Lo planchamos, ondulamos, pintamos; le aplicamos laca, gel y miles de productos con tal de que luzca hermoso.

Día a día nuestro cabello se ve expuesto a una gran cantidad de productos cosméticos que podrían llegar a afectarlo. Ante ello, surgen las dudas: ¿Estaremos haciendo bien? ¿Qué tanto daño le hacemos? ¿Cuál es el precio para lucir hermosas?

¡Tranquila! En el artículo de hoy encontrarás una serie de consejos para mantener tu cabello radiante de la manera más natural posible.

1) Lávalo solo cuando sea necesario.

De seguro este consejo lo han escuchado ya. Por si se preguntaban si es verdad o no, pues sí. Es totalmente cierto.

Muchas de nosotras cometemos el error de lavarnos el cabello cada dos días o, incluso peor, cada día. Pero al hacerlo, lo único que causamos es irritar nuestro cuero cabelludo y la pérdida de “grasa”, aquella que permite a nuestro cabello lucir con brillo y mantener su fuerza.

Pero entonces, ¿cada cuánto debemos lavarnos?

Lo recomendable es hacerlo cuando sintamos que nuestro cuero cabelludo comienza a transpirar, es decir, cuando sintamos nuestra cabeza pesada, con una sensación grasosa.

Por ejemplo, ¿no les pasa que en temporada de invierno nuestro cabello puede durarnos limpio más de dos días? Esto se debe a que, por lo general, en invierno no solemos hacer tanta actividad física y nuestro cuerpo se mantiene en el mismo estado.

2) Cuidado al secarlo.

Existe una diferencia entre cuando dejamos secar nuestro cabello al natural a cuando lo sacamos con la secadora. Por ello, cuando no estamos apurados y nos quedamos en casa, la mejor opción es dejar que nuestro cabello se seque con el pasar de los minutos. Sin embargo, ¿qué pasa si tenemos que salir con urgencia?

Para estos casos lo mejor es que lo cepillemos como normalmente lo hacemos con dirección hacia abajo, y posteriormente, le pasemos la secadora a una distancia considerable para no saturarlo con el calor.

3) Exfolia tu cabello.

¡Busca un cepillo para este consejo!

Aunque no lo creas, cepillar y quitar todos los nudos de tu cabello antes de meterte a lo ducha es muy beneficioso.

Desde el medio hasta las puntas, ve cepillándolo con cuidado y notarás que todo será mucho más fácil en la ducha.

El shampoo y acondicionador harán su trabajo de manera más efectiva y tu cabello te lo agradecerá.

4) Aceite de Argán

Este producto es simplemente una maravilla. ¿Alguna vez has pasado tu mano por tu cabello y hasta te pudiste haber cortado de lo áspero que está?

Pues no se diga más, este aceite te salvará la vida.

Yo invertí en un pomo y el aspecto de mi cabello cambió radicalmente. Con tres o más gotitas (depende del tamaño de tu cabello) basta. Frota las gotas en tus manos para darle calor, luego coloca de medios a puntas y verás los resultados en ese mismo instante.

Lo recomendable es aplicarlo todos los días para que así tu cabello siempre esté hermoso y protegido del frizz.