Luego de una prolongada ausencia en la televisión, Jorge Benavides ha vuelto a interpretar a Jacinta. Su reaparición causó la indignación de un sector de la población, entre ellos a la congresista Hilaria Supa quien presentara tres mil firmas para exigir la salida del aire del programa emitido por Frecuencia Latina.

Hace unas semanas, el gerente legal de la casa televisiva, Gustavo Gómez, envió una carta dirigida a la mencionada parlamentaria en la que respondía a este pedido de retiro. Allí se leía que el programa retrata a Jacinta como un personaje positivo, que “promueve y reivindica al heroico pueblo andino”. Curioso, puesto que el actor que da vida a la paisana afirmó que ella no representaba a nadie.

Además, el gerente asegura que existe un importante sector de la población que considera que este programa no genera racismo, por no existir muestras de ello ni en la estructura ni en la presentación del programa. Se vale también de los fans de este personaje travestido: 192000 en la página de Facebook. Para el abogado Gómez, son los niños los televidentes más fieles.

En el mismo documento, Gustavo Gómez enfrenta a la congresista: “(…) quisiéramos plantearle una reflexión sobre temas que realmente importan y son de fondo, como por ejemplo: ¿Qué propuestas tiene usted para hacer sostenible el desarrollo de los ciudadanos que habitan en los Andes? ¿Qué labor viene desempeñando para que se ejecuten políticas de alimentación y educación para los ciudadanos que representa?” (Diario 16).

 

Por su parte, Hilaria Supa ha tomado parte en la defensa de las mujeres andinas, por los casos de esterilizaciones forzadas durante el gobierno de Fujimori. Pero eso, tal como señala Supa, “no es la forma de abordar la situación contra el racismo” (Ídem). Porque, seamos sinceros, la carta no tiene pies ni cabeza. “El personaje promueve y reivindica al pueblo andino”, claro, es muy gracioso presentar a un personaje vulgar, grosero, sucio y tonto, cuando la migración a la capital para formar parte de la masa de trabajadores informales y subempleados no es un tema que debería ser banalizado y, más aun, defendido por los gerentes del Canal 2. Ello sin contar la red de trata de personas que se nutre de los migrantes.

 

Retirar el programa del aire no acabará con la discriminación en el país. Sin embargo, será una buena forma de consolidar nuestro aprendizaje sobre heridas tan dolorosas como la guerra civil interna. Jacinta no solo no fue concebida para representar a alguien, sino que su difusión atenta contra la imagen de miles de mujeres andinas que viven el drama que, en la serie, es diversión para los criollísimos capitalinos.

  • Luis

    Un artículo debatible hasta “…sobre heridas tan dolorosas como la guerra civil interna.” Guerra Civil Interna no es el término con el que se le ha llamado a ese periodo de la historia del Perú. Favor de cambiar la redacción en la medida de lo posible porque llamar de esa manera genera condiciones diferentes a los que ahora estan presos.