“¡Quién es el $#$%/# que se metió al último minuto!” o -diciéndolo de una forma más “light”- “me quedé sin vacantes para inscribirme con aquel profesor que es recomendado”. Esto es irónico, pero real para los estudiantes de la PUCP cuando se encuentran tensionados o en estrés cada minuto, hora y día cuando observan que está a uno o dos de sobrepasar el límite máximo de vacantes. Incluso algunos atrevidos tienen fe de que tarde o temprano uno se saldrá y ese “35/35” será suyo.

Es aquel periodo de menos de una semana en la cual uno se inscribe en los cursos que desarrollará a lo largo de un ciclo o menos de 5 meses de su vida. No es cualquier decisión, sino la óptima para su mejor comodidad y desempeño pensando a futuro. Por supuesto me refiero a la etapa de matrícula y de inscripción.

¡Ah! Ni qué hablar de los que no se prescribieron a tiempo. Cuando piensan que fue su mejor ciclo, pero se olvidaron. Parece pues que tendrán una semana trágica por su turno de matrícula. Por otra parte, los que no se inscribieron y se irán a presenciales -bueno, con ellos ya no hay reparo-. Tendrán una semana adicional peleando a lo Game of Thrones por los cupos por orden de llegada.

¡Wau! Parece que es un problema tan pequeño que tiene un gran impacto social en los estudiantes de la PUCP, causando histeria en ellos. Sobre todo aquellos que no tienen el anhelado CRAEST (Coeficiente de rendimiento académico estandarizado) para poder hacer realidad sus sueños. Aquel número que determinará tu posición relativa para el proceso de matrícula será la pesadilla de sus vacaciones.
Solo pondré algunas fotos de aquellas publicaciones en las redes sociales:

POST PUCP

meme-craest

craestalto

Puede ser irónico, pero es una realidad en nuestra comunidad PUCP. ¿Será justo? ¿Es meritocrático? ¿Habrá algún remedio ante esa controversia? Estas son algunas interrogantes que pueden sobresalir ante esta histeria en etapa de matrícula. Para motivos de este artículo me centraré en la tercera interrogante sobre si hay algún remedio ante esta problemática.

En la última campaña, un candidato a la REA (Representantes Estudiantiles ante la Asamblea) planteó algo interesante. Si la memoria no me falla consistía en lo siguiente:

– La innovación al sistema de matrícula por quintos y por días. Es decir, aquel décimo superior dependiendo de cada Facultad se matriculará el primer día, el quinto superior al segundo día y así sucesivamente hasta llegar a los últimos, así completando la semana de inscripción por orden de mérito.

Esto permitirá que aquellos estudiantes con alto CRAEST no aprovecharán de los peces pequeños para botar de los diferentes cursos en los últimos minutos -sea intencionado o no-. Además de esa razón, permitirá mayor orden y una mayor seguridad jurídica, porque el pago de matrícula es un derecho adquirido, y como derecho tiene que ser adecuado sin perjudicar a un alumno de poco CRAEST.

La razón de tener un bajo CRAEST no puede ser justificación para ser excluido del sistema a último minuto o estar tensionado por largos días, cuando existen sistemas como en la UPC, USIL o la Universidad Ricardo Palma, las cuales son universidades privadas que poseen un sistema meritocrático y ordenado siguiendo lo mencionado por la propuesta descrita líneas atrás. Nuestro sistema PUCP parece que nos introducen a todos en un cajón sin llave, en la que en cualquier momento se puede caer algo.

Pasó de ser un problema parcial y satírico a una posible solución para nuestro beneficio sin sacrificios desproporcionados. En mi opinión, el fin es legítimo porque nos daría mayor tranquilidad, seguridad jurídica y orden meritocrático, como corresponde. Espero con ansias que esta propuesta se pueda cumplir o alguien la pueda realizar. Que sirva de reflexión en esta semana de inscripciones.

¡Muchas vibras para todos en su matrícula!