Hace algunas semanas, les comentaba sobre “Una noche con Groucho Marx”, una entretenida comedia presentada en el CCPUCP como parte del programa por los 20 años del Centro Cultural. Aquella vez, les hablaba sobre cómo esa obra era un homenaje al cine y su relación con el teatro. Hoy, me toca hablar de “Eclipse Total”, un homenaje a la poesía, a ese arte que puede ser simple y complejo al mismo tiempo y evocar los más profundos sentimientos en el ser humano.

Quise ver esta obra desde antes que se estrenara porque aborda la historia de dos poetas que admiro mucho: Paul Verlaine y Arthur Rimbaud. Los conocía de la secundaria, de mis clases de francés y no dudé cuando supe que esta adaptación de la obra de Christopher Hampton, dirigida por Roberto Ángeles, cubre el período desde el encuentro entre ambos poetas hasta tiempo después de la muerte de Rimbaud.

Rimbaud era un joven de 16 años cuando conoció a Verlaine. Sin equipaje ni dinero, con una actitud de ímpetu, rebeldía e insolencia, se presentó ante Matilde, esposa de Verlaine cuando fue invitado por este a su casa de París. El joven poeta demuestra una genialidad increíble para tan corta edad y cautiva a Verlaine con una visión totalmente distinta e innovadora para su época. Es así que lo convence de iniciar una tormentosa relación, de apoyarse el uno en el otro para desatar una serie de experiencias cargadas de pasión, vicios y desenfreno que caracterizarían los años más productivos de ambos autores.

La obra está llena de imágenes muy fuertes, nos transmite de inicio a fin la pasión de dos hombres, dos poetas que viven la vida con la misma energía que desbordan sus versos. Son dos personajes fascinantes, dos astros que nos impresionan desde un inicio y que cautivan con agresividad y vehemencia. Tal vez eran dos locos y su genialidad reside precisamente en esa forma de cuestionar lo que creemos racional. Lo cierto es que en “Eclipse Total” las actuaciones de Fernando Luque y Fabrizio Aguilar logran transmitirnos ese estilo de vida que busca rebasar los límites.

Hay otro aspecto de esta obra que me hizo pensar que no podía dejar de verla. Desde que ingresamos a la Sala Roja del CCPUCP tenemos como fondo musical la interpretación en vivo de piezas de compositores geniales como Beethoven, Chopin, Mozart, Dvoräk, Schubert, etc. en dúo de piano y cello. La decisión de musicalizar así una obra tan potente ha sido bastante acertada pues –a mi parecer- la música comparte con la poesía la característica de tocar el alma sin decirnos de frente las cosas, de sutilmente generarnos experiencias de un calibre muy alto. Es así que no solo fue ver representadas  las vidas de mis poetas favoritos lo que me movió el piso, sino que verlas acompañadas de música tan bien seleccionada terminó por calar con mucha más fuerza en mí.

Me tardé mucho en llegar a ver esta obra. Podrán ver “Eclipse Total” hasta este lunes en el CCPUCP. Si tienen la oportunidad, no se la pierdan, es realmente un montaje de alta calidad que nos zambulle en una historia de desenfreno y arte. Vale la pena hacer el esfuerzo. No se pierdan estas últimas funciones.

Por otra parte, prepárense porque el 10 de mayo se estrena “Dueto en mí”, con Jimena Lindo y Paul Vega. Esta obra será un homenaje a la música inspirado en la vida de la cellista Jacqueline du Pré. Aprovechen la preventa hasta el 10 de mayo en Teleticket y la taquilla del CCPUCP. Vayan haciendo un espacio en sus agendas para verla porque promete ser otro potente drama de alta calidad.

Este es mi último artículo como la columnista de Teatro de Letras al Mango. Mil gracias a todos por el apoyo cada semana. No dejaré de escribir en este portal, pero será en otros espacios. La columna de Teatro queda en buenas manos y ya verán las sorpresas que el equipo de Letras al Mango está preparando para ustedes. ¡Hasta pronto!