Las alianzas electorales, como estrategia política, nunca han sido ajenas al Apra a lo largo de su historia. Así lo confirma su líder Alan García, quien en estos días estaría cerrando acuerdos de alianzas con dos líderes políticos que le permitirían al partido aprista tener presencia en los comicios municipales y regionales a realizarse en octubre de este año. Pero, claro, con candidatos no militantes como Castañeda y Kouri. La historia nos confirma que las alianzas realizadas en años anteriores por el Apra fueron beneficiosas para el partido y exitosas a vista del pueblo peruano. Se podrían mencionar la de 1945 que contribuyó a generar el Frente Democrático Nacional que llevó a la presidencia a José Luis Bustamante y Rivero, la de 1956 que orientó al voto aprista a favor de Manuel Prado, la de 1962 entre Haya de la Torre-Seoane y Arca Parró bajo la denominación de Alianza Democrática y la de 1985 en la que García ganó la elección con la convocatoria del SODE y de la DC. Sin embargo, en los últimos años las alianzas apristas se han ido orientando al fracaso;  lo evidencia la intención de revocatoria a Susana Villarán por parte de Solidaridad Nacional y el Apra como gran aliado. Sin duda, la gran relación que han demostrado tener el líder solidario y García confirman la urgencia de establecer alianzas con candidatos que tengan mayor representatividad que sus propios militantes.

Ahora recordemos uno de los episodios que generó mayor alboroto en el partido de la estrella. Cuando la ex Ministra de Economía de Alan García, Mercedes Aráoz, fue presentada como candidata a la presidencia por el Apra en el 2011, a propuesta de la alta dirigencia del partido en una disputa interna motivada por el entonces Primer ministro Jorge Del Castillo. Tal problema traería como consecuencia la renuncia de Aráoz al rechazar la candidatura al congreso de Del Castillo, quien fuese investigado por presuntos sobornos de la firma Noruega Discover Petroleum para ganar la concesión de lotes petroleros. Tras su renuncia, Aráoz aduciría lo siguiente: “No es un tema de personalidades. Aquí hay un tema de principios desde el primer momento en que me ofrecieron la candidatura (…) el único pedido que hice fue que no integraran la lista personas con procesos de corrupción”.

Pero volvamos a las últimas semanas, en la que Pablo Secada, precandidato del PPC a la alcaldía de Lima, aseguró tener información de una reunión entre Alan García, Castañeda Lossio y Alex  Kouri. En esta reunión se habría pactado la candidatura de Castañeda por Lima y la de Kouri al Congreso, con grandes posibilidades de ser parte de la plancha presidencial de García. Al parecer el astuto líder aprista ya tendría todo planificado para las operaciones de este trío: al señor “Comunicore” es evidente que se le quiere limpiar el camino hacia la Municipalidad de Lima, y así volver a repetir el plato; con “el señor de los peajes” sería la gran oportunidad para sacar provecho de su movimiento Chinpum Callao, y, de esta manera, conseguir una plaza importante de votos. Es así como la alianza entre Comunicore, BTR y “narcoindultos” desmentiría los rumores de la supuesta candidatura del ex Ministro de Transportes y Comunicaciones Enrique Cornejo a la alcaldía de Lima representando al partido aprista.

En tanto, durante una plenaria en Caraz realizada el 25 de enero, el Apra eligió a sus candidatos para las alcaldías distritales y provinciales, además de la presidencia de Áncash. Este proceso eleccionario por “concesión” fue seriamente cuestionado por la pre candidata a la región María Helvecia Balta Salazar, quien no tuvo otra opción que impugnar tal proceso. Tras el incidente en las inmediaciones del local aprista, Balta declaró lo siguiente: “No vamos a permitir injusticias en el partido, la Dirigencia Nacional tiene pleno conocimiento de lo que ha ocurrido en Caraz porque ni siquiera a sus veedores se les ha permitido observar el desarrollo de la plenaria de consenso, que no tiene nada de consenso, porque solo ha servido para que unos cuantos vivos nombren a sus amigos a candidatos, sin respetar la voluntad de los compañeros”. Sumado a esto, manifestó su inconformidad por la elección de Juan Rebaza Carpio como candidato a la región, ya que esta se habría desarrollado por voto a mano alzada por personas que ni siquiera tienen filiación política al PAP. Asimismo, responsabilizó directamente a los dirigentes Pedro Villón Macedo y Norka Ángeles Coral por llevar a cabo esta plenaria con el único objetivo de favorecer a Rebaza Carpio y a otros de sus amigos.

En marzo se vence el plazo para la inscripción de candidaturas para las elecciones municipales de este año. El Apra, por su parte, ya empezó a delinear su estrategia para salir airoso de tales comicios y, de esta manera, preparar el camino a la candidatura presidencial de su voluminoso líder en el 2016. Sin embargo, sus alianzas electorales y la elección de sus candidatos en forma autoritaria y por lazo de amistad deja en claro la situación de un partido que, hoy por hoy, adolece de representatividad ante el pueblo. Esto lo sabe de sobra García y sus “amigos”. Por tanto, seguirán organizando mítines y estrechando sus relaciones hasta que se cumpla lo pactado por el trío. Porque siempre fue cierto que en política, favor con favor se paga.