En una habitación se encuentran tres hombres y una mujer. Es un día cualquiera… ellos se observan  los unos a los otros  detenidamente, conversan y se conocen un poco más. Todo es normal si no fuera por el motivo por el que están ahí: obtener el único y mejor puesto de trabajo en una de las empresas más prestigiosas.  

Ellos han pasado muchas pruebas para llegar hasta aquí, a la parte final de la evaluación, y ahora están juntos  alrededor de una mesa, sentados esperando su próxima prueba. Un sobre se desliza  por debajo de la puerta, y tiene un mensaje escrito: ‘Todos serán evaluados a través de “El método Grönholm”‘.  Nadie tiene ni la más mínima idea  en qué consiste dicho método.

Los candidatos al puesto esperan impacientes al jurado que los evaluará.

-Probablemente sea un psicólogo o quizá sea alguien con un puesto importante en la empresa.-  Se dicen entre ellos.

 Se desliza otro  sobre y llega a manos  de la mujer… tiene un mensaje. Ansiosos, todos se acercan a verlo y lo leen en voz alta : “A las personas aquí reunidas se les pedirá que concluyan con éxito las diferentes pruebas que vendrán a continuación. Para ello, tendrán un jurado especial que los evaluará  y decidirá quién es el más apto para obtener el puesto de trabajo en nuestra empresa. Tomen asiento señores y mírense. Ustedes… son el jurado.”

 gron3Así inicia la obra teatral “El método Grönholm”, con un argumento cautivante, donde los  cuatro postulantes van atravesando diferentes pruebas. Conocerán un poco más de sus personalidades y harán todo lo posible por obtener el ansiado puesto de trabajo.

La primera prueba es saber quién de los cuatro no es un aspirante al puesto y es un trabajador de la propia empresa. En otra  prueba, ellos elegirán un sombrero al azar de cuatro disponibles (Obispo, Payaso, Político y Torero) el cual usarán y representarán  poniéndose en el  siguiente supuesto: “Están en un vuelo de avión a muchos metros de altura y solo hay un paracaídas. Solo una persona podrá saltar y salvarse de la muerte, pero para ello debe convencer a los demás con argumentos, y según el personaje que le ha tocado, el motivo por el cual merece vivir.”

Así continúa esta genial obra de Jordi Galcerán que se ha representando y adaptado en diferentes teatros del mundo, e incluso ha sido llevada al cine, y que desde hace unas semanas vuelve a presentarse  en el Teatro Pirandello hasta el 19 de agosto a cargo de un gran elenco: Norma Martínez, Miguel Iza, Gonzalo Torres y Roberto Ruiz, y dirigida  por Sergio Llusera.  Una gran obra que ya está dando de qué hablar. Y tú… ¿ya la viste?

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