Menos de 24 horas nos separan de lo que será uno de los momentos más importantes de nuestra historia diplomática, y de las relaciones con el país que ha sido parte importante de nuestra formación como país. Pero ¿cómo se han preparado los peruanos para este evento? Existe un mal que nos aqueja desde épocas inmemorables, el cual ha sido un factor decisivo dentro de episodios que nos marcaron: la falta de conciencia histórica.

Los famosos micrófonos abiertos que se realizan en el Jirón de la Unión, patrocinados por noticieros o programas nocturnos, son la viva imagen de cuán informado está el peruano promedio de lo que sucede alrededor suyo. Mientras muchos se ríen de las respuestas, yo trato de comprender qué ocurre con nosotros. Desde “revanchistas” que sugieren que reclamemos Arica y Tarapacá, hasta “patriotismos ridículos” como embanderar cada casa del Perú.  El momento de ponernos la camiseta no es cuando tenemos que jugar una eliminatoria, cuando nos vamos del país, o cuando revelarán el resultado de la Haya, ya que en realidad no existe momento para ponernos la rojiblanca, nosotros nacimos con esos colores y está en nosotros.

Vivimos en un país en el que lamentablemente “Esto es guerra” o “Combate” tienen más rating que “Sucedió en el Perú” o “A la vuelta de la esquina”. Siempre he dicho que estamos en un país al que no le falta nada, pero que no nos la creemos, y miramos a los países vecinos como enemigos, cuando tenemos más historia juntos que separados. Chile y Perú nacieron juntos y crecieron juntos.

Estamos muy próximos a cumplir el bicentenario de nuestra independencia y seguimos confundiendo a Miguel Grau con Bolognesi, no sabemos quién escribió el Himno Nacional o, para este caso, cuándo empezó la guerra con Chile. La conciencia histórica de nuestro país está por los suelos, y no es porque no existan profesionales que realicen investigaciones, puesto que en realidad he tenido el privilegio de escuchar a grandes historiadores que me motivaron a escoger esta carrera. La ausencia de conciencia se encuentra en nosotros, personas que vivimos tratando de echarle la culpa a alguien cuando, al final, el verdadero camino que debemos tomar es la búsqueda de hacer este país un lugar mejor, en el que no nos avergoncemos y agachemos la cabeza cuando nos preguntan de dónde somos.

Somos peruanos, y jamás dejaremos de serlo, somos el reflejo de lo que es el país, y tenemos la oportunidad de cambiar, no a cada inicio de año, o esperar hasta el día anterior a alguna elección, se puede cambiar cada día y muchos lo estamos haciendo. Pase lo que pase el día de mañana el Perú no dejará de ser el Perú, nos toca escuchar y acatar, cumplir, hacernos respetar y respetar. Tenemos todo para ser los mejores, solo basta abrir los ojos y ver a nuestro alrededor.