El aire matutino ha desempolvado recuerdos
y la luz de la luna tenue, débil,
quiere refrescar la memoria,
quiere recobrar el sentido.

!Ay, este vivir! Cómo episodios enteros
pueden enmarcarse en un solo recuerdo
que muchas veces se vuelve impreciso,
y pequeños ajustes aparecen de uno.

Quiero recordar mi primera palabra
como quiero recordar mi primera charla con papá.
Ahora recuerdo los juegos de niña, recuerdo cuando aprendí a pintar.
!Ay, cómo adueñarse de tantos recuerdos y revivir tantas historias!