Somontano es el proyecto solista de Diego Chávez. Una amalgama sincera de capas de sintetizadores que nacen en la computadora de su autor y que buscan expresar vivencias con las que todo oyente puede sentirse identificado. En agosto del 2017, su primer EP, Niebla Sucia, fue mostrado al mundo cautivando a Tercer Parlante, quienes reseñaron las tres canciones que comprenden este disco para El Comercio. Fuertemente influenciado por lo último que suena en el mundo musical, los nuevos referentes del bedroom pop y el “Hazlo tú mismo”, Somontano nos demuestra que no es necesaria una mega producción para llegar a los corazones del público. En esta exclusiva con Letras al Mango, Diego, a raíz de su presentación en Tocadas LAM, nos cuenta todas las implicancias de este proyecto, así como algunos datos personales que influenciaron el nacimiento del mismo.

 

¿Cómo nace Somontano? ¿Qué te llevó a emprender este proyecto como solista?

 

Antes de tocar como solista, tocaba en una banda. Hacer música con otras personas es chévere, porque son un montón de ideas que se combinan y pasa a ser algo colectivo. Sin embargo, quería hacer algo netamente con mis ideas y llegar a las personas de otra manera.

 

Al principio, comenzó como algo terapéutico: solo componía y lo subía a Youtube, aunque esas canciones ya las borré. En realidad, Somontano comenzó el año pasado, aunque, de forma oficial, fue este 2018 al enterarme que no entraría a la universidad por problemas personales. No quise quedarme todo el año con los brazos cruzados, así que empecé a componer.

 

Siento bastante de bedroom pop en tu más reciente EP, pero ¿cuáles son las influencias de Somontano en estas tres canciones?

 

Creo que hay bastante ahí de Luca Bocci, Cuco, Clairo y Drugdealer. Me influenciaron cosas pequeñas que se hicieron en casa, aunque creo que la único mega producido sería Kali Uchis y Frank Ocean.

 

Es música relativamente reciente.

 

Sí, lo que pasa es que siempre he escuchado rock y, sobre todo, rock progresivo, pero, desde el 2016, sentí que solo escuchaba lo mismo. Así que me propuse a escuchar música que esté sonando ahorita. Me puse el reto de escuchar música que haya salido ese mismo año o uno antes del que estaba. Así, a fines del año pasado, comencé a escuchar a Cuco, Luca Bocci y Santa García, por ejemplo. Creo que tienen cosas familiares entre sí, pues, de alguna manera, todas estas propuestas son bien sinceras.

 

¿Cuánto de “Hazlo tú mismo” existe en este EP y cómo fue su proceso de grabación?

 

Es 100% de “Hazlo tú mismo”. Compuse Desaparecer, la primera canción, en febrero y lo grabé todo en mi computadora con un interfaz que compré junto a dos amigos que lo rotamos cada vez que uno lo necesita. Además, gracias a que estudio Música he aprendido gran cantidad de producción, mezcla y masterización. Así que, junto al interfaz y el Logic, empecé a grabar las canciones más valiosas.

 

Primero hice una versión de solo guitarra y voz. Luego empecé a ver cómo sería una batería que provoque esa sensación que te haga querer mover de adelante hacia atrás. Es más, el sintetizador de Desaparecer me agarró de sorpresa: estaba jugando con los osciladores y, de pronto, encontré el sinte que acompaña el coro.

 

¿Qué buscas expresar en tus canciones? Personalmente, siento que Desaparecer es bastante confesional y anecdótica.

 

Trato trasladar lo personal hacia algo más general: trato de hacer que otras personas sepan que eso no es algo que solo les ha pasado a ellas. Por ejemplo, Los Edificios habla de las relaciones amorosas, familiares o amicales. Este año, me he alejado de muchas amistades y estuve pensando que quería evocar eso de alguna manera, pero eso se transformó en una canción que ya no hablaba de mis amigos, sino de cómo la relación entre las personas se deterioran con el tiempo.

 

¿Si no hubiesen impedimentos, dónde te gustaría tocar como Somontano?

 

Me encantaría tocar en el Veltrac Music Festival, donde van a tocar MGMT y Cuco, pero, fuera del Perú, me encantaría tocar en el Lollapalooza. Las veces que he tocado en vivo hemos sido solo mi guitarra y yo, porque vi un concierto de Luca Bocci en el Lollapalooza. Él se para en el escenario frente a miles de personas solo con su guitarra y eso, para mí, es tener huevos. Toda la responsabilidad recae sobre él y me impresiona que tanta personalidad y carácter se tiene que tener para hacer eso. Eso me gustó bastante y me dejó con las ganas de hacerlo también.

 

Tres canciones parecen muy poco, ¿planeas lanzar nuevo material dentro de poco?

 

Antes de sacar nuevas canciones, estoy pensando sacar una versión en físico del EP más o menos para noviembre. Quiero hacer una cosa bien diseñada, como en el k-pop. Por otro lado, tengo pensado sacar un álbum con nueve canciones en abril del próximo año. De todas formas, vamos a ir viendo, porque ahorita estoy luchando contra eso que no me permite avanzar más allá del coro en las nuevas canciones. Igualmente, si es que no siento que todas las canciones tienen una personalidad propia, entonces solo lanzaría unas cuantas, porque quiero que todas sean valiosas.

 

¿Cuál es tu canción favorita de este ep y por qué?

 

Qué difícil, ¿tú crees que los papás tengan hijos favoritos?

 

Yo creo que sí.

 

Sí, yo también. Antes era el hijo favorito, pero ahora tengo una hermanita de 2 años.

 

Sé que debe de ser difícil escoger entre tres canciones que lanzaste por ser todas valiosas, pero, ¿no tienes alguna con un significado especial?

 

Me he preguntado mucho eso desde que terminé de componer. Al principio, estaba un poco saturado de Desaparecer, luego lo estuve con Los Edificios y Cigarro de menta, pero, si es que tuviese que escoger, elegiría Cigarro de menta. Es mucho más íntima, pues me la canto a mí mismo a pesar de que se le habla a un personaje femenino. Este año, me enteré que no podría estudiar en la universidad y, por eso, estuve bien metido en componer música; sin embargo, también hay que comer. Estuve cambiando de trabajos muchas veces: estuve en Cineplanet, call centers y hasta paseando perros. Por eso, cada vez que pasaba el tiempo en esos trabajos, sentía que no estaba aprovechando mi tiempo, pues no estaba haciendo música. Cigarro de menta es eso: sentir que tienes que hacer tantas cosas que no puedes darte un tiempo para ti ni para dedicarte a lo que sientes que deberías dedicarte.