Pregunta del millón: ¿Cómo cambiar mis hábitos alimenticios?

Edición: Ariana Zapata

Creo que cuando empecé a escribir artículos sobre Vida Sana, lo que realmente esperaban muchos era encontrar contenido dirigido a lo que se suele pensar cuando se habla de una vida saludable como rutinas de ejercicio, de cuidado personal, alimentos balanceados, etc. Sin embargo, lo que he estado ofreciéndoles es una mirada más hacia el interior de nuestro ser y comenzaré este artículo contándoles por qué. 

Decidí darle, prácticamente, toda la importancia a la salud mental; más ahora que nos encontramos en una excepcional y difícil coyuntura, pues estamos viviendo una vida que no acostumbramos, ni imaginábamos vivir. Aun así, sé que si no hubiera pasado lo que está pasando, me hubiera enfocado mucho más en la salud mental, porque creo fielmente que la mente simplemente es lo más poderoso que tenemos. 

Por otro lado, es primordial ser conscientes de lo importante que es cuidarnos físicamente. No obstante, me pregunto…¿por qué este tema es tan pedido? ¿realmente, las personas queremos cambiar nuestros hábitos alimenticios para sentirnos bien con nosotros mismos? ¿o es para sentirnos aprobados con la sociedad? Últimamente, se ha vuelto cliché pensar en esto, ¿no creen? Aunque les confesaré que lo que pienso es que, aunque nos hayamos dado cuenta de que a la única persona que deberíamos impresionar es a nosotros mismos, esta fachada probablemente, para muchos, sea un disfraz para esconder la intención de verse bien para los demás. Esto es una invitación a reflexionar sobre ello. 

Alimentarse de manera balanceada, evitar consumir alimentos procesados y comida alta en grasa no debe ser motivo para tener un cuerpo “esbelto” más bien, lo debe ser para querer alejar enfermedades y tener una mente mucho más activa para poder realizar lo que deseemos. 

Debido a mi experiencia personal, debo admitir que comer saludablemente, es decir, proteínas, verduras, frutas, menestras, así como hacer ejercicio, reactiva tu día a día de una manera impresionante. Tenía ganas de levantarme temprano y me emocionaba cada vez que terminaba mi rutina de ejercicio. No puedo decirles qué tipo de ejercicio deben hacer o qué tipo de comida con exactitud es la que deben comer porque, justamente, para eso existen los planes nutricionales y los nutricionistas. Sin embargo, sí creo que cada persona puede ir probando qué alimentos y rutinas son favorables según el estilo y ritmo de vida que lleva. 

Creer que puedes lograr lo que quieras lograr y tener la fuerza de voluntad para decidir hacerlo no es fácil, pero lo es cuando somos disciplinados y nos enfocamos en nuestros objetivos. Para ello, podemos hacer una check list diaria, comenzar a seguir personas en las redes sociales que nos motiven a llevar este estilo de vida saludable y, sobre todo, ser pacientes con nosotros mismos.