El 2021 ha sido un año particular en el que hemos podido observar los estrenos de muchos musicales en el cine, entre las que podemos encontrar a “In the Heights” o “West Side Story” (pronta a estrenarse en nuestro país). Discutir sobre estas producciones suele generar emociones encontradas. La música, estructura e historias que presentan no son la primera opción al momento de elegir qué película ver. Sin embargo, Leos Carax, director francés, viene a romper con lo cotidiano del género a través de su nueva película: “Annette”. Estrenada en el Festival de Cannes, esta cinta trae una historia que sorprenderá completamente al espectador que cree haberlo visto todo en el género. 

El relato fue escrito y compuesto por el grupo estadounidense, Sparks. Está diseñado semejante a una representación de las canciones, de forma que seremos introducidos a este mundo como si se tratara de una obra de teatro o un concierto. Desde los inicios de su carrera musical en los años 70, esta agrupación ha mantenido un estilo singular que no sigue los patrones de las canciones populares (verso, coro, verso), por lo que es muy fácil sentirse extrañado o a la espera de algo más. Sus letras son repetitivas y pegadizas en ritmos de glam rock, art pop y ópera rock. Géneros que son poco comunes en los musicales tradicionales. Por otro lado, el estilo de Carax podría ser calificado como experimental y psicodélico (rescato su obra previa “Holy Motors” del año 2012), dado que unirse con este dúo da como resultado una experiencia especial.

Los protagonistas, el ácido comediante, Henry McHenry (Adam Driver), y la amada cantante de ópera, Ann Defrasnoux (Marion Cotillard) pasan la mayor parte de su tiempo en los escenarios, ocasionando que nos sintamos invitados a participar como si estuviéramos en el mismo lugar. McHenry y Defrasnoux son la pareja del momento bajo los reflectores y fuera de ellos. Mantienen un vínculo que aparenta ser fuerte, romántico e idílico, contra todo pronóstico, siendo ellos tan diferentes. Sin embargo, el nacimiento de su peculiar hija, Annette, dará paso a una etapa en la que cada uno desvelará sus intereses egoístas y ambiciones. Ambos mostrarán su lado más oscuro. 

El film ofrece un interesante contraste desde el inicio hasta el fin. Conocemos a la pareja de casados, su relación y química bien lograda. Los ambientes son coloridos y cálidos. La música le otorga un efecto onírico durante la primera hora y la fotografía mantiene un ambiente solemne. Una típica historia de romance. Después de la llegada de la pequeña, todo se convierte en un drama que va escalando a un final inesperado y desesperanzador, pero que tiene sentido por cómo los personajes van tomando decisiones en sus vidas. Este es el caso de McHenry, quien es el verdadero protagonista. Aprovecho para resaltar la actuación de Driver que es, en mi opinión, la mejor de su carrera, ya que contemplamos las diversas etapas de su personaje. Para este punto, las escenas son provocadoras, con colores fríos o de fuerte intensidad, generando una sensación de desesperación y angustia. 

Los recursos creativos utilizados elevan aún más lo mencionado previamente. El director se aleja de los efectos visuales hechos por computadora, para jugar con la realidad cuando se trata de los momentos o simbolismos más importantes del film. Por esa razón, en las escenas que aparece Annette, estamos viendo a un títere de verdad en lugar de una niña. La escena del bote fue grabada en un escenario preparado para eso. Y se nota. Ese es el efecto buscado, pues recordemos que al inicio de la película se nos hizo saber que estamos viendo una presentación. Esta decisión profundiza aún más en el mensaje importante que tiene el film: los actos egoístas de las personas perjudican, a veces para siempre, a sus hijos. De hecho, Carax le dedicó esta película a su hija. Un gesto que demuestra lo personal que es.

Uno de los comentarios que da la crítica sobre la película es que terminarás amándola u odiándola. Una idea muy acertada, teniendo en mente la reputación de este género y las expectativas que la rodearon gracias a su popularidad previa a su estreno. En mi opinión, este es uno de los filmes más sobresalientes del año, por la combinación orgánica de los elementos mencionados, la intención detrás de su realización y el nivel al que elevó a los musicales. Considero que es, literalmente, una obra de arte que merece ser vista aún así no sea tu favorita al final debido a su frescura. Me atrevería a decir que estará en la temporada de premios del año que viene.