Comenzó la cuenta regresiva hacia la semana más difícil de todas, el último suspiro: los finales.

El solo hecho de oír la palabra “exámenes” hace que nuestro cuerpo se escarapele y nos pongamos ansiosos al ver que no hemos terminado las lecturas, que hay temas que no nos han quedado claro o porque simplemente nos la pasamos procrastinando todo este tiempo.

¡Tranquilos! En el siguiente artículo, recopilé algunos consejos que nos ayudarán a mantener la calma durante estas semanas que para muchos se vuelve decisiva.

1) LEE TODAS LAS PREGUNTAS.

Cuando entramos a nuestro salón correspondiente, queremos aventarnos a resolver de una vez el examen y nos olvidamos que no todas las preguntas nos saldrán la primera vez que lo intentemos y eso, al final, nos pondrá más nerviosos.

Cuando el profesor te entregue el examen, lo primero que debes hacer el leer todas las preguntas. Este mapeo te ayudará a tener una visión general del examen y sabrás por donde empezar.

Recuerda que no siempre la primera pregunta es la que debes hacer. Hay algunas que abarcan temas que dominamos más que otros y, conforme vayas resolviendo, más confianza tendrás al saber que el examen se va llenando.

2) NO OLVIDES MOTIVARTE.

Los momentos en donde decimos “ya basta” nos pasa a todos. Es de esos días en los cuales nos cuestionamos en si vale la pena continuar con tanta presión, responsabilidad y estrés.

¿Cómo vencer esta etapa? No siempre la solución se encuentra en otros, sino plenamente en ti.

Recordarnos a nosotros mismos nuestra capacidad de lograr cosas increíbles es importante. Hazte notas motivadoras, mírate al espejo y valora todo el esfuerzo que estás haciendo e idealiza la recompensa que te darás una vez que todo acabe.

Cada vez que comiences a estudiar, recuerda que es por un futuro mejor, por alcanzar esa meta de ser el o la profesional que quisiste ser desde el colegio.

Busca frases de motivación y colócalas en todos los lugares que puedas: en tu pared, de fondo de pantalla, en tu espejo, etc.

 

3) ¿PROCRASTINAR?

Este es uno de los problemas más difíciles de combatir. Suele suceder cuando nos damos cuenta de que ya no hay más remedio, cuando damos el ciclo por perdido, cuando creemos que ya no hay nadie que pueda ayudarnos a salir del hoyo en que nos hemos metido.

Toma en cuenta lo siguiente:

-¿Estás seguro de que ya es tarde? Aún puedes lograr lo que te propusiste el primer día de clases. Lo peor que puedes hacer es decirte a ti mismo “ya fue”

-¿Cómo lo arreglo? Pues bien, aunque es cierto que en unas cuantas semanas no podrás leer o entender todo el ciclo, lo necesario aquí es que vayas paso por paso; intenta conversar con amigos que ya hayan llevado el curso o incluso, si hay confianza, conversa con el profesor. Las preguntas básicas que necesitas hacer son “¿cuáles son los temas que debo profundizar”“¿hay alguna lectura que me ayude a entender de manera más didáctica?

No tengas miedo de pedir ayuda, pues cuando te des cuenta de que no lo hiciste, te arrepentirás. No olvides buscar la manera de organizarte para abarcar todos los temas posibles. No te sientas mal por no entender todo lo que querías, lo que importa es que sientas que has estudiado.

 

4) NO SEAS DURO CONTIGO.

Uno de los peores errores que puedes hacer en estas últimas semanas es cuestionarte a ti mismo el porqué de tus irresponsabilidades. El tiempo ya pasó y no importa cuánto tiempo te la pases arrepintiéndote, aún no se descubre cómo regresar en él.

Tómate unos minutos, toma asiento en tu cama, en una alfombra, o en donde más cómodo te sientas y respira con calma. Ponte a pensar en un momento en los errores que cometiste y déjalos ir. Es la única manera de que te permites avanzar nuevamente.

No necesita ser lunes a las 8:00AM o un nuevo año para hacer las cosas bien. Proponte comenzar desde ya. Coge un papel y un lapicero y escribe todo lo que tienes por hacer y ve de menos a más. Solo dedícate a ello y cuando menos te lo esperes todo irá avanzando de manera progresiva.

Recuerdas que el querer apurarse no logrará que todo sea más rápido, sino tan solo te frustrarás al ver que no será posible. Todo a su tiempo.

Tiempo al tiempo que el tiempo, tiempo te dará.