Hola queridos lectores, ¿cómo están? espero que todo les esté yendo bien. Por mi parte vengo recargada de noticias que contarles. Pero antes de anunciarles lo que se viene, quería hacerles un pequeño preámbulo y escribirles hoy sobre algo muy importante. Como todos ustedes saben, mis preocupaciones sobre la moda han ido más allá de las tendencias (en la columna lo han podido ver más como información que imperativos), y siguiendo esa línea hay un tema que últimamente me interesa mucho y estoy segura que a ustedes también: Moda Sostenible o Moda Ética.

¿Alguna vez se han preguntado cuál es el proceso que enfrenta una pequeña pieza de ropa para llegar a sus manos? ¿Cómo se fabrica y quiénes participan de ello? Son preguntas que yo no me hacía hasta hace relativamente poco. En nuestro país podemos encontrar las respuestas más cercanas… Desde el productor de algodón (por mencionar algún material), qué tipo de calidad brinda el algodón que produce, qué químicos usa, cuánto se le paga por su labor, ¿se  le paga lo justo? Pasando por el fabricante de los textiles, si sus máquinas son “eco-friendly” (amigables para nuestro ecosistema), o mejor dicho, si contaminan o no el ambiente; que sus trabajadores de planta trabajen en las condiciones adecuadas, que sus trabajadores reciban la paga que merecen. Terminando por los que hacen el corte y confección, cuántas horas al día trabajan, cuánto se les paga, ¿reciben la paga adecuada?

Sé que son muchas preguntas pero ninguna menos importante que la otra. La moda, como siempre se los menciono, va más allá de apariencias y trasciende de muchas maneras. Es ahora en que debemos preocuparnos del aspecto social y ecológico de esta industria y con el solo hecho de leer esto, ya están dando un paso adelante pues tendrán consciencia de este tema tan importante. Durante años hemos venido ignorando este trasfondo tan importante en el cuál se ha innovado para mejorar la industria pero también se han transgredido los límites éticos, donde se han violado derechos laborales, donde se ha contaminado sin mayor sopeso de las posibles consecuencias, todo esto en nombre de la moda.

Y no, la solución no es simplemente dejar de comprar ropa porque estamos enfadados con las marcas, las fábricas y la sociedad consumista. La solución no es odiar la moda. La moda puede cambiar, desde muchos ángulos como el interior de la industria, desde quienes participan de ella directamente, también desde quienes la promocionan, y evidentemente, desde quienes la consumen, nosotros. La labor que nos queda a nosotros es investigar y con una simple búsqueda en Google, ya estaremos fomentando el cambio.

 

Por ahora, quiero dejarlos pensando, pero no sin antes mencionarles la noticia…

 

Este jueves 23 de abril a las 12:30 pm en el pabellón Z – aula 405, podremos hablar más sobre este tema con los actores del cambio: Fashion Revolution Perú. Ellos forman parte de los 68 países que se han unido para manifestarse en esta causa. Además contaremos con la participación de la Asociación de Moda Sostenible y Ética con su taller “Cosiendo Sueños” de moda sostenible también.

El enlace al evento aquí:

PicsArt_1429436387868

En la página del Fashion Revolution Perú podrán encontrar mayor información.

 

Espero verlos a todos allí. No se olviden de comentar, darle like, invitar al evento a sus amigxs y compartir la nota para llegar a más personas. ¡Que tengan una linda semana y muchas vibras positivas para ustedes!