Estas elecciones municipales en Lima serán diferentes a cualquier otra, el 2018 promete muchas sorpresas. Se proponen una gran cantidad de candidatos, casi todos los partidos políticos inscritos tienen el suyo.

Por ahora, los que llevan la delantera en las encuestas son los personajes socialmente conocidos como ex ministros, ex congresistas, ex alcaldes, etc. De muchas clases y raíces diferentes aspirarán al sillón municipal. Como suele ser común en la política peruana, no hay un candidato libre de manchas, aunque  algunos poseen una gran experiencia en gestión pública.

La primera es que el único ex alcalde de Lima que participará será, nada más y nada menos, que Ricardo Belmont por el partido Perú Libertario, del ex gobernador regional de Junín, Vladimir Cerrón. Belmont tiene más de veinte años alejado del sillón municipal, esta candidatura significa el relanzamiento de un político de antaño.

Después, se presentan cinco actuales alcaldes distritales. El candidato por Siempre Unidos, Manuel “el cejón” Velarde, es el actual alcalde de San Isidro. Fue el primero que llegó al Jurado Nacional de Elecciones (JNE) cruzando la ciudad en bicicleta. La gestión de Velarde ha sido extremadamente cuestionada y ha provocado un exceso de polarización en el distrito. Su afán modernizador levanta amor y odio: le cuestionan el haber quitado estacionamientos y priorizar las ciclo vías.

Por Acción Popular se presenta Jorge “el colorao” Muñoz, alcalde de Miraflores, el cual fue reelegido con amplia mayoría y ha llevado una gestión relativamente buena. Tiene críticas por quitar estacionamientos y por el manejo de la seguridad ciudadana, pero ha tenido un accionar muy proactivo con propuestas con visión a largo plazo.

Juan Carlos Zurek y Roberto Gómez Baca se presentan por Somos Perú y Vamos Perú (partido del putrefacto alcalde del Callao Juan Sotomayor), respectivamente. A Zurek lo acusan de gastar 46 millones de soles en asesorías. Y, Gomez Baca dio más que hablar por su famosa declaración previa a la visita del Papa, cuando instó a los delincuentes abstenerse de sus prácticas durante la misa del Sumo Pontífice.

El último ex alcalde distrital en postular es Enrique Ocrospoma de Jesus María por el partido Perú Nación. Afronta un juicio por delito de malversación de fondos públicos. Muchos de los acusados se declararon culpables.

Dos de los candidatos con mayor experiencia política son Enrique Cornejo y Daniel Urresti. Ambos han sido Ministros de Estado. Urresti, candidato de Podemos Perú, recientemente salió absuelto de una acusación de homicidio. Ganó su popularidad al tener una manera peculiar de dirigir el Ministerio del Interior. Por otro lado. Cornejo está envuelto en fuertes problemas por el caso Lava Jato. Fue ministro de Transportes y Comunicaciones, antes lo fue de Vivienda. Estas carteras las ocupó durante el segundo gobierno de Alan García.

Cinco excongresistas se suman en la carrera. Alberto Beingolea, el flamante presidente del PPC, es reconocido por su larga trayectoria de periodista deportivo. El pastor Humberto Lay, un veterano de nuestra política, vuelve a la carga después de dos candidaturas municipales y otra presidencial. Renzo Reggiardo, quien fue fujimorista, se postula por partido propio, llamado Perú Patria Segura. Este candidato construyó su popularidad tras “volverse un experto seguridad” después que su hija sufra un impacto de bala. Más conocido por sus gigantografías con fotocopiadoras que por su labor legislativa, Julio Gagó también se lanza a la alcaldía por un partido recién constituido: Avanza País.

Dentro del grupo de exlegisladores se encuentra la única mujer en optar al sillón municipal, Esther Capuñay. Perteneció a Solidaridad Nacional y estuvo en la mesa directiva del Congreso de 2014 a 2015. Su familia ostenta el poderoso grupo de medios Exitosa.

Dos candidatos con experiencia en gestión pública son Jorge Villacorta (PPK) y Gustavo Guerra-García (Juntos por el Perú). El primero fue jefe de Sedapal durante el gobierno de Kuczynski. Su candidatura será un peculiar medidor para constatar el nivel de apoyo popular que ostenta el partido oficialista. El segundo, ex viceministro de Transportes y Comunicaciones, es el candidato abiertamente de izquierdas. Se le recuerda por gestionar la reforma de transporte público impulsada por Susana Villarán.

Por Fuerza Popular postulará Diethell Columbus, ex asesor y regidor distrital. También es analista político. Un personaje gris de la política peruana, Jaime Salinas, no se cansa y, al parecer, representará a Alianza para el Progreso en estas elecciones. Salinas es regidor metropolitano.

Por último, el actual alcalde no puede ser reelegido, pero sí postula su hijo Luis Castañeda Pardo, ¿Algún mérito? No los conozco, ni los he encontrado (hasta ahora los candidatos tratados tienen algún nivel de experiencia política). Sin embargo, el cariño que buena parte de la ciudad le tiene a Castañeda padre podría influenciar en la intención de voto e inclinarlo para su primogénito.

Elecciones como estas no tienen precedentes en la capital. Nos encontramos ante un amplio coctel de candidatos. Donde al observarlos desde afuera, a pesar de sus diferentes eslogans y logos, todos parecen ser un poco de lo mismo.

Es verdad, que en otras elecciones también han sido numerosos los candidatos, pero esta tiene un grado de exageración provocado por varias razones. La más significativa es la prohibición de la reelección de alcaldes.

En esta ocasión, Lima se está mostrando como alternativa a candidatos presidenciales frustrados como Reggiardo, Lay o Urresti.  Para frustrados políticos en general. Lima se ve como  un alternativa gigante dentro de la carrera política de estos señores. Ahora, entre esta amalgama de candidatos, donde reconocerlos de forma individual es difícil. Lo esencial y más meritorio sería marcar la diferencia. El que lo consiga estará un paso más cerca del sillón Municipal.

El próximo alcalde de Lima debería tener una idea de ciudad concreta y multifuncional, la cual complemente un trabajo transversal de nuestros mayores problemas como el tráfico y la inseguridad. Por ahora, alguno muestra un esbozo, pero entre tantos candidatos ninguno brinda un proyecto conciso para integrar las capas de la ciudad.