LA FRANJA

Van llegando los convocados…. De todas partes del globo al cual llamamos tierra, llegan los jugadores. Llegan de clubes varios, desde Real Madrid hasta F.C. Dallas. Nos vamos uniendo todos para soñar juntos una victoria totalmente posible. Las estadísticas no nos favorecen: por eliminatorias hemos ganado seis veces y hemos perdido doce. Esto, sin embargo, no significa que vayamos a perder. Con mayor razón los convocados vienen con la mentalidad ir revirtiendo esos datos.

No solo llegan animados los jugadores, los hinchas también abarrotarán el Nacional. Las entradas se terminaron en dos días. Si bien los revendedores también hicieron de las suyas, hay a los que no les importa pagar más del 200% por una entrada que cuesta ochenta Nuevos Soles. Los hinchas, en realidad, están dispuestos a cualquier cosa. No solo pagar tal cantidad de dinero, sino acampar al rededor de un estadio, esperar horas que siempre parecen interminables, soportar tantas cosas por alentar a su Perú. Se van cuidando las gargantas para matarlas ese día, que no mueran hasta que mueran lentamente los minutos. Todos mueren si 11 viven, si Uruguay vive. Hay que matar.

“Nos sentimos más cerca de un mundial”, dijeron algunos. Sí, es cierto en realidad. Por lo menos los que nunca hemos visto la franja representando a nuestro país en un mundial nos sentimos así. Y para eso nos preparamos, para eso nos juntamos, para eso separamos dos horas: para sufrir, para sudar frío, para estar tensos, para renegar. El fútbol es así. El Perú es así. Hinchas de nacimiento, “Cantera de Hinchas”, que le llama una marca de pintura.

El viernes nos jugamos la clasificación. Depende solo de nosotros. De nadie más. Allí no hay 11 jugadores, no hay un comando técnico. Ahí no existen diferencias, no hay divisiones. Todo se pinta de blanco y rojo, todo cambia. Sigamos soñando, incrédulos, que el fútbol no se acaba hasta que suene el pito. Sigamos soñando que Uruguay no nos gana en nuestra casa, que podemos llegar a Brasil el próximo año, que podemos sentirnos los mejores por un rato.