El pasado 22 de abril, el abogado del reo Alberto Fujimori, William Castillo, presentó el Recurso de revisión a la sentencia de 25 años por los crímenes de la Cantuta y Barrios Altos. Recurso excepcional que es viable cuando se presentan nuevos elementos o pruebas para la revisión del mismo. Esto apunta directamente al titular de la Sala Penal Permanente de la Corte Suprema, Javier Villa Stein, quien es conocido por sus fallos a favor del fujimorismo.

Recordemos que Villa Stein adelantó opinión sobre la figura de autoría mediata por el cual fue condenado Fujimori, reduciendo, además, la condena al grupo Colina, al ex asesor presidencial Vladimiro Montesinos y al ex comandante del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas Nicolás Hermosa Ríos por el caso Barrios Altos. Sumado a esto, el magistrado ha declarado su manifiesta animadversión respecto a la violación de los Derechos Humanos cometidos por el grupo de aniquilamiento del gobierno de Fujimori. Entonces, con todos estos antecedentes, era de preverse la negativa de Villa Stein a la inhibición del caso; y también su contraataque, a fuerza de galope, contra todos los que lo han acusado de vasallo encubierto del fujimorismo en el Poder Judicial.

La defensa de los deudos, por su parte, no hicieron esperar su respuesta: de inmediato su abogada manifestó que el pedido de  revisar la condena de Fujimori hecho por la defensa no resiste análisis jurídico, y tiene que ser rechazado de plano. Por otro lado, Castillo, el abogado del ex dictador, argumenta absurdamente, sin nuevas pruebas, la revisión de la sentencia de su cliente. Él arguye que al extraditar a Fujimori por el delito de lesiones graves a los sobrevivientes de Barrios Altos, el delito ya había sido declarado inexistente por la Sala Penal Especial, que  hubo un error cuando se estableció que había delito de tentativa de homicidio y no delito de lesiones graves, y que a Fujimori no se lo menciona en la sentencia que culpa como autores intelectuales a Vladimiro Montesinos, Nicolás Hermoza Ríos y Julio Salazar Monroe. Sin embargo, estos no pueden ser considerados, ni por asomo, como elementos nuevos para la revisión de la sentencia de 25 años.

Rocío Silva Santisteban, Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH), sostuvo que el recurso excepcional presentado por el abogado de Fujimori debe ser rechazado ya que es inviable, además señala que esto es bien conocido por Castillo. Por ello, Silva Santisteban asegura que el verdadero objetivo es preparar un escenario en los medios de comunicación a fin de hacer campaña mediática en pro de la excarcelación del reo Fujimori. También manifestó su preocupación de que este recurso sea derivado a la sala dirigida por Javier Villa Stein, quien mantiene un discurso análogo al del abogado de Fujimori. Esta posición del magistrado que ya, desde algún tiempo, ha puesto en duda su ética por el nivel de imparcialidad que demuestra en temas de Derechos Humanos, ha incitado a Gloria Cano, abogada de la Asociación Pro Derechos Humanos (Aprodeh), a presentar ante el Poder Judicial un pedido de recusación para Villa Stein.

Sin embargo el titular de la Corte Suprema salió en un canal de señal cerrada a disparar contra el gobierno, ex ministros y asesores, que, según él, son parásitos incapaces de manejar este asunto. Y es que para Villa Stein los Derechos Humanos se pueden dejar de lado para cumplir una labor política encomendada; por lo tanto, cualquier reclamo y lucha por los Derechos Humanos son una “caviarada” de los inútiles del Perú. Al ver esta posición de no inhibirse de la revisión no nos queda más que confirmar el remanente fujimorista en el Poder Judicial, como aquel Poder Judicial controlado en la década del noventa. Una década donde los Derechos Humanos, evidentemente, no importaban nada.