Las crisis emocionales suelen ser parte de nuestra existencia y sin embargo, muchas veces nos sentimos avergonzados de experimentarlas.  A lo largo de nuestras vidas habrán momentos donde nos “romperemos” emocionalmente, aun así, es necesario comprender que somos humanos y lo que sentimos, sea negativo o positivo, es parte de nosotros.

Partiendo de ello, el artículo de hoy busca, además de reconocer que todos podemos albergar sensaciones negativas de vez en cuando, brindar algunos consejos sobre cómo lidiar con situaciones de malestar emocional. A través de este texto he buscado integrar consejos no sólo basados en mi propia experiencia, sino también en artículos psicológicos y, por qué no, testimonios hechos por personas han pasado por lo mismo y logrado manejarlas exitosamente. Aprendamos juntos a no derrumbarnos:

1) Desarrolla tu fortaleza emocional.

Tener fortaleza emocional no implica ser inmune al dolor o sufrimiento. Lo que significa en realidad es la capacidad para lograr sobreponernos ante situaciones que nos causen este tipo de emociones.  Generalmente esta habilidad se adquiere con la experiencia, si buscas desarrollarla, deberás enfocarte en trabajar la confianza en ti mismo y  construir una perspectiva positiva sobre la situación.

Ello debe ir acompañado de comunicación con los demás y la elaboración de continuas propuestas de solución si se trata de resolver algún conflicto. Ello está directamente relacionado con habilidades relacionadas con la disciplina. Por ejemplo, se recomienda elaborar planes y cumplirlos a la vez que aprendemos a controlar sentimientos e impulsos fuertes.

Es sencillo por más que no lo parezca, todo se logra con la práctica y algo de esfuerzo continuo. Te sorprenderá el resultado. No pierdas el tiempo y comienza a trazar tus ideales y a alcanzar objetivos.

 

2) Identifica tus emociones más sensibles.

Antes de desarrollar una fortaleza mental y emocional, debes conocer los que consideras “puntos débiles” de tu personalidad. Haz una lista de la mayor cantidad de los que se te ocurran. Al terminar de escribirla, establece que es lo que quieres cambiar. Busca convertir cada uno de tus puntos en metas por alcanzar para mejorar los aspectos que quieres.

Esta es una tarea individual que solo tú puedes hacer para llegar a conocer tu verdadero potencial. Muchas veces pensamos que nunca llegaremos a entendernos. Eso es totalmente falso. Lo que sucede es que no dedicamos tiempo de calidad a conocernos, por ello en distintas situaciones no sabemos cómo reaccionar en ciertas situaciones.

Todos tenemos debilidades, es por ello que ¡no estás solo! es parte de nosotros equivocarnos y si nos lo proponemos, podemos mejorar.

 

3) Acéptate.

Además de determinar los aspectos en los que quieres cambiar, debes tomarte el tiempo para honrar tus fortalezas. Elabora y lee constantemente  tu lista de puntos fuertes y felicítate por ellos. Al hacer esto, podrás mantenerte optimista al tener en cuenta tus cualidades positivas y asi desarrollar fuerza mental y emocional.

Sera cliché oír y leer que lo que importa es el interior, pero, querido lector, es la verdad quieras o no. Eres hermosa/o tal y como estás. No importa qué hagas, con tal de que lo hagas para ti y no para los demás. Si sientes que un perfume te hará sentir mejor, échatelo. Si se te antoja pintarte lo labios para resaltar su belleza, hazlo por ti y para ti.

Solo hay un amor que dura toda la vida: el amor propio.

 

4) Piensa un momento en el pasado.

La razón por la que sientes una falta de fortaleza mental o emocional puede relacionarse con algo ocurrido en el pasado. Independientemente de que este hecho te haya sucedido hace unos cuantos meses o en tu juventud, puede afectar negativamente tu fortaleza mental y emocional.

Mirar hacia el pasado nos ayuda a entendernos de una mejor manera. Piensa en la manera y la razón por las que estas experiencias pudieron haberte afectado de la forma en que lo hicieron. Perdónate y si es necesario perdona. Mirar atrás no es sinónimo de torturarse sino de dejar de una vez por todas aquello que nos hace o hizo daño.