Ya casi se acaba el semestre y luego de mis diversas crónicas desafortunadas hoy les traigo un relato, una experiencia. Quisiera contarles qué se siente ser parte de Letras al Mango.

Hace ya casi un año un grupo de jóvenes de Estudios Generales Letras decidieron emprender un reto: Reconstruir casi de la nada un noble proyecto y darle un nuevo impulso. Chicos con diferentes cualidades, con diferentes intereses y personalidades pero que encontraron un propósito en común. Es así como en febrero de este año, Angélica Dávila, Enrique Chancafe, Carla Germany y Henri Camayo juntaron sus esfuerzos para lanzar lo que hoy es el Portal Virtual Letras al Mango. Se juntaron en varias reuniones a lo largo del verano y tras varias convocatorias lograron juntar el increíble equipo que ahora somos.

Son muchas y muy diferentes las razones por las cuales cada uno de los integrantes decidimos ser parte y permanecer en Letras al Mango. No puedo hablar por todos pero les contaré cuáles fueron y son mis razones aún. En primer lugar, me encanta escribir. No sé si tengo talento, no sé si lo que escribo sea interesante, no sé si escribo correctamente. Solo sé que cuando escribo me siento como en casa. Desde que soy parte de la familia de Letras al Mango siempre he tenido un lugar para escribir, una casa para mis líneas y por ello siempre estaré muy agradecida. Y esto es bastante ya que me han dejado escribir de casi todo. Reflexiones, agendas culturales, críticas fílmicas, literarias, reseñas de eventos, de obras, seminarios, exposiciones; y ahora mi columna de crónicas que en realidad siento que es un espacio con carta abierta, donde puedo escribir de todas las cosas anteriores y más. Esa confianza que los coordinadores de Letras al Mango, y mis demás compañeros escritores y de las demás áreas (conscientemente o no), han depositado en mí es un estímulo invaluable para no dejar de hacer algo que, así lo siento, me define como persona.

Una vez dentro de Letras al Mango y con el transcurrir de los meses en los que he sido parte de este equipo, y a pesar de que he visto a muchos chicos y chicas ir y venir, valoro mucho los sentimientos de compañerismo y amistad que hemos desarrollado. Tal vez no nos veamos tan seguido, tal vez no todos asistamos a todas las reuniones, pero al sentirnos todos como parte de este proyecto no podemos sino sentir que nos conocemos lo suficiente para valorarnos y respetarnos. Cada uno de mis compañeros al Mango son extremadamente talentosos. Algunos escriben, otros diseñan, otros entrevistan, otros editan, etc. Cada uno con su estilo propio aporta invaluablemente a cada área y sección del portal. Es la riqueza del talento de los chicos que integran Letras al Mango lo que nos ha permitido construir poco a poco el nombre que tenemos ahora.

Tal vez ustedes lectores no sepan esto, pero Letras al Mango tiene reuniones periódicas por área y generales donde discutimos acerca de los avances del Portal y cómo podemos mejorar. Y además, tenemos cada cierto tiempo nuestros Integra al Mango donde dejamos nuestro lápiz y papel y entre música y tragos nos reímos de la vida y soñamos los siguientes progresos de Letras al Mango, muchos de los cuales hemos visto cumplirse. Tengo muy buenos recuerdos de estas reuniones, en fin, lo que recuerdo; y sé que seguiré recordando aún luego de que concluya mi vida universitaria.

El año ya casi acaba y como todas las cosas en la vida, Letras al Mango también sufrirá algunos cambios. Digo sufrirá no porque sean para peor sino tal vez porque siento que ahora las cosas van tan bien que quisiera que todo siga así para siempre. Tal vez no me entiendan pero sé que Angélica, Enrique, Carla y Henri sí me entenderán y sólo quisiera decirles que los quiero mucho. Creo que no se los he dicho antes, tal vez no hemos tenido la oportunidad ni la confianza, pero los quiero. Los quiero por su entrega y dedicación, por su perseverancia y compromiso. Los quiero porque son divertidos y también los quiero cuando se ponen serios y renegones. Los quiero porque se propusieron que Letras al Mango no sea olvidado y los quiero porque me permitieron y permiten ser parte de este equipo.

Bueno, esta ha sido mi crónica más cursi hasta ahora. Espero disculpen esta espontánea afluencia de mis sentimientos y agradecimientos, pero lo sentí y aquí está.

¡Hasta la próxima crónica!

 

  • Nessie

    ¡Lindísimo, Meli! Me encantó :’) (y me conmovió).

  • Angélica Dávila León

    BELLO BELLO BELLO ME ENCANTÓ Y ME EMOCIONÓ 🙂 GRACIAS POR las lindas palabras, Meli 🙂

  • Fiorella

    Conoci Letras al Mango, a traves, de mi sobrino Humbertico Salvador, como bien dices, el se siente como pez en el agua, escribiendo, puedo comprender bien tu sentir, los anos universitarios, te dan una oportunidad de estar ACTIVO en tu mismo centro de estudios de manera diferente, que sigan disfrutando!!!