Quiero ser escritor, pero cada vez escribo menos. Me gusta comprar libros, pero evito regalarlos. Me gusta leer, pero no que me lean. Soy misántropo, pero quiero a mi familia. Quiero a mi familia, pero prefiero vivir solo. Tengo pocos amigos, pero muy buenos amigos. Estoy soltero, pero no solo. Soy moralmente insano, pero inmoralmente sano. Soy pudoroso, pero cuento mi vida intima. Hablo bonito, pero no soy inteligente. No soy inteligente, pero tengo suerte. Soy docente de idiomas, pero indecente en todos los idiomas. Soy agnóstico, pero rezo antes de cada examen. Soy romántico, pero me aburre serlo. Me gusta caminar por la calle, pero solo cuando hace frío. No me gusta cocinar, pero me gusta comer. Soy amigo de la verdad, salvo que mis amigos me paguen por callar la verdad. Me gusta estar en soledad, pero con mi amiga Soledad. Hago el amor, pero no tengo amor propio. Me gusta la pose del perrito, pero odio a los animales. Odio a los animales, pero la paso bien con las zorritas. Me gusta jugar ajedrez, pero también con las damas. Nunca he pagado por sexo, pero si por hoteles. Nunca he visitado nightclubs, pero los echo de menos. De niño jugaba “mata-gente”, pero ahora me tienta matar gente. Me tienta matar gente, pero soy un cobarde.Soy un canalla pero tengo sentimientos.Tengo antipatía por la clase burguesa pero adoro comer hamburguesa. Quiero gobernar el pais, pero no puedo gobernar mi vida. Creo en el Estado de Derecho, pero no en el derecho a dejar en estado. Creo en el patriotismo, pero detesto el nacionalismo. Aborrezco las dictaduras, pero quiero que se haga solo lo que yo digo. Creo en la independencia, pero soy fármaco-dependiente. Vivo en un país democrático, pero mi sexualidad es una monarquía absoluta. Creo en la libertad, pero soy esclavo del pecado. Creo en la política, pero no en los politicos. Creo en la libertad de opinión, pero solo cuando yo tengo la razón. Estoy a favor del matrimonio gay, pero en contra del divorcio homosexual. Creo en la gobernabilidad, pero mis deseos son ingobernables. Creo en la mano invisible de Adam Smith que rige la economía, pero mis amigas prefieren la mano rígida y morena de Will Smith. Creo en el libre mercado, pero odio ir de compras al mercado. Creo en la República, pero prefiero leer El Comercio. Soy narcisista, pero no me gustan los espejos. No me gustan los espejos, pero los extraño cuando hago el amor.