Todos hemos leído algún libro que nos ha enganchado desde principio a fin, sea un clásico, un libro juvenil, uno distópico, uno de ciencia ficción o de otro tipo. Este es el primer artículo de una nueva sección en la que podrán encontrar libros que, según mi opinión, han logrado el cometido de cautivar al lector y atraparlo entre sus páginas.

El libro recomendado en esta ocasión será “El profesor” de John Katzenbach. Katzenbach es un periodista con experiencia en temas judiciales, lo cual ha utilizado para escribir historias, generalmente thrillers psicológicos. “El profesor” es un gran ejemplo de ello.

Este libro cuenta la historia de Adrián Thomas, un profesor jubilado y viudo al que acaban de diagnosticarle demencia degenerativa, una enfermedad que lo llevaría pronto a la muerte. Con esta noticia en mente decide quitarse la vida para no prolongar su dolor. Pero antes de poder hacerlo, es testigo involuntario del secuestro de una adolescente problemática de dieciséis años: Jennifer Riggins. Así, el protagonista está en un dilema entre quitarse la vida o hacer una última buena acción que le dé sentido a su partida (intentar rescatar a la chica). Al no contar con la ayuda de la policía, que lo ve como un anciano delirante, decide investigar por su cuenta la misteriosa desaparición de Jennifer. Esto lo empuja a adentrarse en el oscuro mundo de la pornografía por Internet y el crimen, en los cuales deberá aplicar todos sus conocimientos académicos sobre la mente para  poder dar con el paradero de Jennifer antes de que sea demasiado tarde y antes de que se le terminen los momentos de lucidez. Todo esto mientras lo persigue el fantasma de su esposa y sus errores pasados.

Este es uno de mis thrillers favoritos, perfecto para las personas que les encanta los libros de suspenso relacionado con temas psicológicos. Katzenbach te adentra en el pensamiento del profesor Adrián, quien es consciente de que su mente se irá deteriorando hasta que finalmente le cause la muerte.  Al principio, se puede ver la perspectiva pesimista del personaje principal por el futuro que le depara. Adrián siente que ya ha vivido bastante y que ha perdido a las suficientes personas, lo que justifica, para él, el suicidio. Al mismo tiempo tenemos la perspectiva de Jennifer, quien ya tenía antecedentes por múltiples intentos de escape de un hogar con una madre despreocupada y su novio. Desde su punto de vista se relatan los momentos de miedo y terror que vive al verse encerrada en una habitación con tan solo una cama y una cámara que, sin que ella lo sepa, graba cada uno de sus movimientos y los transmite mundialmente para una comunidad activa que sigue secuestros y crímenes horrendos mediante una página web. Es interesante cómo se ve que Adrián, por su parte, debe lidiar con los fantasmas de su pasado que lo acompañan a donde va. Usa a su favor las apariciones de su esposa y su hijo muertos, al mismo tiempo que lo que conoce de la mente perversa, para buscar a Jennifer. Con una redacción que te hace ansiar un capítulo más para saber qué sigue, Katzenbach desarrolla esta historia de búsqueda contra el tiempo que dejará a más de uno pasmado con el inesperado final.