¿Cómo sobrevivir a una crisis emocional?

Edición: Ariana Zapata

Hace unos días, tuve una crisis emocional, a la cual la defino como un momento en el que mis emociones -como la tristeza, cólera y/o ansiedad- predominan: lloro sin parar, y mi respiración y corazón se aceleran. Justo ese día, tuve mi sesión con mi psicoterapeuta y lo primero que hicimos fue realizar una de las habilidades TIP para poder tolerar el malestar. En este caso, nosotras utilizamos hielos en nuestras manos, mientras cerramos los ojos y nos concentramos en cómo se siente ese cambio de temperatura por un determinado tiempo. De hecho, ese día había entrado a mi sesión 30 minutos tarde y llorando. Sin embargo, al conversar sobre lo que me había sucedido y al realizar la actividad con los hielos, mi nivel de tristeza, cólera y ansiedad bajaron a un nivel tres de diez.

Debo decirles que cambiar la temperatura de mi cuerpo cuando estoy experimentando emociones muy fuertes me ayuda mucho a poder dejar a un lado esa mente emocional. Esto para poder ser racional y, finalmente, como ya lo he comentado en un artículo anterior, llegar al medio de ambas: la mente sabia. Por otro lado, así como a mi me funciona el cambio de temperatura, también se puede hacer ejercicio intenso por 20 minutos para poder disminuir la intensidad de la emoción. Otra cosa muy importante es la respiración profunda y pausada, porque muchas veces cuando atravesamos este tipo de crisis, por la hiperventilación, nuestro cuerpo y mente responden de maneras negativas. Un ejemplo de esto son los latidos cardiacos rápidos y la falta de aire. 

Entonces, como les contaba, en esa sesión mi psicoterapeuta me mostró una hoja de supervivencia a las crisis, de las cuales solo hay dos reglas para sobrevivir: la primera, resolver el problema; la segunda, sobrevivir. De esta manera, nos enfocaremos en cómo sobrevivir a una crisis emocional y lo que hay que tener en claro es que esta no será la solución al problema. Estas habilidades de tolerancia como las TIP, son para no empeorar las situaciones y bajar la intensidad de las emociones, porque creo que, todos, sabemos que no siempre las cosas son como nos gustarían que fueran.

Lo importante es que podamos controlarnos y enfocarnos en nosotros mismos, en como dejar de empeorar las cosas, porque si siempre nos expresamos con la cabeza “caliente”, la vida sería únicamente conflictos. Es por eso que este tipo de habilidades, consejería psicológica, las psicoterapias y las terapias son esenciales para poder aprender a cómo manejarnos y no dejarnos llevar por nuestras emociones -si, ya sé que lo he hecho muchas veces- pero en serio, es primordial tomar conciencia de la importancia de asistir a terapia cuando lo consideremos necesario. Sin embargo, ese tema lo dejaremos para otro artículo. 

Por otro lado, también podemos distraernos de tal forma que nuestras emociones estén alejadas: centrarnos en algo en específico, hacer algo tan simple como ponernos una crema en las manos, olerla, masajearnos, sentir como la crema se va deshaciendo de tal forma que nos relajamos. En otras palabras, apártate de la situación por un momento porque, piénsalo, ¿qué vas a lograr con todas tus emociones elevadas? un millón de cosas pero, te aseguro, que si son emociones negativas, solo serán impulsos negativos que a futuro causarán problemas. 

En esta vida, todas las personas que habitan en nuestro planeta tiene problemas, traumas, miedos, enfermedades, etc, pero lo mas importante es lo que hay en nuestras mentes. Esto es, entender lo poderosa que es la mente como para poder tomar decisiones, sea por impulso o de manera razonable. La mente junto con emociones negativas, no nos llevara por ningún camino sano. Y no digo que nunca tendremos conflictos o sentiremos emociones negativas (porque atentan contra nuestro bienestar por el momento y según lo que hagamos con ellas, también a futuro) pero nunca hay que olvidar que de todo se aprende. Así la situación nos haya dañado, cada vez nos sentiremos personas más fuertes y poderosas, y si tomamos la decisión de cerrar los ojos, olvidar por unos segundos el mal rato y realizar alguna de las recomendaciones que, con mucho cariño, les he compartido, les puedo asegurar que se sentirán mucho mejor. No es nada fácil, pero recuerden que, como todo en la vida, es un proceso, un proceso que nos ayudará a tomar mejores decisiones y a ser mejores personas.