El aislamiento social dictado el 15 de marzo fue una sorpresa (o no) para muchos peruanos.

Hasta hoy, ha sido difícil estar alejados de amigos, familiares, parejas y ,en general. personas del exterior. Parece que cada día estamos más cerca de que todo vuelva a la normalidad. Sin embargo, también debemos estar preparados para un posible alargamiento de esta medida.

Esta crisis ha generado que cierta población presente o manifieste ataques de ansiedad. Por ello, en el artículo de hoy, presentaré una lista de consejos fáciles para evitarlo y mantenernos tranquilos.

  1. Organiza y genera una rutina

Con tanto tiempo libre, nuestra mente suele jugarnos malas pasadas constantemente. Tener mucho tiempo para pensar, nos puede generar ataques de ansiedad. Para evitarlos, organízate. Ya sea en tu agenda o en un planificador semanal hecho a mano.

Coloca lo que quieres hacer cada día en tus horarios y procura seguirlos al pie de la letra. Por ejemplo:

LUNES:

Mañana:
-8am. Desayuno
-10am. Rutina de ejercicios
-11am. Escribir o leer

Tarde:
-1pm. Almuerzo
-3pm. Mirar un documental
-5pm. Juegos de mesa familiar, jugar online, videollamada con amigos, etc
-7pm. Curso online gratuito (Crehana, Doméstika y Grupo Romero, son algunas páginas que actualmente tienen cursos gratis que de seguro te atraerán)

Adapta este horario como mejor se te acomode y con tus actividades favoritas. No olviden hacer alguna rutina de cuidado personal. Tómate una ducha larga, utiliza alguna crema hidrante o exfoliante. Date un momento para ti pues así dormir será mucho más sencillo. Ya que por lo general el sueño se vuelve imposible cuando tenemos muchas cosas en mente.

2. Escribir

Sé que no a todos les gusta; sin embargo, escribir es un ejercicio terapéutico. Ayuda muchísimo a liberar tu mente de cargas emocionales. No es necesario que lo hagas todos los días. Busca un cuaderno o libreta que no uses. Coloca la fecha y escribe sobre tus sentimientos. Si algo te hizo enojar, escríbelo, si hubo un acontecimiento que te hizo feliz, escríbelo con mayor razón. Luego de un tiempo, volver a leer aquello te hará ver un proceso de tu persona que, inerentemente, causará que quieres seguir mejorando personalmente.

3. Conocer los momentos de relajación

Cuando padecemos un trastorno de ansiedad, el relajo es casi inexistente. Nos volvemos impacientes, queremos hacer todo al mismo tiempo y, por supuesto, tenemos baja tolerancia a la frustración.

Existen actividades que nos ayudarán a mantener nuestro cuerpo en estado de equilibrio y que no necesariamente tienen que ser las que ya conocemos. Aquí te dejo una larga lista para que elijas la adecuada:

-Ver un documental psicológico
-Darte baños con agua fría
-Utilizar una agenda y no el celular
-Dibujar mandalas (o lo que mejor te salga)
-Practicar caligrafía (o lettering)
-Cocinar postres
-Enseñarle trucos a tu mascota
-Unirte a un foro o grupo de personas con gustos afines a los tuyos
-Descubrir música nueva
-Bailar sin importar el resto del mundo
-Hacer sentadillas
-Practicar un instrumento
-Hacer collages con fotos bonitas de Pinterest o tuyas con diferentes significados
-Escribirle una carta a alguien (no tienes que dársela, solo desahógate)
-Jugar con tus hermanos o padres
-Tomar fotos y crear un álbum
-Crea una cuenta en Instagram donde puedas transmitir un mensaje (consejos, tips de maquillaje, enseñar un curso, recetas, etc.)
-Redecora tu habitación con cuadros de frases motivadoras