Amigo, este día se ha hecho un poco gris,
como absorbiendo la plenitud del tiempo y de la poca claridad
me he adentrado en un triste sentir.

La felicidad de mis días
me ha hecho añorar vivencias y situaciones
que ahora es tan difícil volver a sentir.

¿ Por qué en estos días de paz,
que mi corazón está en alerta y tranquilo
quiere volver a inquietarse, quiere volver a vibrar?

Amigo, ¿por qué este sosiego me asusta tanto?
Tal vez, -digo- tal vez, si me echas una mano,
pueda llegar a sentirme mejor.