Pensaba escribir mi primera crónica para la sección de EEGGLL sobre el final de la Semana Universitaria pero mi mamá sigue creyendo que soy una niña y no dejó que me quede hasta el final. Solo estuve hasta que “Son Tentación” dejó el escenario y hacer un artículo sobre algo que no terminé de ver no iba a resultar. Así, estuve todo el fin de semana pensando sobre qué escribir y el tema cayó en mis manos.

Era lunes en la mañana, estaba sentada con una amigas en el comedor de letras, hablando sobre lo denso que estaba siendo investiga cuando una chica se nos acercó y nos entrego un dólar; no entendimos nada hasta que leímos lo que estaba escrito en él: era la invitación para el “X Encuentro de Derechos Humanos” y -aunque llevo un año y medio en la PUCP- no había oído hablar de encuentros anteriores. La forma en la que buscaban llegar a la gente me pareció tan original que decidí leer un poco más sobre este evento y sus organizadores.

Investigando descubrí que este evento era organizado por IDEHPUCP y es una semana en la que diversas facultades, departamentos y unidades de la universidad, así como organizaciones e instituciones sociales con presencia pública en la vida nacional, unen fuerzas para proponer actividades que sensibilicen sobre estos temas a la comunidad universitaria y al público en general. Este año el tema era: “¿A quién le afecta tu corrupción?” Es más que seguro que vieron los stands que se encontraron frente al comedor de artes. No, no era la feria del Diablito, Perrito o Pollito; era de esos eventos que pasan desapercibidos pero que desarrollan un montón de temas que deberían interesarnos.

El evento duró cuatro días en la PUCP y, de acuerdo al nombre, se llevaron a cabo diversas conferencias relacionadas con la corrupción; pero la que parecía un poco fuera del tema y que llamó más mi atención fue la conferencia “Desaparecidos en el Perú, ¿existe una política de búsqueda?”. Me pregunté acerca de cómo se asocia un tema como este a la temática de la corrupción así que decidí asistir.

Miércoles en la tarde, auditorio de Estudios Generales Letras. Cuatro expositores y el desarrollo de una charla que golpea demasiado duro.

Creo que todos en la universidad tenemos conocimiento de lo que sucedió en la época del Conflicto Armado Interno y de la forma en la que fueron violados un sin número de derechos humanos. Sin embargo, la desaparición de ciudadanos a manos de Sendero Luminoso y del propio Estado es un hecho del que no había visto un análisis profundo hasta ese día.

Haciendo un resumen de lo expuesto, el Estado no cuenta con un número exacto de personas desaparecidas ni con un registro donde se encuentren los nombres de esas personas. Por ende, se les complica la búsqueda porque -seamos sinceros- si no sabes qué y cuánto buscas no sabrás si terminaste de buscar. ¿Por qué no se tiene un número exacto de personas desaparecidas? El Estado guarda silencio sobre esta y otras preguntas más y eso desencadena en una propagación de información sesgada. El Estado no cuenta con los recursos económicos necesarios para llevar a cabo la búsqueda de aproximadamente 15000  personas desaparecidas (según institutos ajenos al Estado). En conclusión, el Estado no tiene una política de búsqueda eficiente porque la que tiene es tan incompetente que plantea que en 70 años podrán haber sido encontrados todos los restos de las personas desaparecidas y mi pregunta es: ¿quién estará para recibir esos restos?, ¿quién estará para presionar al Estado por algún hermano que no ha sido encontrado? Si el Estado busca que las personas se vayan olvidando y vayan dejando pasar esos hechos que para muchas familias están muy clavados en su historia, están muy equivocados. Espero que todos como ciudadanos hermanos podamos unir fuerzas si es que se requieren y presionar al Estado para una correcta política de búsqueda de esas personas que hacen tanta falta en sus familias.

Como se menciono en la conferencia, no se busca dar pena ni compasión, se busca generar conciencia para que sucesos como estos no vuelvan a repetirse en nuestra historia.