No suelo ver cine nacional. He visto una o dos películas nacionales, ninguna de las cuales fueron las más premiadas como “La Teta asustada”, o las más recordadas, “No se lo digas a nadie”. Cuando vi el tráiler y el poster de “El Limpiador”, me llamó la atención, dije (como siempre) iré a verla. Pero muy en el fondo, sabía que probablemente no iría. Sin embargo, me enviaron una pequeña tarea de un curso, que implicaba ver la película. Pensé en ir al cine, pero rápidamente me conformé con comprarla en DVD. Grande fue mi sorpresa cuando no pude encontrarla en ningún lado, aquí en el reino de la piratería fílmica. ¿Tan poco le gusta a la gente el cine nacional que ni siquiera se molestan en piratearla?

Rendida y sin opción, fui a verla a Cineplanet San Borja, porque a solo la segunda semana de estrenada, ya la habían quitado de los otros tres locales en donde la habían presentado. Debo decir que fue un placer inesperado. Desde el primer momento, fue una experiencia gratificante. Cada escena tenía una composición compleja y la propuesta de fondo de escena y utilería me intrigaban, mostrando una Lima como congelada en el tiempo, austera y descolorida, contribuyendo a la trama.
La actuación de Víctor Prada refleja a un hombre como cualquiera, con una vida y trabajo de rutina, pero mostrando los matices de un limeño genuino. A lo largo de la película el personaje toma profundidad y logra enternecernos. Una historia sobre una relación humana inesperada, en un lugar y momento donde todo parece estar perdido. Lima apocalíptica, silenciosa y vacía se vuelve el escenario de un encuentro entre un hombre y un niño completamente solos en una ciudad que se muere.

Los diálogos son escasos para los que estamos acostumbrados a las taquilleras Hollywoodenses, las tomas largas invitan a detenerse e imaginar, puede parecer lenta, pero cuando la película acaba, no quieres creer que ha terminado, el final es satisfactorio pero te deja deseando más.
Finalmente, y felizmente, ni una sola lisura y ni una sola calata. Véanla, no por apoyar el cine nacional, no obligados (como fue mi caso) sino para ver y juzgar por sí mismos. Para escapar de los clichés de nuestro cine y disfrutar un par de horas de una historia diferente.

Por Melisa Gutierrez
Miembro de Letras al Mango

  • Estaba en duda, así como tu de ir o no ir a ver la película ya que los comentarios de gente ordinaria que le parece muy lenta tambien desanima, pero viendo la critica de un punto de vista más neutro de tu parte. me anima a ir a verla.si o si. esta semana. solo espero que no la quiten de la PUCP