Brockhampton ha reinventado el concepto de boyband en la música, sobre todo en un género tan complicado y accidentado como es el hip hop. Y es que ambos términos, boyband y hip hop, son conceptos que históricamente parecen destinados a chocar. En la década de los noventa, cuando grupos como Backstreet Boys y NSYNC empezaron a adentrarse en el industria musical, se marcó una tendencia para los grupos posteriores de cómo debía constituirse el concepto de boyband, por supuesto que antes habían existido grupos como The Jackson 5 o incluso The Beatles que pusieron la primera piedra en la composición de dicho concepto como fenómeno social, pero fue con la nueva ola de la cultura pop que se asentaron las características implícitas de la conformación de lo que es el concepto de boyband.

BROCKHAMPTON: La última de las boybands

Por esos años también se vivía la época dorada del hip hop, había pasado de ser música netamente underground a colarse en el mainstream y llenar emisoras de radio e incluso programas de TV. La orientación del género seguía siendo clara y la temática no había cambiado mucho en comparación con su origen como rap protesta. El gangsta rap era el sub género que predominaba, el hardcore y el componente político-social de sus letras eran lo que llamaba la atención del público, sobre todo de los sectores más populares.

En una primera impresión, Brockhampton se entiende como una especie de dicotomía en la que los conceptos de boyband y, digamos, hip hop band se diferencian entre sí y no apuntan hacia ningún sitio. El precedente del éxito de bandas de hip hop conformadas por varones como Wu-Tang Clan, Public Enemy y Beastie Boys hace que el camino de consolidación de Brockhampton como boyband de rap sea mucho más complicado, ya que nunca antes en el género habían existido grupos que sigan los patrones establecidos por Backstreetboys o NSYNC, es más, en el universo del rap se veía como denigrante seguir las tendencias poppie del momento, se le consideraba una especie de traición. Brockhampton tuvo que enfrentarse a todos estos estigmas, a los del hip hop, a los del concepto de boyband, y las de del desafío de formar un colectivo de rap e incursionar en la industria con esta propuesta.

El mérito de Brockhampton está precisamente en crear una narrativa a través de sus integrantes, que influye en la construcción social de ellos mismos como personajes que conforman un grupo y también en la perspectiva que se tiene de ellos como colectivo de rap. La trilogía de Saturation sirve para asentar estas bases y construir esta narrativa. Kevin Abstract, el fundador y líder de la banda, es un rapero afroamericano homosexual (algo bastante inusual en una banda de hip hop) y no tiene temor a decirlo en sus canciones, es más, maneja su personaje de esa forma con relación al público cuando habla sobre enamorarse de otros hombres en un ambiente musical machista y la premisa de “I don’t fuck with no white boys“.

Otro miembro, ahora exintegrante, Ameer Vann, es un rapero que se inclina más hacia la tendencia del gangsta rap, sus letras se inclinan más hacia la vida en la calle, armas, violaciones a la ley, peleas callejeras y conflictos con mujeres, los que posteriormente se develarían y por los tendría que ser expulsado de la banda; con su expulsión por múltiples denuncias de acoso sexual, otros integrantes, que antes no resultaban tan relevantes en Brockhampton comenzaron a tener muchísimo más importancia, como el caso de Matt Champions, Dom McLennon o Bearface.

En la actualidad, Brockhampton es un grupo consolidado y hace unos meses estreno su séptimo disco Roadrunner: New Light, New Machine y su popularidad va en ascenso. Las barreras que existieron en algún momento para consolidarse como la primera boyband de hip hop ya fueron destruidas y hoy en día su trabajo se orienta más hacia la experimentación de nuevos ritmos y producciones audiovisuales. Asimismo, Brockhampton se ha vuelto un referente para la aparición de grupos de hip hop que quieran desligarse de los patrones que estableció el género e incursionar como boyband en el mercado musical.