En el artículo de hoy arrancamos con la segunda parte de la lista de consejos fáciles, sencillos y que cualquiera puede seguir para bajar esos kilos que quedan sobrando y sobre todo, adquirir progresivamente un hábito en nuestras vidas que nos permitirá ser más saludables.

Así que no te olvides de ir a leer la primera parte. Espero lo disfruten.

Baja de peso sin esfuerzo

5) No abstenerse.

A veces solemos creer que para bajar de peso no debemos comer nada, especialmente grasas, dulces o comer de más.

¡FALSO! Claro que no. El no comer provoca que el metabolismo se haga cada vez más lento: el cuerpo almacena lo que le sobra y alarga la digestión por más tiempo, lo que hace pues, que bajar de peso se vuelva una eternidad.

Por eso, nunca te quedes con las ganas de comer; sin embargo, procura que sea en cantidades pequeñas. Lo ideal es comer cinco comidas al día:

-Un desayuno potente; lleno de proteínas, frutas y carbohidratos como un pan o tostada integral (puedes reemplazar el pan por plátano) y añade a esto un jugo o leche fresca sin azúcar.
-Media mañana con granola, cereal, alguna barra energética o fruta fresca.
-Almuerzo lleno de fibra, poco a nada de arroz sino menestras más papa sancochada. Evita las frituras.
-A media tarde, agua de piña acompañado con una fruta o nuevamente cereal/granola
-Finalmente, una cena tranquila, quizás un té verde, nada de pan ni lácteos.

Intenta siempre balancear.

Ahí lo tienes, no tenemos que condenarnos a comer solamente verduras o regirnos a dietas que sólo nos producen más ansiedad y no nos hacen sentir cómodos.

 

6) Proponte una cantidad de ejercicios.

No es tan difícil como parece. Proponernos a hacer una cantidad de ejercicios al día no necesariamente implica sudar la gota gorda.

Se trata de hacer de nuestra rutina de ejercicios una actividad constante, así como señalamos en el primer punto de la lista que fue el de utilizar las escaleras.

Entonces, si quizás nos desplazamos a un lugar que relativamente nos queda cerca yendo en carro, intentemos salir antes para ir caminando. En casa puedes intentar hacer sentadillas y estiramientos de piernas hacia atrás.

Un tip muy bueno es hacerlo siempre antes de bañarte y así convertirlo en parte de tu rutina, pues, por lo general, nos bañamos de 3 a 5 veces a la semana.  Además, tu cuerpo se estará acostumbrado a ir a la ducha luego de hacer un pequeño calentamiento. Que esto te sirva como motivación para que cada vez aumentes nuevos ejercicios y tiempo.

7) Toppings.

Este último consejo es súper fácil y no hará que dejemos de comer lo que nos gusta.

En general, cuando solemos comprar algún dulce o grasas en sí, decidimos acompañar esto con más dulces o grasas, valga la redundancia.

¿Cómo así? Por ejemplo, si pedimos un helado o yogurt natural, decidimos echarle nutella, brownies, galletas, chispas de chocolate, etc. Esto hace que un postre que pudo ser normal y saludable, se vuelva dañino para nuestro cuerpo. Así también pasa cuando decidimos acompañar todo con mayonesa, azúcares y demás aderezos.

Ante ello, intenta combinar tus helados con topping de frutas o comprar paletas de frutas para que no caigas en la tentación de agregarle más. Asimismo, evita aderezar tus comidas con cremas, así como también, al momento de consumir comidas como KFC o McDonalds, cambiar la gaseosa por agua.

Aquí la voluntad la tienes tú. Cada vez que decidas darte un gusto, procura no aumentarle más calorías de las que ya trae.

Algo que estoy implementando es elegir un día al mes para darme un gusto de alguno de mis vicios favoritos y nunca quedarme con las ganas. Si es algo más pequeño como un helado o unos chocolates puede ser una vez por semana. Así no me estreso nunca por poder comer lo que quiera pero me restrinjo a no llenarme más de la cuenta y disfruto sin culpas.

¿No es genial? Nadie dijo que comer lo que te gusta podía ser tan satisfactorio.