Editado por Claudia Sotomayor

Crear un personaje con una personalidad escalofriante y psicótica no es un trabajo simple de llevar a la pantalla. Entre los principales componentes de una trama de terror está el sujeto o elemento que tiene la responsabilidad de afectar y alterar no solo a quién intenta lastimar en el filme, sino también al espectador de ello, en otras palabras, a nosotros. Comprender este mecanismo de horror es fundamental para quien interpreta este papel pues la manera en que lo haga determinará si es un buen o mal trabajo. En los últimos años, las películas y proyectos de terror han crecido en gran número. Todos ellos se encuentran en la búsqueda de los instantes que exaltan y consiguen despertar los peores miedos del hombre. Esto nos genera una gran duda: ¿Cómo logran los personajes llevar lo siniestro y escalofriante de la pantalla grande a nuestra conciencia espectadora?

En esta primera parte, tendremos acceso hacia el proceso creativo que tuvo el actor que interpretó al payaso poseedor de la sonrisa más tenebrosa, Pennywise. Este personaje está inspirado en la novela homónima IT” del reconocido maestro del terror Stephen King. King describe al payaso como un individuo con la capacidad de jugar con los miedos del hombre y ser el medio perfecto para llevar el terror al inconsciente.

Bill Istvan Günther Skarsgård, mayormente conocido como Bill Skarsgard, con tan solo 29 años, es reconocido como el actor con la mejor interpretación del payaso de IT, en comparación con la actuación que realizó Tim Curry en 1990. Esta versión fue dirigida por Tommy Lee Wallace, el cual presentó la historia de IT como una miniserie de horror formada por dos episodios que se estrenaron el mismo año (1990). Sin embargo, la actual caracterización del sueco Skarsgard se encuentra a una amplia distancia de la versión de los 90 por su extraordinaria manipulación del cuerpo y de los gestos, los cuales sirvieron para conseguir la terrorífica esencia que King quiso lograr desde un inicio.

Bill ha formado parte de proyectos cercanos al drama como Ana Karenina (2012) y a la acción como Divergente: Leal (2016), Deadpool 2 (2018), entre otros. Antes de IT, ha tenido un acercamiento al terror en series como Hemlock Grove (2013-2015) y The Castle Rock (2018), serie basada en otras novelas y relatos de Stephen King. Sin embargo, su papel como Pennywise es uno de los más preparados de toda su carrera.

Para dar vida a Pennywise, Bill Skarsgard tuvo que, primero, enfrentarse a la dificultad de adquirir la personalidad de un lunático, lo cual puede verse reflejado en lo más característico del personaje: su sonrisa. Cuenta el actor que la creación de su sonrisa fue la misma que él empleaba en su infancia para asustar a su hermano menor. Skargard tiene la habilidad de posicionar sus labios en diferentes direcciones, lo cual da una visión más anormal del gesto. Bill considera que el 80% de su familia puede reproducir la misma sonrisa que lo llevó a ser el payaso asesino. Esta particular habilidad fue lo que cautivó al director de las dos películas de IT, Andy Muschietti. Posterior a su selección para el papel, el actor continuó experimentando nuevas formas de añadir terror a su sonrisa. Así, se inspiró de actitudes de animales salvajes como el oso grizzly, específicamente cuando este ruge y sus labios se encuentran en una separación casi similar a la de Pennywise cuando intenta devorar a cada uno de los personajes.

Sin embargo, el trabajo más duro fue la recreación de la voz y la risa. “Quería que fuera un timbre de voz colorido, pero que se escuchara tenebroso. Una voz que podía ser suave, susurrante y amable, que luego toma poder y se rompe. Él no está completamente allí, ¿sabes? Es una especie de entidad actuando como un payaso, pero también es algo mucho más siniestro en todo momento. Incluso con los ojos moviéndose en diferentes direcciones y el crujido de su voz, encuentras algo que no es del todo correcto, algo maligno”, declara el actor.

Asimismo, no se puede negar que su mejor herramienta fue el control y conocimiento de su cuerpo. El actor menciona que durante la construcción de su personaje tuvo que aprender no solo a convivir con el maquillaje y el particular vestuario, sino también con las capacidades que tenía su cuerpo para generar terror. Es por ello que estructuró un lenguaje corporal específico, en el cual cada movimiento, grito y acción tenían un significado. Esto se puede evidenciar claramente a lo largo de la cinta, pues cada expresión contiene su singularidad. Un elemento fundamental para la construcción de la película fue el distanciamiento de Skarsgard de los demás actores del elenco. Así, el total distanciamiento de sus diálogos con los de sus compañeros de reparto tuvo como fin producir una incógnita y suspenso durante el proceso de grabación.

Si bien el actor tuvo un rol secundario durante la primera parte de la película, en la segunda parte sale a la pantalla con un rol excepcional interpretando a un sorprendente Pennywise, capaz de vivir en un cuerpo humano mientras actúa y piensa como un animal.

 ”Andy también había pedido que explorásemos una risa de payaso, así que estaba sentado en el coche sintiéndome ridículo, pero pensé que sería mejor que lo asimilara y lo usara. Comencé a reírme como un loco, declaró Skarsgard sobre el proceso creativo de la sonrisa de Pennywise.

Respecto a la carrera de Bill, se sabe que el terror y el suspenso seguirán siendo los géneros en que estará trabajando próximamente. Este 20 de setiembre llegará a la pantalla grande Villans, la historia de un par de delincuentes aficionados que entran a una casa suburbana sin la conciencia de encontrarse con un oscuro secreto y dos propietarios sádicos que harán cualquier cosa para evitar que los ladrones se salgan con la suya. Este film de 89 minutos escrito y dirigido por Dan Berk y Robert Olsen promete cautivar con humor sádico y misterio a cada uno de sus espectadores. El proyecto promete presentarnos una nueva faceta de este excepcional actor.