la educación, en el famoso y esperado aumento que daría al sector educación, tantas veces relegado. No obstante, lo que algunos analistas apuntaban fue que solamente se explayó en cifras, con lo cual daría un apoyo monetario cuantioso pero carente de cosas claras como un real beneficio a los escolares.

Por eso, resultaba necesario saber más sobre las reformas que se vienen dando en el sector. En ese sentido, una entrevista al ministro, Jaime Saavedra, hecha por la revista Poder, en su edición de agosto, nos sitúa en una mejor posición para conocer los detalles de la llamada “reforma política nacional y de largo alcance” en la que Saavedra, un experimentado técnico, está trabajando.

Del PBI, un 0,5%, es decir, S/. 4.000 millones, serán destinados al sector educación. La idea es que sea un aumento continuo hasta llegar al 6% que tienen los países desarrollados. Incluso nuestros aliados de la Alianza del Pacífico nos superan en inversión educativa, pues dedican más del 4% de su PBI.

Saavedra considera un logro tal aumento del presupuesto. Con ello, dice, se estaría dejando la escasez que ha estado acompañando a la cartera por décadas. Sin embargo, la apuesta es emplear bien el alza del presupuesto. Surge así el interés por hablar de temas de gestión.

Así, temas como la brecha de infraestructura que llega a la sorprendente cifra de S/. 60.000 millones, el mal estado del 40% de colegios nacionales, el déficit de 17.300 docentes en los tres niveles de educación, así como las leyes acordes al magisterio, vienen siendo tocados.

Para Saavedra, las cosas deben pasar por una gestión adecuada. Luego indicó que ha ido realizando reformas dentro del sector para una mejor ejecución y planeamiento del gasto. Por ejemplo, citó la conversión de la Oficina de Infraestructura Educativa en un programa, pues así tendría un trabajo más eficiente. Asimismo, el trato a las Unidades de Gasto Local (UGEL), como capas burocráticas que brindarán una asistencia técnica y pedagógica a los docentes, y que se ha estado dando en Lima, apunta al lado de la gestión.

En el caso de las regiones, el ministro señaló que se ha estado haciendo hincapié en los “compromisos de gestión”, los cuales giran en torno a la mejora de la calidad del servicio y los procesos administrativos.

Del lado de la Ley de Reforma Magisterial, optó por apuntar que la reubicación y el nombramiento (que se dan, según indicó, después de diez años) devendrían en mayores ingresos.

El tema de los ingresos fue un punto álgido en la conversación, pues, siendo este uno de los más bajos a nivel latinoamericano, no se entiende por qué mejor no se les aumenta a los maestros.

El hilo perfectamente urdido de la argumentación de Saavedra fue afectado. Él replicó, con evidente cambio de tono, que las reformas deben darse paso a paso y que, si de aumentar los sueldos se tratase, debería subir los impuestos a las familias peruanas. ¿No que hay un aumento de dinero en el sector? ¿No que hay plata? ¿Por qué no dice lo mismo respecto al trato a la burocracia, así como para el rubro inmobiliario, la infraestructura y el equipamiento como dice? ¿Para eso sí hay, entonces?

La partida presupuestal del salario, hizo ver, es muy grande pues se habla de “más de 800.000 profesores”.

Cambiando de tema, calificó a los procesos de la reforma magisterial como buenos para el profesorado, dado que la revalorarían.

Como haciendo ver de que sí se está determinando a dónde va el gasto, mostró que las becas serán aumentadas, la educación física será universal después de una paralización de 26 años y el estudio del inglés se verá realmente comprometido con las currículas escolares.

Respecto a la infraestructura, un tópico en el que estamos muy desfasados, Saavedra habló sobre la importancia de convocar al sector privado. Hasta el año pasado, se había invertido en infraestructura educacional una suma de S/. 3.000 para una brecha que lo requiere en diecinueve oportunidades más.

Las Alianzas Público Privadas (APP) entrarían a tallar aquí bajo la forma de utilización del dinero público en manos privadas. Este, indudablemente es un cargo ideológico que es también el paradigma de este y otros gobiernos, porque se ve a lo privado como los campeones de la gestión. En ese sentido, cabría resaltar la columna de Raúl Wiener (Hildebrandt en sus trece, edición 217), quien habla sobre las privatizaciones nefastas en varias actividades económicas que no han dejado como saldo una mejora para los contribuyentes.

Con esta intuición, el periodista de Poder le preguntó sobre qué fiscalización tendrían las APP. “El Programa Nacional de Infraestructura Educativa (Pronied) se encargaría de eso con colaboración de Proinvesrión”, dijo Saavedra. Estas APP convergerían en trabajos de construcción, equipamiento, mantenimiento y, para el sector superior técnico, en temas de gestión y, probablemente, dirección de especializaciones pare el desarrollo productivo.

Los colegios de Alto Rendimiento, con este apoyo del PBI a la educación, se verán beneficiados. El objetivo es que a largo plazo, cada región posea un colegio de Alto Rendimiento. A la fecha los potenciales beneficiarios son Piura, Lambayeque, La Libertad, Amazonas, San Martín, Pasco, Huancavelica, Cusco, Ayacucho, Arequipa, Piura, Moquegua y Tacna.

Aunque no sea ya un tema de coyuntura, el ministro hablo sobre la Ley de Reforma Universitaria. Recalcó que esto no significa un combate para los privados y que, como ocurre en las buenas educaciones nórdicas, es un logro que el Estado se haga presente. Así habrá un mayor cuidado en lo que a educación respecta, debido a la debacle que significó la liberalización de la educación en los noventa. Los privados estarán pero se redoblarán esfuerzos por que su fin sea el de dar una educación de calidad. Si en el camino obtienen ganancias, bienvenido sea. Pero esa no es la prioridad con Saavedra al mando, según recalcó.

Por su parte, la ANR, la organización rectora de la educación superior, está siendo desmantelada y viéndose, en el Ministerio de Educación, como se distribuyen sus antiguas facultades. Saavedra hizo un comentario crítico del supuesto control que la ANR representaba al compararla con una entidad formada por banqueros que vela por, precisamente, el mundo de la banca y las finanzas. Un monumental despelote.

Regresando al lado de los docentes, afirmó que se han capacitado a cerca de 80% directores y algunos profesores en materias de gestión, que desde el MINEDU se ha establecido un convenio con la UNESCO para que profesores sean capacitados en universidades privadas en un modelo en el cual se tenga una mayor predictibilidad sobre el desarrollo profesional de los profesores. Adicionalmente, se redoblan esfuerzos para el programa de acompañamiento docente, el cual busca que profesores experimentados den sus enseñanzas a novísimos docentes. La labor de selección de los profesores duchos, empero, representa otro desafío para la carrera de mejora docente.

Desde el marco curricular se ha estado trabajando y se agregarán con mayor ahínco temas de formación cívica y, faltaba más, tópicos relacionados con el emprendedurismo, el cual el ministro considera como “fundamental”.

Las escuelas de alternancia, en donde los estudiantes viven por quince días en la escuela y otros en su casa por motivos de distancia están siendo rediseñados, así como también el programa “Ruta solidaria”, el cual provee de bicicletas a los estudiantes que viven en zonas alejadas.

Estos son los temas que, actualmente, vienen siendo trabajados desde el Ministerio con forma de libros de San Borja y sus áreas descentralizadas.

Fuente:

Revista Poder

Hildebrandt en sus trece