La crisis económica de los ochenta no solo trajo consecuencias inflacionarias y la posterior bancarrota del país. La informalidad realizó su aparición a lo largo de aquel decenio para imponerse como un mercado alternativo bajo el eslogan de “emprendidurismo” donde la pujante clase media buscaba sustento. Frente a la mencionada problemática, las autoridades han ejecutado propuestas de solución con resultados ineficaces. Mientras no se comprenda realmente este fenómeno, ni se propongan soluciones pertinentes, cientos de trabajadores continuarán laborando bajo precarias condiciones laborales, infraestructura inadecuada y salarios paupérrimos.

Mesa Redonda: Comercio e informalidad

Mesa Redonda es una zona comercial ubicada en el corazón del Centro histórico de Lima. Lo que en un inicio fue una agrupación de pequeñas empresas, hoy en día se ha convertido en un conglomerado de edificios —en algunas ocasiones, casonas cuyo valor histórico es invaluable— adecuados forzosamente como galerías y puestos callejeros sin licencia.

Se estima que cerca de 30 mil personas visitan a diario esta zona para realizar sus compras; sin embargo, los comerciantes afirman que esta cifra puede elevarse a 300 mil o llegar a 1 millón por día en temporadas festivas como Navidad o Año Nuevo.

Esta cantidad de compradores abarrotan los casi 60 mil puestos agrupados en 50 galerías que generan, en conjunto, US$20 millones por día —sin contar los ingresos obtenidos por los vendedores ambulantes. Con ello, se puede derivar que, anualmente, la dinámica comercial de esta zona alcanza los US$7.300 millones; por tanto, la importancia de Mesa Redonda es evidente, ya que logra superar el 30% de la actividad microcomercial en Lima. Al interior del país, departamentos como Arequipa, Piura, La Libertad, Lambayeque y Junín generan conjuntamente US$5.000 millones por año. Esta cifra muestra, por lo tanto, el considerable rol de Mesa Redonda frente al comercio de otras zonas del Perú.

No obstante, la negligencia, el descuido de sus empresarios y la ineficacia de las autoridades han causado severos problemas. Esta zona, junto al emporio comercial de Gamarra, ha sido considera como uno de los focos de informalidad en Lima. La inadecuada infraestructura y la falta de seguridad en las galerías son causantes de sus disputas con la Municipalidad de Lima, cuya labor no genera resultados satisfactorios hasta el momento.

El 29 de diciembre del 2001, aproximadamente 277 personas perdieron la vida y más de 500 resultaron heridas debido a un incendio originado en una galería en pleno centro de Mesa Redonda. Los peruanos quedaban perplejos al presenciar una de las peores catástrofes derivadas del comercio informal. Aquel desastre, cuyos resultados fueron devastadores, debió tomarse como un punto de quiebre para remediar las causas que generaban la informalidad.

Según Hernando de Soto, los principales obstáculos que evitan la formalización son las barreras burocráticas y tributarias. Por ello, a fin de evitar más desastres en el futuro, las autoridades limeñas deberían de enfocar su atención hacia la eliminación de aquellas barreras a beneficio de los empresarios. De esa manera, podrán mejorar sus condiciones actuales y abandonar el abismo informal.