A partir de los turbios movimientos que se sucedieron el pasado jueves 30 en la FPF, diversos temas han sido expuestos y -con esto- se ha dado un efecto “bola de nieve”. Diversas opiniones se han suscitado y hasta el presidente ha comentado acerca de estos acontecimientos. Uno de esos temas es la renuncia de Francisco Boza a la presidencia del IPD. Uno puede pensar: “Es una renuncia más”. Sin embargo, no lo es. Que alguien renuncie irrevocablemente a su cargo de la noche a la mañana abre puertas a dos teorías: ha encontrado corrupción y está en contra de ella o forma parte de ese sistema de corrupción y lo descubrieron. Según las declaraciones y afirmaciones de diversos congresistas y periodistas, la renuncia de Francisco Boza es por la segunda razón: forma parte del sistema de corrupción y lo descubrieron. Mauricio Mulder expresó: “La cuerda se rompe por el lado más débil”. Pensemos entonces: ¿Todo esto es parte de un sistema de corrupción dentro de las instituciones deportivas? ¿Es esto solo el comienzo de una larga cuerda de gente que lucra con los bienes del país y para nada piensa en el deporte?

Todo sale a la luz

Desde que se anunció un mega proceso contra la FPF, el piso se ha movido en el sector del deporte en nuestro país. Un informe de “Cuarto Poder” el domingo pasado demostró a detalle cómo se mueven las influencias dentro del Congreso. Este vez, fue específicamente para modificar la Ley del presupuesto del 2013. Creo necesario leer lo que “El Comercio” publicó en su página el respecto:

“El martes 27 de noviembre del 2012, el ahora ex jefe del IPD le escribió un correo Jorge Bello del Real, hombre de confianza del ex asesor de Ollanta Humala, en el que le adjunta la propuesta de su institución para modificar la partida presupuestal que le tocaba para el próximo año.

Lo que Boza le envió Bello del Real era una corrección a la Ley del Presupuesto del 2013, que debía de verse en el Parlamento, para que los recursos ordinarios a gastarse en las obras de los Juegos Bolivarianos, entre los que figuraba el polideportivo Elías Aguirre, y que estaba en el pliego presupuestal del 2012, se puedan usar al año siguiente.

Este mail fue reenviado a Belaunde Lossio, quien a su vez le transfirió el mensaje a un tal ‘Carlitos’.

El ex jefe de campaña del nacionalismo señala en su correo: “Carlos, por fa, necesito que imprimas el cuadro adjunto y se lo entregues a Josué [Gutiérrez] para la ayuda respectiva. También entrégaselo a ‘Angelito’, el que trabaja con Víctor Isla. Es bien importante. Omite los nombres de abajo, solo el documento”.

En ese momento, Isla era presidente del Parlamento, Gutiérrez integrante de la Comisión de Presupuesto y Uribe estaba involucrada en la organización de los Juegos Bolivarianos.”

Veamos dos cosas interesantes aquí. Primero observemos toda la red que hay detrás de todo esto desde Francisco Boza, presidente del IPD, pidiendo modificar una ley a Jorge Bello, vinculado a un ex-asesor del presidente. Este, reenvió el mail a Belaunde Lossio, ex-financista del partido nacionalista. Este lo envió a “Carlito” (No se sabe quién es), y le decía que envié el mensaje a: Víctor Isla, Josué Guitiérrez y “Angelito. Los dos primeros, congesista y parte de la Comisión de Presupuesto, respectivamente. Es decir, hay toda una cadena de personas involucradas.

Ahora te preguntarás: “Bueno, pero, ¿qué hay de todo esto? Querían cambiar el presupuesto y nada más”. Ahí está el segundo punto interesante. Si solo quería cambiar el presupuesto, ¿por qué no hizo el pedido públicamente a la Comisión? ¿Por qué tuvo que hacerlo a través de un asesor? Y, si fue hace dos años, ¿por qué cuando se descubre de pronto renuncia irrevocablemente?

El que no la debe, no la teme

Esto fue hace dos años. La renuncia irrevocable demuestra la culpabilidad de Fransisco Boza no porque haya querido hacer algo bueno, si no, no sería culpable; sino porque lo hizo “por lo bajo” a gente que ni siquiera estaba en el Congreso. Hay más teorías aquí entonces. ¿Quería Francisco Boza “beneficiar” a este asesor de algún modo? Rospigliosi afirma que Belaunde tiene diversos contactos en el Congreso y hasta dijo que a Humala le da pena, por eso lo resguarda. Entonces, ¿Boza tiene algún vínculo con él? Vemos aquí todo un enmarañado de vínculos y nexos entre gente prófuga, dirigentes del deporte y congresistas. Con este informe, todo da para más. ¿Por qué Víctor Isla pidió la renuncia de Boza si es que aquel había formado parte de la serie de correos reenviados? ¿Acaso Isla chantajeó a Boza y este no cumplió y el castigo de Boza es ser descubierto? Todavía hay más. ¿No es coincidencia que, antes de la renuncia del presidente del IPD, este haya dicho que “no hay causales para intervenir”? ¿No demuestra algo raro entre Boza y Burga?

Hay diversas interrogantes que solo una investigación profunda puede responder. Es cierto que no es novedad el nivel de corrupción de nuestro sistema y hasta donde ha calado. Indignarse no hará nada para solucionar esto. Es más, parece imposible que alguien luche contra ese sistema  de corrupción, pues sucederían dos cosas: terminarás metido en el sistema o saldrás de él pagando con tu vida o la de tu familia. Esto nos lleva a algo contradictorio entonces. El deporte corre peligro de dejar la corrupción a un lado, pues si lo hace lo más probables es que los Panamericanos del 2019 sean todo menos un espectáculo. Por esto es contradictorio, pues parece que sin corrupción no llegaríamos a ningún lado.

Esta bola de nieve seguirá, así que no nos sorprendamos si diversos dirigentes siguen renunciando y si diversos congresistas siguen siendo involucrados. La corrupción debe terminar no solo en el deporte, sino en todo el sistema de gobierno. La corrupción destruirá poco a poco este país, y los sueños de llegar lejos en ese aspecto se apagarán. Esperemos que todo esto se resuelva, porque con el deporte no se juega.