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¿Cómo justifico el alza de precios de los platos ofrecidos en los comedores? Muy fácil: realizo una encuesta a los estudiantes, formulada de tal manera que las respuestas implicarán, necesariamente, que estos avalan el incremento de los precios.  Ése es el efecto de la encuesta realizada por la Dirección de Asuntos Estudiantiles (DAES) y la FEPUC durante la última semana de junio y primera de julio.

La intención es clara. Tengo sólo 6 opciones que representan un rango de precios que van de “Menos de S/. 2.50” a “Más de S/. 12.50” para responder cuál es el precio que pagaría por los platos económico, básico, vegetariano y menú. A modo de ejemplo, el plato básico cuesta S/. 3.60, al responder la encuesta, el estudiante tiene como alternativa más cercana al precio real, la opción “S/. 2.50-S/.5.00”. Entonces, marcará coherentemente esa opción, lo cual analizado a nivel general, nos llevará a la errada conclusión de que los estudiantes de la PUCP pagarían S/. 3.70, S/. 4.00, hasta S/.5.00 por un plato que vale y siempre valió sólo S/.3.60. Si repetimos el mismo ejercicio con los demás platos, los resultados serán mucho más alarmantes.

El “efecto alza” es aún mayor si nos preguntan cuánto más estaríamos dispuestos a pagar por los mencionados platos si tuvieran los atributos que más valoramos, las opciones van hasta “+S/.6.00 o más”, ello significa que un estudiante que quiere consumir platos de calidad y con alto valor nutricional, responda que está dispuesto a pagar un monto adicional para mejorar esta situación. De esta manera, la encuesta reflejará que los alumnos aceptamos el incremento de los precios. Es más, avalará el monto que, supuestamente, queremos pagar de más para que los platos tengan ciertos atributos.

Curiosamente, los mencionados platos se denominan “de precio controlado”. Ahora nos preguntamos por qué hacer este tipo de encuestas si estos precios están, en teoría, controlados. La Universidad tiene un contrato con las concesionarias de los comedores en donde se fija los precios específicos del básico, económico, vegetariano y menú. En ese sentido, ¿por qué preguntar ahora cuánto más estaríamos dispuestos a pagar por ellos? ¿Así estamos defendiendo  los intereses de los estudiantes: justificando el alza de precios?

Ahora bien, la referida encuesta repite 4 veces la palabra “subvención”, probablemente con el ánimo de dejar enraizada en los estudiantes la idea de que la Universidad subvenciona los platos de precio controlado. ¿Es esto realmente cierto? La FEPUC 2013 nos dice que sí, afirma tajantemente que la Universidad sí subvenciona costos que inciden directamente en el Precio del Plato Básico (ojo: sólo menciona el plato básico).

Supuestamente, la subvención radica en que, a partir del 2012, la Universidad asume el servicio de recojo de residuos sólidos. Francamente, ¿de esta manera se subvenciona el precio del plato básico? Si esta obligación asumida por la Universidad hubiese incidido directamente en los costos de su elaboración, la consecuencia lógica sería que, a partir del 2012, el precio del Plato Básico disminuya y que los estudiantes paguemos menos de S/. 3.60 ya que un porcentaje del precio ha sido subvencionado. ¡Esta situación no se ha dado en la realidad!

Asimismo, la contribución de la Universidad también estaría en permitir la utilización de insumos y productos alternativos para la elaboración del plato básico. Esto porque, para la FEPUC 2013, “alternativos” es un eufemismo para “más baratos”. Francamente, no entendemos de dónde sacan que la palabra alternativo significa barato. ¿Acaso se puede utilizar eufemismos en la redacción de un contrato o adenda? La teoría contractual quedaría escandalizada ante semejante afirmación.

En conclusión, queda evidente que la encuesta adolece del temido efecto “alza”, efecto que todos queremos evitar por el bienestar de los estudiantes, es por ello que las preguntas hechas en la cuestionada encuesta ameritan una reformulación para evitar que a la larga, el efecto sea contraproducente. Sí, está bien, el cambio lo hacemos juntos, pero por favor, que este cambio no sea para peor.

Margarita Romero

Miembro de Izquierda Universitaria