A lo largo de la historia se han visto olas de migraciones entre grupos de personas y de animales. El Perú, nuestro caso más próximo, está siendo en los últimos años receptor de una cantidad vasta de venezolanos, dada la crisis en su país. Antes de tocar a fondo esta situación específica, comentaré un poco acerca del origen de las migraciones a nivel global para, posteriormente, centrarme en la situación venezolana actual haciendo una posible conexión con la obra de Gabriel García Márquez “Crónica de una muerte anunciada”.

Origen de las migraciones

Las migraciones se suelen llevar a cabo por una serie de razones que engloban a temas políticos, económicos o sociales. Normalmente, se habla de una gran ola de migración cuando ocurren masivas movilizaciones durante un periodo determinado de tiempo. Es importante mencionar que no sólo existen migraciones humanas, sino también animales; sin embargo, en este artículo me centraré únicamente en aquella dedicada a los grupos humanos.

Por lo general, existen seis razones (1) por las cuales ocurren estas migraciones de un territorio a otro. En primer lugar, una de las causas más comunes es la causa política. Cuando, por ejemplo, un país cae en un régimen del totalitarismo, los habitantes de este suelen huir porque existe una preferencia radical hacia algunos intereses o grupos. En segundo lugar, también se puede dar el caso que existe una crisis socioeconómica en el país de origen que obligue a la población a buscar otras alternativas para sobrevivir. Ante estos casos, se da un desempleo tremendo, inflación, y escasez alimenticia. En tercer lugar, también se puede dar una migración por una causa cultural. Aquí entran en juego ámbitos de la religión, idioma, costumbres y tradiciones. Al hacer mención de este aspecto, me acuerdo de la colonización española de los indios. No estoy muy segura si es que existió una migración masiva tras la llegada de los españoles, pero sí hubo un choque de culturas que obligó al grupo ‘más débil’ adaptarse a las políticas y formas de vida del grupo dominante. Esta situación de los indios sería la otra cara de estas situaciones de tensión: si es que el grupo no migra, entonces debe aceptar lo impuesto por el bando de poder. En cuarto lugar, las causas bélicas y conflictos internacionales también son parte de las causas de las migraciones. Algunos sucesos como las guerras mundiales dieron origen a un número enorme de desplazamientos en cuanto a poblaciones, ya sea por iniciativa propia o por obligación, como es el caso de los judíos durante la Segunda Guerra Mundial. En quinto lugar, las catástrofes generalizadas como terremotos, inundaciones o epidemias también son objeto de movilización. Finalmente, y no menos importante, las causas familiares también llevan a migrar. Si bien no es la causa principal de las grandes olas de migraciones, sí es una razón significativa en muchos casos.

Cuando se hace alusión al tema de la migración también me trae a la memoria el ‘American Dream’ o la dualidad entre el primer mundo y el tercer mundo. En lo que concierne al primer término, se toma a Estados Unidos como la cuna de los ideales que garantizan éxito en la vida; un lugar en donde existe trabajo para todos e igualdad de oportunidades. Estas promesas hicieron que muchísima gente quiera estar en ese país. Sin embargo, una vez allí, los grandes ideales se convertían en realidad sólo para los ciudadanos estadounidenses y para un grupo muy pequeño de los migrantes. Respecto de la segunda propuesta, se da el caso de una visión de ensueño hacia los países principalmente europeos, los cuales suelen tener un modo de vida más avanzado en términos de infraestructura y modernidad; mientras que el continente africano o latinoamericano son aquellos que deben aprender de este primer mundo. Es un ir y venir de ideas contrarias, en donde existe un grupo dominante y otro que copia ‘lo mejor’.

Situación venezolana

La situación de Venezuela se resume en el ámbito político. Desde 1999 que se vive un ambiente de dictadura en ese país. La izquierda con Hugo Chávez (de 1999 al 2013) y, posteriormente, con Nicolás Maduro (del 2013 hasta la actualidad), junto con sus políticas, generó -y sigue generando- en el país una serie de crisis en ámbitos económicos, políticos y sociales. El aumento del desempleo, la deuda financiera, la escasez de productos (comida o de uso diario), el monopolio de las energías y medios de comunicación, casos de corrupción, la afectación negativa en la educación y transporte, entre otros problemas. Al tener todos estos factores en el territorio, es evidente que las personas decidan buscar una mejor opción de vida, razón por la cual se produce la migración. Al haber estado en un día a día de extrema pobreza, sin voz alguna, los habitantes del país en cuestión deciden irse a los territorios más próximos que les pueden ofrecer una mejor vida, sin un mayor costo, con un acceso por tierra; ya que el transporte aéreo también está restringido en Venezuela. Es por ello por lo que ha llegado, y sigue llegando, una gran cantidad de personas de aquella nación a nuestro país.

Al ser tanta la cantidad de personas que migraron, se comenzó a mirar al extranjero con total desprecio con la excusa de que está quitándole el trabajo a los de la propia nación, que vienen a malograr el país, entre otras incoherencias. Esto me hace acordar a cualquier choque cultural que existe en cualquier tiempo. Se contraponen nacionalidades, formas de vida, etc, y siempre existirá esta mirada negativa el uno a otro.

¿Por qué el título? y paralelismo con “Crónica de una muerte anunciada”

¿Por qué “Crónica de una migración anunciada”? Justo terminaba de leer “Crónica de una muerte anunciada” de Gabriel García Márquez cuando comencé a escribir este artículo. En esta pequeña obra, se pone en cuestión el conflicto entre el hombre y las tradiciones. El eje central de la trama es la matanza por una cuestión de honor. El personaje de Bayardo San Román se casa con Ángela Vicario y, en la noche de bodas, este hombre descubre que su esposa no es virgen. Ángela menciona que Santiago Nasar es el culpable de que ella no sea virgen y los hermanos de aquella mujer deciden buscar a Santiago para matarlo. Sin embargo, la culpabilidad de Santiago Nasar no es totalmente confirmada en la narración, debido a que cuando se le pregunta a Ángela acerca del suceso, ella no responde y evita el tema a toda costa. Además, los mismos vecinos de esta familia mencionan que nunca vieron a Nasar rondando por esos lares o acompañando a Ángela. La conexión que encuentro entre la obra de García Márquez y lo sucedido con las migraciones en general se resumen en el tema de las tradiciones, específicamente, el choque de culturas y cómo, a partir de este fenómeno, se incurre a falsas acusaciones hacia ‘el otro’.

En “Crónica de una muerte anunciada”, Santiago Nasar, un emigrante, representa a la cultura árabe, razón por la cual se le puede considerar como ‘externo’ al pueblo en donde se desarrollan los hechos. Él es un hacendado que tiene la costumbre de dormir con su arma y demostrar su masculinidad por medio del aprovechamiento a su empleada (acto de herencia de su padre), además de ser un fiel creyente prisionero de sus tradiciones. Por otro lado, la familia Vicario se divide en Ángela y los hermanos gemelos Pedro y Pablo. Ángela, por su parte, tiene un carácter totalmente sumiso correspondiendo al ideal de mujer para una cultura latinoamericana machista. Los gemelos Pedro y Pablo tienen muy impregnada la cuestión de honor familiar. Al enterarse, por boca de su hermana -sin evidencia alguna-, que fue Santiago Nasar el ‘culpable’ de la desdicha de Ángela, no dudaron en buscarlo para matarlo y devolverle el renombre de la familia. En estas últimas figuras se demuestra explícitamente la obligación moral que tienen por su tradición. Si bien no se hace un hincapié explícito en el choque cultural que existe, siento que el hecho de que Ángela Vicario haya acusado a Santiago Nasar sin razón alguna -al menos, eso se interpreta en la trama- implica que Nasar tiene algo que lo hace menos que el resto de la sociedad y merece un castigo o un desprecio. El motivo, creo yo, está en sus orígenes que lo hacen, como mencioné anteriormente, alguien externo a la nación.

Respecto de la situación de deshonra, ni siquiera las amigas de Ángela estaban enteradas de quién había sido el culpable: “Las amigas de Ángela Vicario que habían sido sus cómplices en el engaño siguieron contando durante mucho tiempo que ellas las había hecho partícipes de su secreto desde antes de la boda, pero no les había revelado ningún nombre” (p. 42). Y, acerca de la acusación directa a Santiago Nasar, ni siquiera el juez que estaba viendo el caso encontró evidencia que él era el responsable: “Durante el juicio, que sólo duró tres días, el representante de la parte civil puso su mayor empeño en la debilidad de ese cargo. Era tal la perplejidad del juez instructor ante la falta de pruebas contra Santiago Nasar, que su buena labor parece por momentos desvirtuada por la desilusión” (p.42). Finalmente, el pensamiento de los amigos de Santiago Nasar, así como de él mismo refuerzan el planteamiento del rechazo al otro y a este origen diferente: “Para él, como para los amigos más cercanos de Santiago Nasar, el propio comportamiento de éste en las últimas horas fue una prueba terminante de su inocencia (…) Nadie conocía muy bien a Bayardo San Román, pero Santiago Nasar lo conocía bastante para saber que debajo de sus ínfulas mundanas estaba tan subordinado como cualquier otro a sus prejuicios de origen” (p.42).

A partir de este último punto conectaré esta situación con la migración venezolana y los prejuicios que existe hacia esta población recién llegada, tan sólo por su origen. Se da el caso que si es que existe un robo, se le acusa al extranjero sin ninguna verdadera justificación o prueba; si el país entra en alguna crisis, se le atribuye la responsabilidad al extranjero; si la delincuencia aumenta, es porque ha llegado un ‘porcentaje maligno’ de venezolanos al país. ¿Suena familiar a la manera en la que se le atribuyó la culpa a Santiago Nasar, cierto? Pues, sin sobreinterpretar demasiado, siento que esa es la razón primordial del rechazo hacia este árabe: el rechazo a lo otro; de no ser así, no hubiera sido el caso de una acusación sin sustento.

Puede que en la obra de García Márquez exista una gama de temas mucho más amplia en lo que concierne a la matanza de Santiago Nasar; por ejemplo, el tema familiar con sus costumbre y tradiciones (la cuestión de honor) o el tema del destino de la muerte, que se reitera respecto del personaje de Santiago Nasar. Sin embargo, siento que la identidad extranjera y el origen de esta es bastante poderosa en la historia y deja en bandeja a una relación entre el rechazo de esta, sin justificación, y la coyuntura nacional.


(1) Información sacada de: https://www.scout.es/razonesparaemigrar/

Citas de la obra extraídas de: http://biblio3.url.edu.gt/Libros/cromuerte.pdf