Luego de dos intensos artículos en donde les compartí los consejos más fáciles para comenzar una vida llena de cambios, regresa esta sección que se volvió tu favorita.

Bajar de peso y sin esfuerzo. ¿Se puede? ¡Claro que sí!

Y en esta tercera parte, continuaré con la lista de consejos más específicos para que esos kilos de más desaparezcan sin necesidad de ir al gimnasio o hacer dietas extremas.

1) Tu mascota, tu mejor compañía.

¿Alguna vez han oído decir que salir a caminar es saludable? Sin embargo, esto se vuelve aburrido cuando lo hacemos sin ningún propósito.

Pero, a quién no le gusta pasar un momento con su mascota. Claro, existe una clara diferencia entre especies: perros, gatos, conejos y hasta peces.

Seamos más específicos y tomamos este consejo para quienes tienen a un fiel canino. Ellos necesitan salir a relajarse, al igual que tú.

Coge la correa de tu engreído y salgan al parque para caminar, jugar o correr. Ambos saldrán beneficiados, además, ese momento será divertido para ti y no parece una tortura hacerlo dos o tres veces al día.

2) Estaciónate lejos.

Simple y necesario.

En su mayoría, quienes tienen un carro se acostumbran a desplazarse con él de tal manera que los únicos pasos que dan en el día son al ir a la cama a dormir.

Intenta siempre estacionarte lejos de la entrada del lugar al que estés yendo. Baja del auto y procura caminar unos centímetros más.

No te estreses buscando un buen lugar, ese que te queda más cerca de la puerta, pues, aunque no lo creas, esa caminata que te puede parecer insignificante te estará ayudando a quemar calorías.

 

 

3) Un día a la semana.

La abstinencia no es para nada saludable; sin embargo, puede llegar a ser necesaria en casos de malos hábitos alimenticios.

Todos sabemos la importancia de comer de manera equilibrada, sin extremos. A pesar de ello, pasa que hay quienes simplemente no pueden con esto. Quienes no implementan las verdad, frutas y agua en su día a día.

Y, debido a que el cambio brusco puede ser difícil, toma este consejo como el primer paso a cambiar.

Las dietas suelen ser estresantes y a veces preferimos tener la decisión nosotros mismos; sin embargo, en este caso, la idea es elegir un día a la semana, ese en donde quizás tienes más tiempo o estás más relajado.

Pues ese día comerás lo más saludable que puedas: tres frutas al día, más de un litro de agua, nada de grasas ni harinas y ensalada que acompaña a tu almuerzo.

¿Cuál es el fin? Ayudar a depurar a tu cuerpo. Por supuesto que la idea es que esto se haga todos los días, pero, para empezar, elegir una vez a la semana hará que la motivación llegue por sí sola.

 

4) Juegos > Deportes.

¿Atletismo? ¿Fútbol? A la mayoría de nosotros no nos van los deportes y el solo hecho de escuchar “ejercicios” nos hace correr hacia donde nadie nos encuentre.

Pero todos aquí sabemos cuán importante es mover los músculos de vez en cuando. Para ello, jugar con amigos o con familia es la mejor opción. Coger una pelota e ir tras de ella, esquivarla, no dejarla caer, etc. No importa qué se les ocurra, lo único que importa es que no sientas la presión o la obligación de que estás haciendo “ejercicio”, sino que tan solo te diviertas y pases un momento agradable.