Dicen que la justicia tarda pero llega. Y pareciera que Fiorella Nolasco, hija del asesinado ex consejero de la región Áncash, Ezequiel Nolasco, puede dar fe de ello luego de conseguir, tras una lucha incansable, la orden de captura de 30 sospechosos por el asesinato de su padre. Está claro que nada le devolverá la vida a su progenitor; sin embargo, lo que hizo es digno de resaltar por el pundonor mostrado, por tener la valentía de denunciar las irregularidades en el proceso de investigación.

La joven no ha mostrado reparos en solicitar la inclusión en el proceso de José Peláez, ex Fiscal de la Nación, y Carlos Ramos Heredia, el recientemente nombrado Fiscal de la Nación. Ambos magistrados que, como ya es sabido, fallaron a favor de “La Centralita” y del hoy detenido presidente de la región Áncash, Cesar Álvarez. Incluso Nolasco indicó que habría conexiones de esta red criminal con altos personajes políticos. Esta situación confirmaría el poder que representa la actividad económica extractiva en las regiones que, contrariamente, no han contribuido a la descentralización del país, sino a que el poder y los beneficios que trae caigan en manos de mafias criminales.

De esta manera, se confirma el presupuesto que puede llegar a utilizar esta mafia para silenciar a sus opositores. Christian Cruzate, conocido como “colombiano”, fue el encargado de acabar con la vida de Ezequiel Nolasco. El sicario ha manifestado que recibió el pago de 5 mil 800 nuevos soles por el trabajo; sin embargo, otros sicarios que participaron en el homicidio como Jorge Malca o “chino Malca” y Rubén Moreno, conocido como “Goro” -el cual participó en el intento de asesinato contra Nolasco en el 2010 y, además, realizaba funciones de guardaespaldas del alcalde de Santa, Chimbote, Luis Arroyo- han confirmado que el costo del plan para el asesinato de Nolasco fue de 60 mil soles.

Hasta el momento se ha detenido a 16 implicados en el homicidio del ex consejero de la región Áncash. No obstante, Fiorella Nolasco parece haber heredado esa disposición que tenía su padre para combatir la corrupción, y no ha dudado en solicitar a la Procuraduría Anticorrupción  que investigue a Walter López y Jessica Salazar, fundadores de una constructora que ganó 30 licitaciones producto de la afinidad que tienen con las esposa de Álvarez, Milagros Asián. Debido a todo lo suscitado por las denuncias de la valiente hija de Nolasco, es de gran importancia para la integridad de la joven que las autoridades le den el resguardo correspondiente para evitar un atentado por parte de esta mafia criminal que, aunque parezca ya desintegrada, tiene personajes ocultos que podrían disponer de sicarios para efectuar homicidios como los ocurridos anteriormente.

Algunos especialistas afirman que esta es la herencia que nos ha dejado el régimen fujimontesinista de los años noventa. Yo diría que es la evolución de aquel modelo represivo. Esta tiene los rasgos de una enfermedad generalizada, una corruptela que abarca más de un órgano del Estado y que salvajemente lo ha conjugado con la criminalidad, con el asesinado a sangre fría. Así se maneja esta nueva práctica de control del poder subnacional que, contrariamente de fomentar la descentralización, les ha dado todas las armas a los gobiernos regionales para planificar mafias delictivas con la venia de la “Central”. Esta “Central” que al parecer tiene varios comandantes inconscientes de haber fusionado la corrupción en termino especializado y el principal problema que aqueja nuestro país, la inseguridad ciudadana. Por ello, es debidamente correcto el reconocimiento a la joven Fiorella Nolasco que, al margen de pedir justicia por su padre, impulsa a descubrir a los responsables de esta red criminal caiga quien caiga.