Para quienes frecuentamos los medios (redes) sociales, esta semana ha sido muy agitada por la gran cantidad de información que ha circulado. Es cierto que todos los días se produce y publica nueva información en cantidades enormes, pero no todos los días Anonymus “revela” una lista de personas involucradas en una red internacional de pedofilia, en la que estarían implicados varios personajes famosos, desde actores de Hollywood, hasta políticos de todas partes del mundo.

Tampoco es cosa de todos los días que una protesta multitudinaria se desate en EE.UU, llegue hasta los alrededores de la Casa Blanca, haga que la residencia presidencial más poderosa del mundo apague sus luces y que el presidente, Donald Trump, termine escondido en un búnker dentro de ella.

Quienes hayan estado pendientes de Facebook, Twitter o Instagram, sabrán que estos sucesos tienen una estrecha relación con el asesinato de George Floyd, ciudadano afroamericano, a manos de la policía de Minnesota. Su violento e irracional asesinato fue registrado por la cámara del celular de un testigo y publicado en medios sociales. Este video se volvió viral rápidamente y en todas partes del mundo se reconocía la actitud brutal de los policías y se expresaron millones de comentarios contra el racismo.

El asesinato de Floyd causó indignación en la población estadounidense, lo cual hizo que muchas personas empezaran a movilizarse en estados como San Francisco, Los Ángeles, Washington y Minnesota.  Con el pasar de los días las movilizaciones se volvieron más numerosas y violentas, se generalizó el caos en muchas ciudades estadounidenses y se llegó al punto más álgido el fin de semana pasado, cuando Trump fue llevado a un búnker por el Servicio Secreto, tal como señala la BBC.

Pero de toda la información que se ha esparcido durante estos últimos días, han salido a la luz múltiples versiones, por ejemplo: noticias que dicen que el asesinato de George Floyd fue armado, otras que desmienten que lo haya sido, noticias que aseveran que las filtraciones de Anonymus son en realidad “refritos” (información antigua que se lanza como nueva) y otras que involucran hasta a Michael Jackson y Justin Bieber en la lucha contra la gran mafia de pederastia que se esconde en las esferas de poder estadounidense y se extiende por todo el mundo.

Entonces, una pregunta importante que debemos hacernos como público, pero sobre todo como ciudadanos ¿En qué deberíamos creer? ¿Cómo evitamos caer en noticias falsas?

Para responder estas interrogantes debemos ir por partes.

1. Anonymous

Muchos hemos oído de este colectivo de hacktivistas (hackers y activistas) quienes operan, como su nombre lo señala, desde el completo anonimato. Pero, decir que Anonymous es una organización, no sería muy acertado. Como señala Gabriela Coleman,autora de “Hacker, Hoaxer, Whistleblower, Spy (las mil caras de Anonymous)”, el movimiento Anonymous comenzó en los foros de 4chan, pero nunca fue una organización como tal, es decir, no tenía una estructura de funcionamiento establecida. Es más, Coleman indica también que muchos de los miembros del movimiento eran adolescentes y no todos eran hackers o especialistas en informática, había de todo.

Entonces, encontramos que Anoymous más que un colectivo organizado, es una bandera la cual cualquier persona o grupo puede tomar para publicar información de cualquier tipo. Es por esto que siempre debemos tomar con mucho cuidado toda información que se difunda bajo esta bandera, pues desconocemos sus intenciones, la identidad de quien la publicó y, sobre todo, su veracidad.

Con esto no pretendo decirle a la gente en qué debe creer y en que no, pues hasta los medios tradicionales (periódicos, TV, radio, revistas) se mueven por intereses personales o de ciertos grupos, tienen una agenda de temas de interés propio que gracias a su poder de influencia, se convierten en temas de interés público, pero de alguna forma, quienes informan en esos medios, dan la cara, lo cual hace que se pueda señalar a alguien si se descubre que la información que se propagó es falsa o inexacta. En el caso de Anonymous, hacer esto último resulta casi imposible.

2.Sesgo de confirmación

Se llama sesgo de confirmación al hecho de que las personas estemos más dispuestas a tomar como verdad la información que refuerce nuestras creencias, sin ponerlas en duda o detenernos a pensar mucho en esa nueva información, simplemente la damos como certera.

Un ejemplo de esto es que si nos dicen que alguien que no nos cae bien (algún personaje de la TV, algún político, algún compañero de clase, etc.) ha hecho algo malo, es muy probable que lo creamos. Sin embargo, si nos dicen lo mismo sobre nuestro mejor amigo o alguien con quien nos llevamos bien, es más probable que pongamos esa afirmación en duda, que pensemos que es un rumor y que deberíamos oírlo de esa persona para saber su versión de los hechos.

Lo mismo sucede en nuestra relación con los medios de comunicación. Por ejemplo, en el caso particular de América Latina, la información generalizada sobre Donald Trump está relacionada con el hecho de que promueve la xenofobia en su país (la famosa barrera con México) y que no le da mucha importancia al racismo, como quedó evidenciado con el asesinato de George Floyd. Es por esto que gran parte de los latinoamericanos no nos sentimos particularmente atraídos por la ideología de Trump, es más, muchos la despreciamos.

El hecho de que el presidente estadounidense se haya ganado el recelo de la comunidad latina no es gratuito, pero esto hace que muchos de nosotros estemos dispuestos a creer que es capaz de hacer lo peor (tal vez se lo ha ganado) y eso es algo que “podríamos esperar” de una persona como él. El problema de esto es que nos expone a creer, casi ciegamente, en cualquier cosa mala que se diga sobre Trump, como la lista de personas involucradas en una red de pedofilia internacional que fue liderada por Jeffrey Epstein, en la que Trump habría estado involucrado.

Dicha lista fue filtrada por Anonymous la semana pasada y hasta ahora no ha sido verificada por ningún medio de comunicación o alguna institución, pero ha sido compartida millones de veces en internet. Cabe señalar que esta lista no es una filtración nueva, sino que se trata de un documento que estuvo en la red desde 2016.  Lo mismo sucedió con la filtración del mes pasado de GatesHacked, donde supuestamente Bill Gates se encontraba involucrado con la epidemia que estamos viviendo a causa del Covid. Nada de lo que se filtró ha sido comprobado hasta hoy.

3. K-pop

¿Qué tiene que ver el K-pop con todo esto? Pues, más de lo que uno esperaría.

En el contexto de protestas en Estados Unidos, los fanáticos de K-pop de todas partes del mundo han aparecido como nuevos actores políticos quienes se han pronunciado ante el racismo con acciones a través de internet. Los Stans (palabra que combina los anglicismos stalkers y fans) del K-pop se han caracterizado por utilizar sus cuentas en medios sociales de manera organizada con el objetivo de incrementar el número de visitas y likes de las canciones de sus bandas favoritas. Este fenómeno inició en Corea, pero se ha expandido tanto que ha llevado a la cultura de Corea del Sur a casi todos los rincones del mundo.

Previamente tuvieron presencia en acontecimientos políticos, como promover campañas de caridad en Londres, apoyar masivamente las protestas de Bangladesh en 2018 y las que tuvieron lugar en Chile el año pasado.

La acción que tomaron hace unos días, en reacción a la muerte de George Floyd, fue llenar de videos y fotos de diferentes bandas de K-pop una aplicación que había creado la policía de Dallas (quienes hacían un llamado a los ciudadanos para que suban videos o fotos de las personas que participan de las protestas, para así poder identificarlas). Luego de que la policía de Dallas se encontrará inundada de este tipo de imágenes y videos, deshabilitaron temporalmente la aplicación, pero eso no los libró de recibir un rating muy negativo.

Además, las cuentas de K-pop compartieron masivamente las publicaciones de Anonymous e incluso realizaron imágenes para apoyar el movimiento.

Algunos creen que gran parte de la popularidad que obtuvieron cuentas como @YourAnonCentral o @YourAnonNews fueron gracias a los movimientos coordinados de las y los fanáticos del K-pop. Otros proponen que lo más probable es que se haya utilizado boots para conseguir el impacto deseado. Estas son algunas de las hipótesis que tratan de explicar como es que @YourAnonCentral ganó casi 3 millones de seguidores en 24 horas.

Probablemente nunca sepamos si la información filtrada por Anonymous es real o falsa, o si forma parte de la agenda política y económica de cierto grupo de poder. Por eso mismo debemos ser muy precavidos a la hora de consumir, creer y compartir las noticias que encontramos por internet que se escudan en una máscara, aunque sus intenciones podrían ser buenas, también cabe la posibilidad de que no lo sean.

Recordemos que estamos viviendo un momento muy difícil, estamos en plena crisis sanitaria a causa del Covid 19 y no me cabe duda de que los eventos masivos (como protestas) son una fuente de contagio grandísima. Con esto no quiero decir que las protestas fueron negativas, al contrario, las apoyo totalmente, pero siempre mantengámonos alertas, pensantes y atentos ante las noticias que recibimos. Es lo que nos corresponde hacer como ciudadanos.