La sorpresiva compra del “kit” electoral por William Castillo, abogado del reo Alberto Fujimori, ha generado un desconcierto imposible de ocultar para la tienda naranja. Esta indicación se habría dado expresamente por el exdictador, quien tendría en mente inscribir el movimiento “Frente Avanza Libertad”, al margen del partido que lidera su hija Keiko. Después de difundida la noticia era lógico notar a parlamentarios y partidarios de dicha bancada totalmente descolocados cuando se les hacía referencia al tema. Evidentemente, una ruptura y dispersión es la que afecta al partido fujimorista hace ya algún tiempo. La negativa del indulto que pretendía Fujimori desencadenó una división partidaria que ha puesto en disputa dos bandos: los “albertistas” y los “keikistas”.

Al parecer, el patriarca de los Fujimori buscaría deslindar sus deseos de libertad con la campaña de Keiko para el 2016. Sin embargo, según lo trascendido, esta sería una estrategia de los “albertistas” para poner como prioridad la liberación del exdictador en la próxima campaña electoral; además de asegurarse unos puestos en las listas municipales y regionales. Las contradicciones dentro del fujimorismo estarían atentando en contra de su lideresa, quien parece desinteresarse, en función de objetivos políticos, de la liberación de su padre, también de esquivar las imputaciones por corrupción y violación de derechos humanos contra el reo Fujimori.

Referente a la compra del “kit”, es posible ensayar muchas suposiciones que nos conducen a corroborar el entusiasmo y el anhelo de los “albertistas” por la libertad de su líder, y, así, dejar en claro que esta es la principal consigna del partido fujimorista. Algunos analistas políticos afirman que los “keikistas”, contrariamente, buscan propugnar la evolución del fujimorismo en un partido democrático conservador, algo que es difícil de creer por el pasado autoritario que los compromete. Otro analista como Pedro Franckie manifestó que la lideresa de Fuerza Popular busca llegar a Palacio de Gobierno con la única intención de liberar a su padre. A su vez, agregó lo siguiente: “Creo que Keiko Fujimori siempre ha ocultado su verdadera intención: llegar al poder para liberar a su padre y esto es algo que se le debería preguntar directamente… ¿Ella pretende liberar a su padre a pesar de su culpabilidad?”.

Tras el fracaso del indulto del condenado fue inevitable el enfrentamiento en el caudillista partido de Fujimori. Los intentos de los parlamentarios fujimoristas en explicar la insólita compra del “kit”, atribuyéndola a una decisión de Castillo, confirma los síntomas de crisis en la que se encuentra Fuerza Popular. No existe otra frase que represente mejor el momento: desconcierto político. Esto se funda en cada acusación confirmada contra el exdictador que ha magnificado las disputas entre los tan democráticos “albertistas” y “keikistas” que, a pesar de todo, siguen manteniendo esa estirpe genética que los caracteriza para transgredir las leyes e imponerse al pueblo.