Es innegable que las redes sociales ahora forman parte en la forma de manejar los deportes.  Por ejemplo, en la actualidad hay partidos exclusivos dentro de las diferentes plataformas virtuales, como ocurre en la Libertadores; estadísticas en tiempo real de los partidos y del rendimiento de los jugadores dentro del campo, entre otras cosas. Además, permite que el espectador tenga la oportunidad de tener el control de lo que ve.

Sin embargo, también las redes sociales nos han llevado a un lado negativo: el convertir a los deportes en una especie de “reality show”, crear una novela en base a un deportista, o a un deporte en general, y que lamentablemente es alimentado incluso por los medios televisivos; tal como el infame “The Decision” de ESPN. En aquel programa, LeBron aprovechó su estatus de “agente libre” en un programa de 75 minutos, donde el MVP anunció su traslado a Miami Heat.

Fuente: Associated Press / ESPN

Diez años después, seguimos en la misma historia: la Major League de Béisbol (la liga de béisbol norteamericana) evalúa cambiar su formato de postemporada buscando atraer a fanáticos más jóvenes a través de un “selection night”, como si fuera un reality show de MTV. Es decir, los mejores posicionados en temporada regular tendrán un programa al finalizar la temporada para elegir con qué equipo desearían enfrentarse. De esta manera, las televisoras asegurarían una audiencia considerable con un programa extradeportivo, para capturar un público desenganchado de este deporte por la duración de los partidos en la actualidad. “The Decision” estaría de vuelta. Una parafernalia innecesaria, que resta seriedad a una liga con más de un siglo de existencia.

Algo que hay que dejar en claro es deporte es un entretenimiento para los espectadores dentro y fuera del campo; sin embargo se debe establecer un límite – una barrera – en donde el profesionalismo no se convierta en un reality show. Si bien los tiempos han cambiado y se le da prioridad a quienes están al otro lado del campo de juego, se debe mantener en cuenta las decisiones de los jugadores, quienes se verían “seleccionados” por el mejor postor.