El pasado sábado 19 de mayo finalizó el Festival de Cine de Cannes, uno de los festivales más importantes a nivel internacional. Este dejó muchas polémicas, anécdotas y regresos importantes a la competición. Como sabemos, este certamen se viene realizando desde el año 1939 y, en su edición número 71, aún sigue siendo el centro del cine independiente y de autor. Algunos prefieren el certamen sobre los premios de la Academia, en parte dado a la inclusión de cintas de todas partes del mundo.

Cannes ya se ha convertido en un referente del cine tanto para cinéfilos como para espectadores recurrentes. En esta ocasión, el jurado de la competición principal, presidido por la actriz australiana Cate Blanchett, tuvo que elegir al ganador de la Palma de Oro —máximo premio del festival— de entre 21 cintas previamente seleccionadas. Finalmente, la ganadora sería la cinta japonesa “Manbiki kazoku” (Shoplifters) del director Hirokazu Kore-eda, que narra la historia de una familia japonesa que adopta a una niña a pesar de vivir en la pobreza. Por otro lado, el premio del jurado fue para la cinta “BlacKkKlansman” del director estadounidense Spike Lee, que presentó una cinta con temática sobre el racismo en Estados Unidos.

Previo al inicio del festival, se hablaba de dos polémicas. La primera se refería al tema de Netflix y su participación en este festival, el cual ya había sido criticado por Pedro Almodóvar en la pasada edición. Este debate, que se centraba en la intención de Netflix de concursar sin tener estrenos fuera de su plataforma virtual, derivó en su veto de la edición recientemente finalizada. La segunda controversia fue la participación de la película “The Man Who Killed Don Quixote” del ex Monty Pyhton Terry Gilliam, la cual estaba prevista para ser la cinta de cierre del festival, lo cual incluye no participar en la competición. Sin embargo, hubo un problema de derechos fílmicos de distribución que dejó en la cuerda floja a la cinta que se volvió conocida por el fracaso de la primera filmación en 1998. Felizmente, el problema fue solucionado a tiempo, logrando cumplir el sueño de Gilliam de presentar la obra por la que tanto luchó.

Los regresos importantes que dirigieron miradas al festival fueron las cintas de Lars Von Trier y Jean Luc Goddard. Al primero se le levantó el veto al que había sido sometido luego de los comentarios que realizó en su conferencia de prensa en la edición 2011, en la cual presentó su película “Melancholia”, entre los que hubo una declaración de admiración a Adolf Hitler, por lo que el comité organizador le había prohibido la participación. Sin embargo, este año su cinta “The House That Jack Built” fue incluida en la exhibición, mas no en la competencia. De todas maneras, la cinta causó polémica por su contenido violento. En el caso de Goddard, se esperó con ansias el retorno del director de la nueva ola francesa justamente por la maestría que representa en la historia del cine. En esta edición, el francés de 87 años presentó su documental “Le livre d’image” por el cual fue acreedor de la Palma de Oro Especial.

Otro de los grandes atractivos fue la presencia de las nuevas cintas de directores como el iraní Asghar Farhadi (Todos lo Saben), ganador de dos premios de la Academia por sus cintas “A Separation” y “The Salesman”; el polaco Pawel Pawlikowski (Cold War), ganador también del Óscar con su película “Ida” y que le valió el premio a Mejor Director en esta edición del festival; el coreano Lee Chang-Dong (Burning), quien sorprendió al mundo con sus cintas “Poetry” y “Oasis”; el estadounidense Ron Howard (SOLO: A Star Wars Story), director de la ganadora al premio de la Academia “A Beautiful Mind” y, finalmente, David Robert Mitchell (Under The Silver Lake), quien en el 2014 presentó la celebrada cinta de terror “It Follows”.