Tú puedes ser artista, solo hace falta demostrarlo. Una buena oportunidad es que te presenten el dibujo de una persona, con fondo blanco y que le exijas a tu creatividad y libertad. El resto vendrá solo. En cuanto al dibujo, hay muchas chances que sea de Damaris Paredes, alumna de Grabado de la Escuela Nacional de Bellas Artes. Damaris, delgada, de voz baja y que en ocasiones se toma su tiempo para hallar la palabra, cree en la unión entre el espectador y el artista, y rompe esta secular relación -muy a veces distante- dejando a disposición del respetable sus obras para que sean intervenidas. “El arte está en la vida y cualquiera puede ser artista”, me dice mientras estamos sentados en las gradas de la Catedral de Lima. En cuanto a mí, mantengo mis reservas acerca de si intervenir o no sus dibujos. Es que me parecen muy bonitos.

                                                                                                               I

– ¿Cómo describes tu estilo de dibujo?

– Bueno, mi estilo de dibujo… Actualmente lo que estoy haciendo son, muy aparte de los proyectos que puedo pensar, son eh… Es algo figurativo. Incluye personas y tiene bastante emoción en tanto rostro y expresiones de manos y pies. Por eso me gusta hacerlos ingrávidos, porque al hacerlos volando puedo como que liberarlos.

– ¿Ingrávidos?

– Sin gravedad, flotando. Están así, volando porque, sí, pueden expresar mejor sus emociones. Es como una relación entre un estado espiritual a través de esta ingravidez. Tengo un referente que es Marc Chagall. Por ejemplo, él cuando dibujaba a alguien, con su esposa, los dibujaba volando porque era como que había una expresión de amor. O cuando se besaban, el chico estaba en el aire y algo así es lo que yo hago porque son sentimientos que se traducen a una expresión bastante cargada. Por eso me gusta darle bastante tensión a las extremidades y al rostro. Me gusta bastante dibujar distintos rostros y, bueno, no le doy mucho énfasis al fondo. En realidad, hasta hace muy poco, porque nunca he trabajado. Desde niña, me decían que haga el piso y no lo hacía. Entonces, finalmente, me sentía más cómoda haciéndolo en el aire. Y esa era la razón.

– O sea, no eres de dibujar el fondo ni el piso. En contraste, la respuesta, o un modo de sortear eso, es quitarles gravedad.

– (Piensa) Me di cuenta de que no era necesario hacerles el fondo en mi caso, porque yo no me enfocaba a hacer un fondo porque también me gustaba dibujarlos en libertad, y la libertad no incluía un fondo muy marcado como por ejemplo la ciudad. La ciudad que es algo que te puede encapsular. Por eso yo los hacia sin fondo, simulando el posible fondo del cielo. Por eso es que los hago volando. En verdad el cielo lo relaciono con la libertad, la plenitud, la alegría. Es como si se salieran del piso y pudieran liberarse sus emociones, por eso es que hago gente volando.

damaris volar

 

– Gente volando…

– Algunos están volando. Últimamente he estado poniendo fondos pero también son fondos que nunca son de ciudad. Bueno, lo último que he estado poniendo de fondos son como bosques. ¿Recuerdas el «me gusta» que me pusiste? ¿La chica con…?

– Sí, desnuda.

– Había un fondo, eran ramas y bosques, pero ciudad… No hago ciudad.

damaris mujer

 

– ¿No te gusta la ciudad?

– No realmente, me gusta salir de la ciudad. Por eso es que los hago así, bien expresivos, porque están fuera de esta ciudad que los encapsula que los cierra, los adormece. Entonces, lo contrario es el cielo, la libertad, el bosque, la naturaleza. Encontrarse. Es algo más espiritual, ¿no? Si me entiendes, por ahí va.

II

Del fondo blanco y su espiritualidad eventual, pasamos a hablar de su técnica.

– ¿Tiene un nombre o simplemente dibujas?

– Sí, simplemente dibujo. A mí me mencionaron que tenía una técnica más suelta y con algunos detalles. Quizá esa técnica la logré porque a veces no sabía cómo dibujar a la persona y me ponía a dibujar distintas poses. Entonces a partir de eso [está el] porqué de que algunos personajes tengan distintas poses simultáneamente. O sea, una persona que es bicéfala.

– ¿Y por qué ah?

– Por lo que te comento. Antes yo dibujaba en una pose, una persona sentada o parada. Eso era antes, hace muchos años. Pero luego me sentía más cómoda con lo que te explico de gente volando. Pero usualmente el caso era que yo no me decidía entre qué cuerpo o qué expresión debía tener una persona porque de pronto se me ocurrían varias combinaciones de formas. Entonces fue cuando le voy insertando otra cabeza que se acopla al mismo cuerpo. O dos cuerpos que parecen envolver a una persona, una cabeza. Por eso que empiezo a hacer distintos… agregarle extremidades a la persona. ¿Sí me entiendes?

– Y con eso buscas resolver este dilema de…

– ¿Cuál le queda mejor?

-Es posible. Uno podría elegir, ¿verdad?

– Ajá, y ahí es como encontré que era interesante el resultado de tener una persona con otra; y ahí hay como una unión porque resulta un cuerpo con dos cabezas, pero luego de ahí salen unas manos que vuelven al cuerpo y es como…

– Que le quieren decir: “somos de uno mismo”.

– Sí, puede ser. También había bastante unión. Me gustó el trabajo. Que he visto que mm… en mis trabajos hago bastantes personas. A veces me gusta unir a las personas y las uno mediante esta conexión de…

– ¿Del tronco?

– No de la… de la composición. Si las juntas, hay una unión.

damairs bicefalo

 

III

Tal énfasis en la relación me da pie para preguntarle acerca del proyecto que muestra en su página de Facebook, que consiste en que cualquier persona intervenga sus trabajos:

– Y hablando de relacionarse, ¿tú eso buscas con tus intervenciones? ¿Que otro se acerque a tu dibujo y en un trabajo se junten dos personas…?

– Sí, no había pensado en eso, pero sí, tiene mucho sentido. El proyecto que hice tenía que ver con la relación actual del artista y el espectador en el arte contemporáneo. Porque… se dice en el arte contemporáneo que la relación entre el espectador y el artista debería como que…

– ¿Romperse?

– Deberían juntarse. No debería ser como el espectador, la persona que ve el cuadro, que admira al artista pero hay una separación, sino que debería haber una unión. Es cuando dicen que el arte es como la vida misma. El arte está en la vida y cualquiera puede ser artista. Es lo que dicen Joseph Beuys respecto al arte contemporáneo. Entonces, a partir de eso yo quería que… usando las redes sociales, el internet, yo pretendo evidenciar esa relación tan estrecha que hay eventualmente entre el artista y el espectador en las redes sociales, porque un artista cuelga algo en su página y los espectadores lo ven y le escriben y el artista lo ve. O sea hay una relación más cercana. A diferencia de lo que había antes.

Damaris pasa a explicarme que si bien sus profesores han intervenido sus obras, esto fue a pedido suyo. Pero no fue el único caso de intervención. También lo han hecho los espectadores de sus obras en el Facebook. Ella hacía un trabajo, lo publicaba y daba carta libre para las intervenciones. Estas eran, por las facilidades de la tecnología, físicas pues los trabajos se podían imprimir. Pero también digitales gracias a los tableros electrónicos. Al término, Damaris pedía que se le reenvíen los trabajos e incluso pedía que los reintervinieran. Su objetivo era, y es, que el “espectador no solo se quede en su rol de pie, sino que también que participe”. Otra manera de participar, dice, es mediante los comentarios. Ella los lee y responde.

Esta intención democratizadora y transformadora de las relaciones entre artista y espectador también ha tenido sus riesgos. Por ejemplo, un interventor le puso su firma a un dibujo. Sin embargo, esto le pareció particularmente interesante a Damaris.

Pero además de generar una ruptura entre la dicotomía artista/espectador, Damaris decidió publicar para cambiar las reservas que tenía en cuanto a sus trabajos, quería mostrarse, algo sustancial en un medio como el peruano.

damaris intervencion

 

Dibujo intervenido por Carlos Zevallos.

IV

Regresamos a su trabajo en sí, puntualmente a los contenidos y a la autoconciencia de los mismos.

– ¿Por qué el aire? ¿Por qué las emociones? ¿Por qué estas en el rostro?

– Sí, porque yo… me puse a hacer bastante sobre eso. Por eso, en un momento me pregunté: ¿por qué en el cielo? Bueno, no es que nunca haya tenido una idea. Quizá sí, inconscientemente sí tenía la idea. Simplemente estaba explorando. Y… bueno, fue porque empecé a dibujar bastante. Pero no todo lo que dibujo lo publico. Hay cosas que tú sabes, ¿no?

“¿Que ocultas?”. Puede ser, pero lo hace porque no le han gustado.

– Desde el lado de la escritura, uno escribe, escribe, escribe y hasta que de pronto, bum, aparece la inspiración. ¿Cómo es en tu caso?

– En mi caso es eso y es también que de pronto tengo inspiración. Y puedo dibujar y seguir dibujando en el mismo dibujo. En otros casos, como ha sucedido últimamente, dibujo pero no lo veo bien. Sigo dibujando, pero como que no siento que tenga esa inspiración.

– ¿Y qué haces en ese momento?

– Dejo de dibujar o quizás también me pongo a ver algunas otras obras.

Por ejemplo, las de Phil Hale y sus ilustraciones de halos oscuros o sombríos, también las de Edmund Dulac, un ilustrador de principios del siglo XX con dibujos “bien de ensueño, bien oníricos”. Asimismo, si bien no pudo mantener un horario estricto, cuenta que cuando estaba haciendo su página de Facebook, se puso como meta hacer tres dibujos por semana. De estos, el último le tomó dos madrugadas –su tiempo favorito de dibujo- completas pues le había añadido detalles.

Sin embargo, recientemente me dice que no se halla muy inspirada y que si un dibujo no le gusta, no lo termina. Ahora, después de tantas semanas de mayo, su ritmo, considero, ha cambiado. Ella comenta: “Ahora quizás hago dos… (piensa) cuatro, ay es que no lo sé. Cada dos días dibujo. Lo hago por necesidad. No sé si a ti te pasa. Si no dibujara hoy día yo me estresaría mucho. Es una necesidad de estar dibujando. Por ejemplo, hubo un tiempo, en que yo trabajaba de nueve a diez y…

Y llegaba cansada a casa por el trabajo, pero igual dibujaba. “Y ahí era cuanto tenía quizá más inspiración”.

– A pesar del cansancio.

– La inspiración me mantenía despierta. Me entretenía bastante. Era como un entretenimiento, ya que uno está trabajando todo el día.

V

De ahí pasamos a hablar de su elección para ser artista. Cuenta que le agrada dibujar desde pequeña y que por ello estaba interesada en postular. Pero una vez su abuela le pidió reconsiderar eso ya que “luego me iba a morir de hambre”. Ahí le entró el desinterés a esta dibujante.

– ¿El miedo o el desinterés?

– Bueno, desinterés no en dibujar porque siempre me ha gustado dibujar, pero quizá sí el miedo ¿no? El… Y ya le perdí, y a partir de eso ya le perdí el interés a postular a la escuela, creo que fue por eso.

Pero felizmente vino la amistad. Un amigo le dijo: “¡Dibujas bien! Métete a la escuela”. La llamativa sugerencia fue precisa pues eran tiempos en que Damaris se encontraba dando un examen internacional de inglés el cual posiblemente haría que ella salga del país.

– Quizás fue a partir de ese comentario que me dio más interés. Entonces yo conocí a una amiga que había estado en la escuela. Y empecé a preguntarle, me dio un poco de información. Eso fue…

– ¿Y cómo te sientes en la escuela?

– (Piensa) Vaya… No sé. Es una pregunta interesante porque… Me siento, creo que a pesar de que… Ooosh… Es, me siento bien.

– Te sientes como tus personajes.

– No… ja… No, no, no  me siento como mis personajes porque… me gustaría sentirme como mis personajes… Pero a pesar de que… podría haber algunos cursos que no me agradan, ciertas cosas, ¿no? Mmm… sí, sí este… sí me gusta… me gusta la escuela, aunque a veces mi carrera no…

Siendo de la carrera de grabado, piensa que podría interesarse más en la pintura.

– Yo no suelo pintar, pero me gustaría aprender a pintar. Porque me gustaría plasmar mmm… ser capaz de plasmar mejor mis trabajos; o sea, agregarles dibujo.

Cambiaría el grabado por la pintura pues no se encuentra satisfecha con el uso de las tintas chinas y los tonos acuarelas. Pero de momento no lo haría, pues está en cuarto año.

VI

El día lunes 17 de junio, se tenía previsto que empiecen las clases en el local de Bellas Artes, pero los estudiantes que fueron al local se dieron con la sorpresa de que las puertas estaban cerradas. El local había sido tomado. Los que tomaron la escuela, un grupo de profesores, sostenían su accionar en el desconocimiento hacia la administración de la, por ese entonces, directora interina, Ana Moreno, elegida supuestamente a dedo por su antecesor, David Durán. La razón de esto: que su continuadora no audite la gestión pasada, de acuerdo a palabras de un profesor de esa casa de enseñanza. En las redes se vio cómo la plaza principal de Bellas Artes era escenario de los intentos de los alumnos por recuperar el local tomado con la ayuda de 30 personas ajenas a esta institución, de acuerdo al Diario Exitosa. Hoy el escenario supuestamente es diferente pues hay un nuevo director, Luis Valdéz. Se espera que las actividades estén dirigidas al diagnóstico de la institución como también de sus instrumentos de gestión.

– ¿Y qué opinas de lo que está pasando ahorita en la escuela?

– Me parece, vaya. Es una locura lo que está pasando. Es como, actualmente están los profesores que han hecho esto. Están ahí en la escuela con los alumnos. Entonces hay bastante fricción entre ambos ahí. Los alumnos, bueno, buena parte de los alumnos quieren sacar a esos profesores.

Ella me dice que algunos de esos profesores que tomaron la escuela deberían actualizarse un poco “y si no están dispuestos a hacerlo, no nos vendría mal un profesor que tenga ideas frescas”.

– ¿De alguna manera lo institucional estas cosas políticas, legales, dañan fastidian o simplemente sigues?

– No me fastidian mucho porque yo el día de la toma yo no estuve ahí. Los alumnos que sí estuvieron ahí, sí hay bastante fricción con los profesores incluso hay un profesor que dijo que no iba a hacer su clase hasta que se vaya tal alumno. Yo como no estaba ahí, no hay un profesor que me odie o algo así. Pero sí, sí nos afecta porque se están cometiendo… cosas que no deberían haber sucedido, como el que hayan golpeado a alumnos y esas cosas. Entonces como estudiantes sí, es algo que nos afecta a todos.

– ¿Qué proyectos tienes para más adelante?

Ah ya, un proyecto de mi página porque este… Estoy retomando con el mismo proyecto. Llevar estas intervenciones que te comenté, a un nivel más alto, en tanto, ah… puedo poner en galerías por ejemplo. O sea, hacerlos pasar por arte, llevándoles a diferentes galerías, pero de forma así caleta.

 

Si no se entendió: Si eres artista y tienes una exposición, Dámaris, tú, él, ella y quien sea que haya intervenido los trabajos, estarán ahí. Caletamente e interviniendo.

damaris reposo

 

28-08-15