Veo a dos bandos acorralados por ramas de espinas,

Obligados a compartir sangre de animal.

Rompieron las reglas,

Quieren su propia carne;

La empatía rasga la carne.

 

Años de guerra;

Furia y amor en un solo beso,

El nacimiento del hombre de dos cabezas:

 

Animal,

 

Racional.

 

Al final de la carretera se despedía el sol.

¡Qué bello era sentir el calor del viento!

Sofocante por momentos,

Seductor como el aliento.

 

Abrió sus alas;

Respiró la oscura selva de su cuerpo

Y con un solo toque afilado quebró sus palabras.

 

La lengua puntiaguda lamió la sangre,

Y cual serpiente despellejada

Se revolcó en la arena de fuego.

 

Extraña sensación,

Sed y repulsión;

Estragos en el cuerpo el verte desde dentro.

 

Tu mente me pertenece.