Entre mediados de los años 60 e inicio de los 80, existió un grupo que revolucionó la forma de hacer comedia. Este era “Monty Python”, que apareció de manera sorpresiva para inundar la televisión británica con humor cargado de crítica social y mucho (realmente bastante) surrealismo. La influencia de los Python es, hasta hoy en día, clave para la comedia tal cual la conocemos, en los distintos subgéneros que hay. El conjunto estaba conformado por los ingleses John Cleese, Michael Palin, Graham Chapman y Eric Idle, además del galés Terry Jones y el estadounidense Terry Gilliam.  La producción de este sexteto empezaría a ganar fama con su serie “Monty Python’s Flying Circus”, la cual sería el inicio del camino hacia la inmortalidad del grupo como referentes cómicos contemporáneos. La serie fue transmitida por la cadena BBC entre los años 1969 a 1974. Al tener la libertad intelectual en la producción de su serie basada en “gags”, esta se vio enriquecida por cada ocurrencia que el grupo armaba. Sin embargo, en esta ocasión hablaré de las tres películas que el grupo realizó, las cuales son consideradas clásicos de la comedia.

Monty Python and the Holy Grail

La primera cinta se caracterizó por el bajo presupuesto con la que fue filmada, lo cual no fue un impedimento para que la cinta resulte con grandes cualidades. La sátira al género épico y a la propia historia medieval británica. Gags como el caballero negro, el conejo asesino y el puente de las tres preguntas son recordados gratamente por todo espectador de la cinta. Añadirle el uso de cocos dentro de la escena para simular la presencia de un caballo inexistente implica no solo la creatividad del grupo sino su capacidad de hacer mucho con poco. La cinta sería un perfecto cierre de la etapa televisiva y un perfecto inicio a esta trilogía.

Monty Python’s Life of Brian

La más polémica de las tres, al punto de generar un debate en su época sobre la moral cristiana y la cinta. La película cuenta la historia de Brian, vecino del mismo Jesucristo a la hora de nacimiento en Belén, al cual gracias a una confusión le suceden todas las desgracias que el hijo de Dios sufre. La sátira tanto social como religiosa se hacen presentes en esta entrega, y temas como el fanatismo y la violencia son tratados desde el toque pythonesco. A pesar de las polémicas que puede generar, es considerada como la mejor de la trilogía en parte debido a su linealidad. La vida de Brian se encuentra como uno de los mayores ejemplos de sátira (la cual es comúnmente confundida con la parodia). Un dato curioso es que, para lograr el financiamiento, George Harrison aportó en la producción de la cinta, siendo productor de la misma y teniendo un cameo en esta.

Monty Python’s The Meaning of Life

¿De qué otra forma se podría terminar si no es con los Python hablando sobre la gran ironía de la vida y sus distintas etapas? La última de esta trilogía sería la más bizarra de las tres, sin dejar de seguir con su tradición de crítica social y su humor satírico. Temas como el nacimiento, la superpoblación, la educación intransigente, la insensibilidad humana y la misma muerte son los tópicos tocados por los Python que reúnen estos gags para consolidar no historia sino un compilado de chistes sobre cada etapa de la vida.

Monty Python no solo nos deja estas tres cintas sino un legado que se extiende a su serie y a varios show en vivo. Igualmente dejan varios aportes para la cultura popular tanto para Gran Bretaña como para el mundo. Y es con una de estos aportes que quiero cerrar, en este caso con la canción “Always look on the bright side of the life” que se incluyó en la cinta “Life of Brian” y se suma a su amplio repertorio musical. Así concluyo este breve resumen de sus obras fílmicas… and now for something completely different.